La historia en breve

El “Factor V” (Videgaray)

Ciro Gómez Leyva

No recuerdo a un personaje del equipo de un presidente electo con la fuerza simbólica, y por lo visto real, de Luis Videgaray.


 

El mito habla de un indiscutible número dos, sin tres cercano: materia gris y álter ego de Enrique Peña Nieto. La realidad perfila a un estratega, organizador, operador, negociador, embajador, vocero.

Cuando llega Videgaray, nadie parece reclamar la ausencia de Peña Nieto. Se entiende. Es quizá el único político genuinamente multifuncional de México. Y es muy exitoso. Puede renegociar una deuda, sacar un presupuesto por mayoría amplia en el Congreso, presidir un partido, diseñar y dirigir una campaña, encabezar un war room en la crisis y generar muchas de las mejores ideas, sentarse en la mesa que sea a polemizar con quien sea y salir avante. ¿Quién más?

Es comprensible que a un personaje así se le cuelguen tantas gestas y milagros. Dentro y fuera del equipo. Por ejemplo, que sea los ojos que no dejan ver a Peña Nieto por sí mismo. O, como me dijo alguien del círculo: un cabrón y muy inteligente que, desde su arrogancia, nos está complicando cosas sin ton ni son.

Qué sé yo. Lo cierto es que Videgaray pone nerviosos a peñistas y priistas que lo preferirían con facultades plenipotenciarias en Hacienda y no con las llaves de la oficina de Los Pinos.

Más interesante que el mito y los acomodos es el contradictorio análisis que se hace sobre el talante democrático del Factor V. Los entusiastas lo asumen como un modernizador liberal. Los escépticos le confieren temibles rasgos de intolerancia y despotismo, propios de los jóvenes que rápidamente concentran tanto poder.

 

Interludio

Los detiene el soldado y los suelta el juez

Román Revueltas Retes

 

No comparto en lo absoluto las críticas que recibe Felipe Calderón por haber emprendido una batalla frontal contra las organizaciones criminales. Y mucho menos soltaría esa alevosa y malintencionada frase, “los muertos de Calderón”, porque, con perdón, no ha sido el presidente de la República quien ha matado directamente a toda esa gente, ni tampoco el que la ha mandado matar de forma deliberada.

En fin, más allá de que el recuento de víctimas sea en verdad espeluznante, sí creo que una casa no se comienza a construir por el tejado y, en ese sentido, el sucesor de Vicente Fox lanzó su ofensiva sin tener los medios que pudieran garantizar los mejores resultados.

Es cierto que, a falta de fuerzas policíacas competentes y confiables, no tuvo otro remedio que emplear al Ejército y la Armada. Esto, en sí mismo, no me parecería en manera alguna censurable porque, después de todo, estamos hablando de hacer las cosas, o sea, de resolver un problema gravísimo con los recursos disponibles. Pero todo se comienza a torcer cuando, por ejemplo, nuestros esforzados marinos y nuestros animosos soldados, luego de detener a sicarios y asesinos peligrosísimos, se encuentran con que un juez no los somete al debido proceso y, en vez de dictarles las severísimas penas de prisión que merecerían en una cárcel de alta seguridad, les regala una benigna sentencia en una penitenciaria donde, por si fuera poco, reciben el trato de amo y señor. Y todo porque no se “integró adecuadamente la averiguación previa” o porque “faltaron los elementos probatorios” o porque no se realizaron la “diligencias pertinentes”.

Había que comenzar por ahí, por acabar con la pestilente podredumbre del aparato de justicia. Porque, señoras y señores, sin jueces honestos, sin cárceles mínimamente seguras, sin investigadores competentes, sin procesos justos y sin policías profesionales la batalla está perdida de antemano. Pero, ¿quién es el valiente, o el mago, capaz de limpiar a fondo la casa de la justicia mexicana? Calderón, por lo pronto, no lo pudo hacer.

 

Trascendió

 

Que hasta la fecha la PGR no ha buscado y menos citado a Humberto Moreira para que aporte la información que tiene sobre los narcomineros en Coahuila.

Y lo peor es que mucho menos lo ha hecho con Armando Guadiana, el empresario señalado por el ex gobernador como vinculado al crimen organizado.

Que será hasta el 21 de noviembre cuando se difunda la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012.

Se trata de una de las informaciones clave para conocer el estado de salud que heredará el gobierno de Enrique Peña Nieto.

En el Instituto Nacional de Nutrición están revisando con microscopio cada una de las interpretaciones. No quieren lecturas fuera de contexto. Especialmente en temas tan sensibles como el crecimiento de la diabetes y la obesidad.

Que a los empresarios no les gustó nada que el presidente Felipe Calderón cancelara de última hora su asistencia a la décima edición de la Cumbre de Negocios en México.

Se sintieron desairados. Y no es que tengan algo contra el secretario de Economía, Bruno Ferrari, quien hizo las veces de representante en la cena de gala del evento. Pero, pos no es lo mismo.

Que en la cumbre, por cierto, hubo interesantes reuniones no programadas.

Una de ellas, entre el general Óscar Naranjo, el propio secretario Ferrari y la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, quien luego platicó por 20 minutos con la reaparecida priista Beatriz Paredes.

Que aunque nadie atina a explicarlo bien, se dice que el “autodestape y posterior recule” del productor Pedro Torres como futuro director de Once Tv México cayó muy mal en la oficina de Peña Nieto.

