El terremoto que sacudió ayer a Guatemala se cobró la vida de al menos 48 personas, 155 resultaron heridas y casi un centenar se encuentran desaparecidas, según las cifras preliminares dadas a conocer por el presidente Otto Pérez Molina.
El mandatario guatemalteco dijo que solo en el departamento de San Marcos, ubicado el noroeste del país y fronterizo con México, el número preliminar de fallecidos se ha situado en 48.
Los fallecidos eran habitantes de las comunidades de Palo Gordo, San Cristóbal Cucho, San Pedro Sacatepéquez, La Reforma y El Quetzal, todas del departamento de San Marcos.
Pérez Molina viajó a San Marcos para constatar los daños provocados por el sismo de magnitud 7.2 en la escala de Richter que ayer, hacia las 10:35 hora local, sacudió el territorio guatemalteco.
El movimiento telúrico provocó la interrupción de los servicios de electricidad, agua potable y telecomunicaciones en las zonas del oeste del país.
Aroldo Rivera, gobernador de San Marcos, dijo que el sismo derribó más de 30 residencias en las ciudades de San Marcos y San Pedro Sacatepéquez, y que los edificios de Gobernación Departamental, el Palacio Maya y la Policía Nacional Civil, “quedaron totalmente inhabitables”.
Además de San Marcos, el terremoto afectó los departamentos de Quetzaltenango, Huehuetenango, Quiché, Sololá y Totonicapán, este y noroeste del país. Medios locales reportaron varios fallecidos pero los mismos no han sido oficializados por las autoridades.
Pérez Molina afirmó que la prioridad de las autoridades es rescatar a las personas que se encuentran soterradas y buscar a los desaparecidos, así como atender a los heridos, y brindar atención humanitaria de emergencia a los miles de damnificados.
El mandatario aseguró que su gobierno cuenta con los recursos suficientes para atender la emergencia, y agradeció a Venezuela y España, los primeros países que comunicaron oficialmente para ofrecer ayuda.
Los organismos de socorro de Honduras, El Salvador y Panamá, ofrecieron colaborar en las labores de rescate y reconstrucción en Guatemala, mientras que Costa Rica expresó su solidaridad, al igual que Ecuador.
Más de dos mil miembros de ejército y medio millar de agentes de la Policía Nacional Civil fueron enviados a la zona del desastre para colaborar con las tareas de rescate y resguardar la seguridad de los pobladores.
El movimiento telúrico, el más fuerte que se registra en este país centroamericano desde el terremoto de 1976 que se cobró la vida de más de 25 mil personas, tuvo una intensidad cinco en la escala de Mercalli, de un máximo de doce.
Su epicentro fue ubicado a 200 km al suroeste de la capital, frente a las playas de Champerico, en el departamento sureño de Retalhuleu.

























