La pequeña gran aldea global es más compleja de lo que nos imaginamos muy a pesar de la interrelación tecnológica y digital. Hacer negocios sigue siendo enrevesado.
Por supuesto más en unos países que en otros, los éxitos o fracasos, dependen entonces de la conjugación de una serie de variables sine qua non para que los proyectos empresariales  se afiancen con el tiempo y perduren varias generaciones.

La  palabra de moda es la de convertirse en emprendedor que no es otra cosa que la de autoemplearse arriesgando el pellejo debido a la  precariedad en el ámbito laboral que es además la tónica predominante en casi todas partes.
Hay cientos de libros y manuales escritos en varios  idiomas sobre el éxito en los negocios, verdaderos laboratorios donde el aventurado experimento en ciencias sociales fraguó. Otros son menos afortunados.
¿Será más suerte en unos  respecto de otros? ¿mayor olfato para los negocios? ¿mejor forma de organización? ¿atinarle al sector? ¿innovar? ¿qué tanto pesa la macroeconomía? ¿y la microeconomía?.
Hace varios años atrás conocí en una exclusiva cena de hombres y mujeres de negocios a María de Lourdes Sobrino coloquialmente conocida como “la reina de las gelatinas”, ella con su empresa Lulu´s Dessert,  ha hecho suyo el american dream.
Todo inició de forma casera en Anaheim, California. Esta inmigrante mexicana pronto se dio cuenta de que no encontraba gelatinas con el sabor acostumbrado. Entonces notó el  potencial.
Sobrino comenzó su odisea preparando las gelatinas en la cocina de su casa y distribuyéndolas en las tiendas ubicadas en los barrios latinos.  A los seis meses le hicieron un pedido de cien cajas de gelatinas. A partir de ese momento decidió probar suerte como empresaria.
En su momento le pregunté si había encontrado traba alguna en esos inicios embrionarios, a lo que respondió con una negativa.
Al día de hoy Sobrino tiene una mediana empresa que factura más de 12 millones de dólares anuales y que ha diversificado su línea de producción: gelatinas, arroz con leche y paletas.
¿Qué posibilidades hubiera tenido sobrino de despegar como microempresaria en México? La respuesta radica en las facilidades hasta para préstamos de impulso al negocio que conceden los bancos y otros intermediarios financieros en Estados Unidos.
De acuerdo con Sobrino: “En Estados Unidos  no se pierde el tiempo con tantos trámites, todo es un sí o un no, pero no te traen a vueltas y vueltas. Además prevalece un marco legal, muy derecho, hay certidumbre de cuánto debes y de cuánto vas a pagar por el crédito. Es un escenario muy distinto para hacer negocios en comparación con el que priva en México”.
Y créame amigo lector que mientras ella como mexicana ha logrado triunfar en el mercado americano, también ha intentado infructuosamente llevar su marca a México.
En su propia página http://www.lulusdessert.com/ lo deja muy claro: “Todo parece indicar que, para vender con éxito en Estados Unidos hay que ser más mexicano que el nopal. Pero para vender en México, hay que ser más gringo que los hot dogs”.
A COLACIÓN
Quizá es que en México hace falta  aprender de la filosofía del  time is money, porque vaya que  la nata burocrática es densa sumada al laberinto fiscal terminan, ambos, sucumbiendo el sueño de muchos como Sobrino que quieren autoemplearse, triunfar como emprendedores y crear empleos.
Lo más cuestionable es que el gobierno lo sepa, no haga nada en concreto para modificarlo porque flexibilizar los trámites y recortar el tiempo para establecer un negocio sacaría a flote a muchos de la informalidad  y sería en doble beneficio.
Precisamente, esta semana el Grupo TMF publicó, por segundo año consecutivo, su listado de países en los que hacer negocios es todo un vericueto infernal. En su estudio denominado “Global benchmark complexity index 2014”,  aparecen los diez países con mayores dificultades para que prolifere un negocio, para establecer una empresa.
Se trata de: 1) Argentina. 2) Brasil. 3) Bolivia. 4) Emiratos Árabes Unidos. 5) Corea del Norte. 6) México. 7) Polonia. 8) Paraguay. 9) Indonesia. 10) Tailandia.
Es ilógico que se le “venda” a los jóvenes que están estudiando la idea de que cuando egresen busquen el camino de ser emprendedores (ante el embudo laboral), y sin embargo, no se les brinden las facilidades para concretarlo fehacientemente.
He aquí la página del estudio por si lo quieren consultar: http://www.tmf-group.com/