Eso, pese a que hay dos cosas que mueven a la sospecha sobre la veracidad de esa información, difundida el viernes. Una, el “sorpresivo” interés de una figura tan veterana y exitosa como Torres para ir a culminar su carrera con un trabajo esencialmente administrativo, como sería dirigir Once Tv.

Dos, que Peña le entregara esa posición a Torres, una figura tan ligada a Televisa, para fijar la impresión de que su gobierno y la empresa de Emilio Azcárraga son una misma cosa. Como que no cuadra.

 

El asalto a la razón

¿Y la “delincuencia organizada”?

Carlos Marín

 

La sola imagen de la camioneta de placas diplomáticas tiroteada por policías federales el 24 de agosto en Tres Marías, Morelos, explica la “probable responsabilidad penal de homicidio calificado en grado de tentativa”, uno de los cargos por los que al fin ya fueron consignados los 14 que la PGR mantenía bajo arraigo.

El otro delito del que se les acusa, “daño en propiedad ajena”, es más que obvio: la Toyota Land Cruiser negra y blindada que acribillaron con 152 balazos no era suya, sino de la embajada de Estados Unidos, y en ella viajaban los dos asesores de esa nacionalidad que resultaron heridos, así como un capitán (salió por fortuna ileso) de la Marina Armada de México.

Una semana después del incidente, en este espacio se dio a conocer que los policías implicados estaban prosiguiendo la búsqueda (iniciada la tarde anterior) de una banda criminal, a partir del plagio exprés de que fue sujeto la mañana del jueves el director de Protocolo del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Salvador Vidal Flores Pérez.

Junto con otra víctima de secuestro (que no quiso levantar denuncia y cuya identidad se desconoce), el funcionario había sido liberado menos de 24 horas antes en el área precisa en que los de la Toyota se toparon con un Chevy azul, una camioneta Chrysler verde botella y una Nissan X-Terra amarilla (el primero de la PF y las otras propiedad de policías), en las que viajaban agentes vestidos de civil y sólo algunos con la chamarra distintiva de su corporación.

En sus declaraciones, los acusados afirman que iban por un camino de terracería cuando, al verla (la suboficial Ivonne Moreno Romero declaró que el jefe de todos, José Uriel Garrido Franco, dijo: “¡Ah, chingá, tan temprano y qué camionetón…!”); le marcaron el alto a la Toyota y ésta viró en “U”, con lo cual supusieron que unos probables secuestradores “huían”.

Comenzaron entonces a rociar de balas a la camioneta que se les alejaba y a pedir el apoyo de los que, a su vez, esperaron y “cazaron” de frente a la blindada.

Uno de los ingredientes que agravaron su caso es que, antes de ser presentados ante la PGR, cambiaron sus ropas civiles por uniformes oficiales y las camionetas particulares fueron escondidas.

En descargo de su “probable responsabilidad penal de homicidio calificado en grado de tentativa”, los 14 consignados pueden alegar que, tan no se propusieron asesinar a nadie, que dejaron de disparar en cuanto recibieron la orden y procuraron asistencia médica para los heridos.

Más allá de intenciones buenas o malas, deben ser juzgados por su desatinada y eventualmente letal actuación.

Lo mejor que les ha podido suceder es que ni la PGR ni el juez que los consignó los hayan acusado de delincuencia organizada o uso de armas ilegales (uno del área administrativa que carece de permiso de portación es acusado de haber utilizado “el arma larga de uno de sus compañeros”).

El que no hayan disparado cuernos de chivo ni resultaran “sicarios” de los Beltrán Leyva encuera a la prensa carroñera, que tanto se esmeró en lincharlos.

 

Juego de espejos

Peña Nieto en Washington

Federico Berrueto

 

Desde julio quedó en claro la dificultad para el encuentro del presidente electo, Enrique Peña Nieto, con su par de Estados Unidos. Lo razonable obligaba a realizar la visita después de la elección presidencial, a pesar de las dificultades para las agendas, ya que la reunión tendría que realizarse en las tres escasas semanas previas a la toma de posesión del presidente mexicano.

Se actuó con prudencia. El presidente electo, Enrique Peña Nieto, habrá de reunirse con el presidente Obama en Washington el martes 27 de noviembre, y un día después con el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, los socios de México en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Economía, migración y seguridad son los temas en la agenda con Obama. El país demanda un trato distinto. La legalización del consumo de marihuana por legislaciones locales obliga a una revisión de la estrategia contra el crimen organizado para que las acciones que emprendan sean en perspectiva de lo que acontece. Por su propia cuenta, México debe modificar la lucha interna contra el crimen organizado, delincuentes que han transitado más allá del tráfico ilegal de estupefacientes y que tienen fuerte presencia en la frontera norte.

El fracasado operativo Rápido y furioso y las revelaciones de los Wikileaks sobre lo que piensan los representantes diplomáticos norteamericanos de las autoridades del país son una afrenta a la soberanía y al interés nacional. Aunque el objetivo del presidente electo Peña Nieto sea una relación de confianza y constructiva con el presidente Obama, debe ser firme el reclamo mexicano. La única relación posible debe partir de la dignidad que se deben ambas naciones y del respeto obligado.

El voto hispano fue clave para el arribo de Obama a la Casa Blanca y, todavía más, para la prolongación de mandato. El Presidente ha trabajado intensamente por una reforma migratoria, la que debe ser procesada en un Congreso con una postura propia. También debe tenerse presente que ha sido este gobierno el que más deportaciones ha realizado.

El presidente electo mexicano lleva sobre sí la tarea de reivindicar una nueva relación con el vecino al norte. Mucho depende de las formas y contenidos de este primer encuentro.

 

Juegos de Poder

Lo que está a punto de suceder es importantísimo para el país

Leo Zuckermann

EXCÉLSIOR

Tan pronto como esta semana, podríamos atestiguar un hecho clave para el futuro económico y político de México. Me refiero a la aprobación final de la reforma laboral en el Senado y la promulgación de dicha legislación por parte del Presidente. Se trata de un hito que podría marcar la posibilidad de que el país realice algunas reformas para incrementar su competitividad económica y de esta forma acelerar el crecimiento y generación de empleos.

El jueves pasado, los diputados sí trataron a la iniciativa presidencial en materia laboral como preferente y votaron los artículos que había modificado el Senado. Ahora le toca a la Cámara alta votar los cambios que hicieron los diputados y acordar la promulgación final de todos los artículos que quedaron aprobados y que son la gran mayoría de la reforma laboral. Al margen de lo que se ganará en materia de competitividad al haber flexibilizado la contratación y el despido de los trabajadores, más disposiciones que van a democratizar y transparentar en algo a los sindicatos, esta reforma mandará señales importantísimas a los inversionistas quienes, en este momento en que hay mucha liquidez en el mundo entero, podrían decidir invertir más dinero en México.

¿Cuáles serían esas señales?

La más importante es que este país comienza a moverse de nuevo. Después de 15 años de gobiernos divididos, en los cuales fue imposible aprobar una reforma estructural de gran calado, las cosas empiezan a cambiar en México. Con todas sus limitaciones, es un gran logro que los legisladores y el Presidente se hayan puesto de acuerdo para sacar una reforma en una materia —la laboral— que no ha sufrido modificaciones importantes algunas desde los años 70 del siglo pasado. De ninguna manera puede minimizarse este hecho, sobre todo para aquellos que hemos insistido en la necesidad de darle una mayor competitividad económica a México a través de reformas estructurales.

Y si pasó ahora una reforma laboral fue por ese nuevo y magnífico instrumento llamado “iniciativa presidencial preferente”. Ni tardo ni perezoso, Calderón utilizó este mecanismo para tratar de pasar, ya en las postrimerías de su sexenio, una reforma por la que luchó a lo largo de su gobierno. El Congreso ya no pudo archivar en un cajón la iniciativa presidencial como en el pasado. Estuvo obligado a dictaminarla y votarla en 60 días en ambas cámaras. La duda surgió cuando la cámara revisora mandó unos cambios de regreso a la de origen. Ahí surgió una controversia. Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los diputados del PRI, interpretó el regreso como la pérdida del carácter preferente para convertirse en ordinaria. Extraña decisión, tomando en cuenta que las próximas 24 iniciativas presidenciales preferentes las enviará un Presidente emanado del PRI. De acuerdo con el propio Beltrones, Peña fue el que pidió aprobar la reforma laboral que Calderón había enviado como preferente. De esta forma, los priistas, en lugar de enfriar la reforma como habían prometido, procedieron a votarla de inmediato. Qué bueno porque la señal es que se mantiene el espíritu constitucional de darle al Presidente dos iniciativas por semestre que el Congreso tiene que votar en un plazo perentorio.

El tercer mensaje que se enviará es que está viva la alianza entre PRI y PAN para sacar adelante reformas económicas. Lo que demostraron los panistas en la reforma laboral es que su apoyo no será gratuito. A cambio de lo económico, solicitarán reformas políticas para fortalecer la democracia mexicana. Es lo que ocurrió en los años 90 cuando el país modernizó su economía y democratizó su régimen político.

En cuarto lugar está el asunto, tampoco menor, de que Peña sí convenció a los grupos internos de su partido de apoyar reformas que no les convenían. En el caso de lo laboral, las dirigencias sindicales que, a final del día, tuvieron que tragarse varios sapos. Peña demostró capacidad de llegar a acuerdos con los grupos de interés que han frenado reformas en el pasado.

Finalmente, por primera vez en varios años hay un sentimiento de que la democracia mexicana sí funciona para obtener resultados. Confieso que, por un momento, pensé que la reforma laboral se atoraría. En el camino hubo confusiones que me llevaron a dudar. Beltrones, por ejemplo, dijo que enfriaría la reforma. Luego afirmó que sí se aprobaría pero Calderón ya no la promulgaría porque para esas fechas estaría en “otro lugar mucho más tranquilo y cómodo”. Parecía que la política del hígado estaba prevaleciendo sobre la política del cerebro. Todo indica, sin embargo, que al final los corajes se dejaron a un lado y lo que prevaleció fue el profesionalismo de nuestros políticos, algo que tampoco debe menospreciarse.

 

Razones

El gabinete de Peña

Jorge Fernández Menéndez

EXCÉLSIOR

 

Mientras se viven los últimos estertores de la reforma laboral, a partir de hoy lunes toda la atención política comenzará a centrarse en la conformación del gabinete de Enrique Peña Nieto, proceso que tendrá en la última semana de noviembre un momento especial con su primera visita a Washington, para un encuentro con el presidente Barack Obama y, un día después, con el premier canadiense, Stephen Harper.

El gabinete de Peña Nieto será el que dará la real dimensión de hacia dónde quiere el próximo Presidente dirigir su administración pero, sobre todo, cómo y con quiénes piensa gobernar. El estilo personal de ejercer el poder del que tanto se habla respecto de los mandatarios mexicanos ha dejado de ser ya un lugar común, para convertirse, en la misma medida en que el sistema es mucho más abierto, público y democrático, en una variante imprescindible para saber qué posibilidades de éxito tiene o no un mandatario. No es casualidad, por ejemplo, que un día después de su reelección, la primera encomienda que abordó Barack Obama haya sido precisamente la reconfiguración de su gabinete. No es casual que algunos de los mayores problemas que han enfrentado las dos últimas administraciones, para no ir más lejos, hayan sido, con Vicente Fox, un manejo demasiado liberal, indisciplinado, del ejercicio de gobierno (el famoso gabinete Montessori) o, con Felipe Calderón, un manejo muy riguroso para algunos que privilegiaba incluso la micro administración, ejercido con funcionarios muy cercanos personalmente al mandatario pero con poco peso político propio.

Peña Nieto no podrá recurrir a ninguno de esos modelos. Deberíamos dar por descontada la existencia de un equipo sin control (ya que el mismo fue muy preciso durante toda la campaña electoral), pero hipotéticamente existe el peligro de que se quiera repetir la conformación de un equipo con personalidades demasiado cercanas (como se dijo alguna vez, un equipo totalmente palacio…de Toluca).

Las expectativas son otras: la idea es que Peña Nieto integre un gabinete con personalidades fuertes, autónomas, eficientes, sin manchas del pasado (o por lo menos sin manchas que no se hayan podido limpiar) y al mismo tiempo disciplinadas; un gabinete con figuras que rescaten, aunque sea en la forma (y como decía don Jesús Reyes Heroles, recordando que en política la forma es fondo) el peso del presidencialismo, de la figura presidencial.

Hay muchas maneras de formar un equipo de esas características y uno de los beneficios (pero también de los problemas) que tiene Peña Nieto es que, siendo un político muy pragmático, tiene muchas opciones y personajes a los que recurrir, incluyendo por supuesto a hombres y mujeres que no son priistas pero que estarían dispuestos a colaborar en su administración. El gabinete como equipo de amigos debe estar desterrado de las posibilidades futuras del gobierno federal.

El viernes tuvimos una pequeña prueba de cómo se jugará con esas cartas. De algún lado surgió el rumor de que el productor de televisión Pedro Torres había sido designado director del canal Once en la futura administración. Las redes sociales se dedicaron a descalificarlo y a generar toda una cadena de comentarios negativos contra Peña Nieto y su futuro gabinete. Era una mentira completa: a Pedro Torres, que no tiene el perfil para ese tipo de responsabilidad, nunca se le había ofrecido ese cargo, y simplemente no hay, hasta hoy, designaciones formales o incluso informales en la enorme mayoría de las áreas de la futura administración, cuyo diseño, incluso, se está ajustando, se espera que con cambios muy importantes en sus principales áreas. En los hechos, de todo el equipo que ha trabajado con Peña Nieto en los últimos tiempos, pareciera que los únicos que tienen cargos asegurados en el próximo gabinete son Luis Videgaray y Miguel Osorio Chong.

Era obvio que lo de Torres era, como se dice comúnmente, un borrego. Pero sirvió para medir la reacción ante designaciones que sean vistas como acomodo de amigos o carentes de perfiles adecuados para el cargo. Las expectativas del gobierno se medirán, se miden, por el equipo de trabajo. Y experiencias hay muchas al respecto: recordemos, independientemente de cómo se trabajó posteriormente o de la capacidad de los designados, cómo la crisis de diciembre de 1994 se comenzó a incubar cuando Ernesto Zedillo dio a conocer un gabinete que no llenaba la expectativas de los mercados, sobre todo, en el área económica y financiera.

Después del borrego sobre Pedro Torres se informó que el gabinete será divulgado regresando de la gira de Peña a Estados Unidos y Canadá, que concluirá el día 29. Quedarán entonces sólo dos días para la toma de posesión. En estas dos semanas, la revisión de estructuras, nombres, responsabilidades y equilibrios deben ser la tarea más importante del próximo Presidente. Mucho de su futuro dependerá de lo que se haga y decida en estos días, los últimos de la transición.

 

Frentes Políticos

 

EXCÉLSIOR

I.Los 100 senadores del PRI, el PAN, el PVEM y la única de Nueva Alianza, aplicarán su mayoría para aprobar sin cambios la reforma laboral que incluye por primera vez la obligación de los sindicatos a transparentarse y a abrirse a la democracia interna. El texto de los artículos modificados por la Cámara de Diputados, de los cambios que hizo el Senado a la redacción original, fue consensuado por los diputados y senadores del PAN, de manera conjunta con el CEN de Gustavo Madero, quien le pidió a Ernesto Cordero, coordinador de los senadores del PAN, ajustarse a las decisiones de San Lázaro. Ya no hay obstáculos para una ley que se vislumbra eficaz y duradera.

II.Silvano Aureoles, coordinador de los diputados del PRD, convocó a legisladores, gobernadores, líderes y dirigencia nacional de su partido a un encuentro para definir su estrategia frente al nuevo gobierno. Afirmó que la postura del PRD dependerá de las señales que muestre el equipo que asumirá el gobierno federal el 1 de diciembre, pues hasta ahora “no se ve ninguna señal clara de cuál será el compromiso del nuevo gobierno para la relación con las fuerzas políticas en el Congreso y fuera de él, más allá de sólo un encuentro para tomarse la foto”. Que Aureoles primero controle a los hooligans de AMLO, y luego ya lo demás.

III.AMLO llamó al PRD a responder sobre su alianza fallida con el PAN, al recordar al partido en el que militó hasta hace dos meses que el blanquiazul siempre ha actuado junto con el PRI. “Yo siempre he sostenido que el PRI y el PAN son lo mismo”, dijo. Y dejó en claro que, su partido (si es que nace), Morena, jamás hará alianzas con el PRI o el PAN. El ex candidato presidencial pidió a sus seguidores manifestarse el 1 de diciembre en todas las plazas públicas durante la toma de protesta de Enrique Peña Nieto. Ya ven. No se baja del caballo.

IV.La Universidad Autónoma de la Ciudad de México pidió apoyo al GDF, a la ALDF, a la CDHDF y a los medios de comunicación, para pagar el salario de mil 810 trabajadores. A través de la Secretaría General y de la Tesorería, la UACM informó que es técnicamente imposible realizar este trámite con la celeridad requerida. La rectora Esther Orozco ya no sabe para dónde moverse. Todo le sale mal. En su institución no la quieren y ni a ella ni a Marcelo Ebrard, quien ni se asoma, les importa resolver el conflicto estudiantil. Está dicho: Ebrard prefiere nadar de muertito, lo menos conveniente rumbo a 2018.

V.El presidente Felipe Calderón recordó ayer al ex titular de la Segob, Francisco Blake Mora, como alguien valiente y honesto, al cumplirse un año de su muerte en un accidente aéreo. El homenaje se extiende a los otros funcionarios muertos: el subsecretario de Asuntos Jurídicos, Felipe Zamora; el director general de Comunicación Social, José Alfredo El Tijuano García Medina; la secretaria técnica de la oficina del titular de la Segob, Diana Miriam Sánchez; el teniente coronel Felipe Cortés, el teniente Pedro Escobar Becerra, el sargento segundo Jorge Luis Juárez Gómez y el mayor Daniel de León.

VI.Otro buen trabajo de la Marina Armada de México. El almirante Mariano Francisco Saynez sigue cumpliendo cabalmente con la encomienda. En Coahuila, aseguraron a dos presuntos operadores logísticos de Los Zetas. Infantes de Marina observaron a dos personas que descendían de un vehículo portando armas largas para ingresar a un inmueble, en Saltillo, por lo que, ante la flagrancia, capturaron a Eduardo Herrera Nuncio y a Sergio Alberto Torres Nuncio, quienes mencionaron pertenecer al mencionado grupo delictivo y tenían como función cuidar el armamento que les era presuntamente proporcionado por Saidt Omar Juárez, El Peluso, presunto jefe de plaza en Saltillo, Coahuila, detenido por personal de esta institución el pasado 7 de noviembre.

 

De Naturaleza Política

CEM, el futuro… CEM

Enrique Aranda

EXCÉLSIOR

 

La atención de los actores políticos estará centrada en conocer al sucesor de Carlos Aguiar Retes en el mando de la

Más allá del balance del trabajo cumplido durante los dos últimos trienios y del diagnóstico de la Iglesia que a partir de esta noche deberán realizar los poco más de 100 obispos, arzobispos y cardenales mexicanos reunidos en asamblea, la atención de los principales actores políticos estará centrada en conocer, primero, a quien habrá de suceder a Carlos Aguiar Retes en el mando de la CEM y, luego, en desentrañar los qué y cómo del programa de acción de la jerarquía para el periodo 2012-2015.

Y esto, obvio, no sólo porque el relevo en la presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano coincida, en la práctica, con el retorno, tras doce años de ausencia, de un priista a Los Pinos, sino, esencialmente, porque en los últimos seis años la Iglesia, como tal, y su jerarquía liderada por el ahora arzobispo de Tlalnepantla, dieron un salto cualitativo importante en lo que a participación en el ámbito político y social se refiere.

Baste recordar la acción, más efectiva que mediática, realizada por la jerarquía en lo que refiere al avance de la legislación en materia de derechos humanos y al aún inconcluso proceso de reforma al artículo 24 constitucional que apunta a reconocer el derecho humano de todos los mexicanos a la libertad religiosa o, más recientemente, su aporte a la transformación de la lamentable realidad educativa e, inclusive, la atención y cuidado de la familia atacada lo mismo desde el frente (ideológico) de las izquierdas —aborto, matrimonios homosexuales, etc.— que por el crimen organizado en forma de violencia o promoción del consumo de drogas, particularmente entre niños y jóvenes.

Huelga decir que, de cara al futuro, la Iglesia querrá, y deberá, asumir como propios muchos otros de los grandes retos que enfrenta el país, el combate efectivo a la pobreza que afecta a millones de connacionales de manera destacada. Ello, entre otras muchas cosas, tocará al nuevo mandamás en la CEM que, hasta ayer por la noche, deberá surgir de una terna conformada por el cardenal Francisco Robles Ortega, el arzobispo de Monterrey Rogelio Cabrera, actual vicepresidente, y el obispo Javier Navarro, de Zamora.

Más allá de lo anterior, el encuentro de los obispos deberá servir también para, el martes, despedirse del saliente Felipe Calderón y, de manera sólo emblemática, formalizar el inicio de actividades con el gobierno entrante aunque, corrijamos lo dicho con anterioridad, el mexiquense Enrique Peña Nieto esta vez no concurrirá al encuentro.

Asteriscos

* Inminente, a decir de quienes se mueven en las periferias del equipo de transición del próximo gobierno, el retorno al primer nivel político del sinaloense y ex candidato presidencial del Revolucionario Institucional, Francisco Labastida Ochoa al que no pocos ven instalado en la oficina de energía que hoy ocupa el inexistente Jordy Herrera.

 

Campos Elíseos

Arranca en Querétaro X Cumbre de Negocios

 

Katia D’Artigues

EL UNIVERSAL

Hoy lunes, en el DF, presenta su libro No decir adiós a la esperanza. Además de ser su cumpleaños el martes 13, de acuerdo con su calendario, finaliza la instalación de los congresos estatales de Morena. Serán en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y Villahermosa, Tabasco. Esto con rumbo al congreso nacional del Movimiento Regeneración Nacional que se realizará el 19 y 20 de noviembre, en pocos días.

Pero más allá de estar cerca de cristalizar su partido político tres temas resurgen: el de la quema de las boletas de las elecciones presidenciales, el movimiento #YoSoy132 iniciará una asamblea para organizar las protestas por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto y finalmente el tema de la reforma laboral.

El lunes 12 inicia la apertura de bodegas que resguardan las boletas de la elección de… 2012. Y comenzará su destrucción. Las del 2006, tan controvertidas, siguen resguardadas y nos cuesta, como país, poco más de 71 millones de pesos resguardarlas (unos 426 millones de pesos en el sexenio); aún no se pueden destruir por que todavía hay litigios para lograr el acceso a ellas.

 

También está en su favor el fin del corto affaire (diría Monreal) entre PAN y PRD, con el que nunca estuvo de acuerdo ni el PT ni AMLO, tras que el aún partido en el gobierno votó en favor con el PRI la reforma laboral en la Cámara de Diputados. Esta iniciativa presidencial, ya no preferente, se comenzará a discutir de nuevo en el Senado luego de los cambios que se le hicieron en Diputados, pero con controversias ya desde ahorita.

El PRD ya decidió que presentará una controversia constitucional por ella. No tanto por su contenido, con el que están también en desacuerdo, sino por la figura de la iniciativa preferente, que no está reglamentada. Además, no descarte que en cuanto se apruebe también lluevan amparos contra ella que podrían ir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por el tema de que los derechos adquiridos no pueden ser regresivos.

You say goodbye; I say hello

Varias actividades nacionales e internacionales tendrá el presidente Felipe Calderón esta semana, así como el presidente electo, Enrique Peña Nieto. Uno se despide, el otro está a punto de arrancar.

El martes 13 Calderón pondrá en marcha la Presa Picachos, en Sinaloa, y también recibirá en el ITAM —alma máter de muchos de sus colaboradores— el premio “Carrera al Universo 2012”. No será el único funcionario en ser galardonado. El reconocimiento “Mérito Profesional” en el rubro de sector público será para el secretario de Salud, Salomón Chertorivski, y para el senador Armando Ríos Piter.

El miércoles 14 el actual mandatario acudirá a la antigua sede del Senado, en Xicoténcatl, para encabezar la última sesión solemne donde entregará, de manera post mórtem, la Medalla Belisario Domínguez a Ernesto de la Peña.

Un día después, el jueves 15, iniciará el último viaje internacional del presidente Felipe Calderón. Será a España, para asistir a la XXII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno que se realizará en Cádiz, con lo que prácticamente cierra sus viajes internacionales como mandatario. De acuerdo con lo programado, regresará al país el día 18.

Pero no sólo el presidente Calderón tendrá actividades internacionales.

Este domingo, Enrique Peña Nieto se reunirá con la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, quien se encuentra de visita en nuestro país. Ambos participarán en la X Cumbre de Negocios, que se desarrollará en Querétaro.

 

Jaque Mate

Paro a la Uacm

Sergio Sarmiento

ZOCALO SALTILLO

Cuando Andrés Manuel López Obrador creó la Universidad de la Ciudad de México en 2001, la cual fue declarada Autónoma en 2004, advirtió que había una demanda creciente de educación en la capital del país que no era satisfecha por las ya numerosas universidades públicas de la ciudad. Buscó también, sin embargo, crear un “proyecto innovador”, como lo planteó en la exposición de motivos de la ley: “Un espacio de innovación donde se discutan las cuestiones fundamentales sobre la educación superior en México”.

Quizá por eso la UACM se convirtió también en un proyecto político, en un experimento de lo que podría ser la educación universitaria en un régimen realmente progresista que encabezaría López Obrador. Las reglas habrían de ser distintas a las tradicionales. La institución no iba a convertirse en una simple fábrica de graduados para empresas privadas. Su propósito era promover la creación de una nueva generación de universitarios críticos al modelo económico, listos para tomar el gobierno cuando surgiera una sociedad realmente progresista.

La primera medida para lograrlo fue descartar los exámenes de admisión y sustituirlos por un sorteo. La aleatoriedad generaba, supuestamente, una mayor equidad en el ingreso y evitaba la discriminación a estudiantes que no hubiesen tenido la oportunidad de prepararse. También creaba una enorme carga para la universidad, que tenía que actuar como institución remedial para cubrir los huecos de instrucción con que llegaban los alumnos.

Este experimento educativo ha tenido todo el apoyo de los gobiernos perredistas del Distrito Federal. El presupuesto de la institución para este 2012 es de 855 millones de pesos y la institución ha pedido 1,500 millones para 2013. Desde su creación hasta 2011, 5,476 millones de pesos de dinero público fueron erogados por la universidad. Los profesores tienen sueldos de 39,870 pesos mensuales “sin diferencias por preparación o experiencia”.

Sin embargo, la rectora Esther Orozco, elegida en 2010, señaló en un desplegado en 2011 que la Uacm constituía un verdadero “fraude educativo”. El 52 por ciento de los 10,967 estudiantes inscritos, en algunos casos desde 2001, tenían un “coeficiente de desempeño académico” de 2.5 sobre 10. Sólo el 15 por ciento lograba 5.0 o más. Para 2010 había sólo 47 estudiantes graduados. En 2011 el número ascendió a 135, cifra aún diminuta para el número de estudiantes y los años de la institución.

Para la doctora Orozco, “Las familias mandan a sus hijos e hijas a la universidad confiadas en que la institución los va a amparar y a preparar para sobrevivir en este país lleno de peligros y necesitado de esperanzas… Y, les fallamos… Si no tomo decisiones adecuadas pronto me empezarán a endilgar la responsabilidad de este fraude educativo, por seguir aplicando una receta fallida”.

“Ser libre y ser ‘antineoliberal’, de acuerdo con quienes sustentan estas ideas, que seguramente no aplican en la educación de sus hijos e hijas, significa que no existen reglas ni requisitos en la formación de los y las jóvenes, más allá del necesario desarrollo de amor por el conocimiento, aunque no dicen cómo se cultiva ese amor. Cada quien como quiera o como pueda. ¡Vaya receta!”

Ésa es la clave de la huelga que ha paralizado a la Uacm desde agosto. No es un pleito sobre lugares en el consejo universitario. Hay dos visiones en conflicto: La que quiere una institución para preparar activistas políticos a costa del erario y la que busca construir una institución académica que prepare a los estudiantes a enfrentar los retos del mundo contemporáneo. Son dos visiones incompatibles.

PETRAEUS AFFAIR

David Petraeus, militar de impecable trayectoria, ha renunciado a la dirección de la CIA por una relación extramarital. El amorío no parece haber puesto en peligro información confidencial. El caso simplemente parece confirmar el peso del puritanismo en la política de Estados Unidos..

 

Un monstruo en Bucareli

Raymundo Riva Palacio

ZOCALO SALTILLO

En seis años, Genaro García Luna construyó una Secretaría de Seguridad Pública sin precedentes para el combate de criminales. Elevó casi ocho veces la fuerza de la Policía Federal, y edificó una plataforma tecnológica que es admirada en el mundo. Creó el Sistema Único de Información Criminal que tiene más de 400 millones de registros, es una fuente de datos vital para el combate a delincuentes, y provee los insumos para tareas de inteligencia. Es una herramienta reactiva, no preventiva, y bajo esta racional, el presidente electo Enrique Peña Nieto evalúa su desaparición.

La herramienta tecnológica, conocida como Plataforma México, ha sido visitada por funcionarios de todo el mundo. Leo Panetta, cuando director de la CIA, la visitó en forma secreta. Antes a aprobar los nuevos fondos de la Iniciativa México, los comités selectos de Inteligencia en el Capitolio de Estados Unidos, viajaron un sábado a México para conocerla. Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional, y los jefes de la DEA y el FBI, han presionado para que sea utilizada para el combate a los criminales en Centroamérica.

Cuando los miembros del equipo de transición recomendaron la desaparición de Plataforma México –como antesala de la muerte de la Secretaría-, nunca la habían visto. Apenas fueron la semana pasada a conocerla –anteriormente sólo Peña Nieto y el responsable de la transición en materia política y de seguridad, Miguel Ángel Osorio Chong, la habían visto operar-, y ayudó a que modificaran su criterio. Desaparecerla como instrumento policial no, pero integrada a la Secretaría de Gobernación o en una nueva Secretaría, de Seguridad Ciudadana.

Las dos nuevas dependencias en la cocina del próximo gobierno responden a dos lógicas expresadas por Peña Nieto y sus principales colaboradores desde hace tiempo, que parecen excluyentes. La primera es devolverle instrumentos de fuerza a la Secretaría de Gobernación, de los cuales fue despojada durante los gobiernos panistas, y la segunda responde al énfasis de Peña Nieto de tener en la protección del ciudadano la prioridad de su gestión, lo que es atendible, si se recuerda que la creación de los gobiernos tenía como razón de ser proveer seguridad a la gente.

La pregunta es si por las mejores razones, Peña Nieto pueda cometer un error del cual se llegue a arrepentir él y los mexicanos sufrir. Para una mejor decisión habría que eliminar la contaminación política. ¿Es la Secretaría el problema o su titular? García Luna es el funcionario más golpeado del sexenio, a quien a partir de casos de alto impacto de la Policía Federal -Florence Cassez, el enfrentamiento en el aeropuerto de la Ciudad de México y recientemente el incidente en Tres Marías-, no ha dejado de ser sistemáticamente golpeado por la prensa política.

Una campaña de propaganda instrumentada por cárteles de la droga -en algunos casos con ayuda de varios medios de comunicación-, lo colocó varias veces en un dilema donde la prensa, al escoger quién era peor, escogió a García Luna. No ayudó que dentro del propio Gobierno federal se alimentaran campañas en su contra, ni que no hubiera existido un secretario de Gobernación o un procurador tan fuerte en función de resultados, para contrarrestarlo.

Por eso es importante separar a la persona de la institución. Si Peña Nieto transfiere las funciones de esa secretaría a Gobernación, convertirá a su próximo titular en el más fuerte que jamás haya despachado en Bucareli, pues los recursos tecnológicos con que contará jamás se tuvieron antes, sin nadie de contrapeso. García Luna logró –y en ello radica su alejamiento del presidente Felipe Calderón y las críticas de la ex candidata presidencial Josefina Vázquez Mota- mantener Plataforma México como un instrumento de Estado ajeno a los usos políticos que algunos panistas pretendieron. La tentación para un político será tan grande, que es mejor no tenerla.

La mejor opción, si se decide finalmente desaparecer Seguridad Pública, es crear la Secretaría de Seguridad Ciudadana, que cuente con sus recursos tecnológicos, y motores de investigación e inteligencia, donde el cambio de énfasis hacia la prevención antes que la confrontación no genere un monstruo, como el que se crearía en Bucareli, y sí permita avanzar sobre lo construido y voltear a la gente, sin permitir que análisis cimentados en percepciones lleven a la toma de una decisión que todos podríamos lamentar.

 

Cristalazo

Los peligros del sexo, el amor y la política

Rafael Cardona

CRÓNICA

El olor del poder —dijo, entre otros, Henry Kissinger— es altamente afrodisiaco. Y si a eso se le agregan las virtudes seductoras del dólar, las joyas, los viajes y el trato entre algodones, pues el político resulta el hombre ideal para la conquista. Con menor profundidad, Enrique Jardiel Poncela nos enseñó (con perdón de las feministas) cuáles son los diluyentes de la virtud: el alcohol y el dinero.

Pero la fama del político seductor, Casanova, donjuanesco, mujeriego y garañón, se ha ido por el caño en los tiempos recientes. Y eso si tal conducta pudiera considerarse una fama y no una mala reputación.

Ahora, cuando la monogamia, la fidelidad y el decoro sexual ya parecen ser, como la honestidad con los dineros y la transparencia democrática, uno más de los requisitos como para ya no quererse meter más en eso de la búsqueda del poder.

 

En la literatura latinoamericana abundan los ejemplos del cacique y también patriarca de los muchos hijos por ahí regados como si hubieran sido productor temporaleros. Todos somos hijos de Pedro Páramo, nos dijo Juan Rulfo. Y ya ni hablar del maniático dictador Trujillo, quien no necesitó la literatura para cimentar su fama de aprovechar la hora con cualquier jovencita cuya belleza le llenara el ojo, más o menos como Maximino Ávila Camacho o Adolfo López Mateos. Uno por las malas, el otro con una sonrisa.

—¿De quién es hijo ese niño?, le preguntaba la esposa a un presidente mexicano, general él, cuando de pronto se presentaba en Los Pinos con un crío de la mano.

—Es hijo de la revolución. Y la historia se acaba y la discusión se moría en los labios aun antes de haber empezado:

— “Viene a vivir con nosotros”.

Pero esas cosas ya no suceden más. Hoy los políticos son unos pobres diablos. Tanta vigilancia necesitan para preservar sus vidas como para no tener ya una vida personal para proteger.

Lyndon Johnson comentaba sus problemas de viejo pudor varonil, pues en las escasas ocasiones de intimidad conyugal con Lady Byrd estaba seguro de cómo sus arrebatos de seguro iban a ser atestiguados (o al menos escuchados) por uno o dos guardias infaltables e impasibles detrás de la puerta de su dormitorio.

Víctimas de los servicios de seguridad, de la eterna vigilancia sobre sus pasos y sus actos, han perdido el derecho de vivir como muchos de sus gobernados, es decir, con la muy humana posibilidad de lanzarle canitas al viento. De vez en cuando.

Hace muchos años una hermosísima mujer llamada Christine Keller estremeció hasta sus cimientos la fortaleza del gobierno británico: se había hecho amante –a la manera de Mata Hari— del ministro de la Guerra, lo cual ya era grave, pues el señor John Profumo, a quien nos referimos, estaba casado con la actriz Valerie Hobson. Y si eso era grave, lo otro era gravísimo: la señorita Keller –generosa a más no poder con su perturbadora belleza— le prestaba también su cama a al señor Yevgeny Ivanov, agregado naval de la URSS en Londres.

En plena guerra fría –eso ocurrió en los años sesenta—, nadie podía perdonar ni el pecado ni la falta de precaución profesional.

Hoy, después del “affaire” Lewinsky, del cual Bill Clinton salió a la larga bien librado, todo mundo vive con la espada en el cuello. Especialmente los políticos.

Hace unos días en Estados Unidos al señor David Petraeus, director de la Agencia Central de Inteligencia, se le vino el mundo encima y como suele suceder en tan abultada circunstancia, lo aplastó. Para su mala fortuna (al principio debe haberse sentido feliz por los favores de Eros), la vida quiso ponerle enfrente a una mujer sensacional: Paula Broadwell, mujer a su vez casada y con hijos, y con tantos diplomas como para decorar un muro entero.

 

La señora fue contratada para escribir la biografía del señor y ella se involucró hasta los huesos.

Del señor jefe de la CIA ya sabemos: lo echaron a la calle. De ella, no tenemos noticia, pues el tercero en la cosa –su marido, pues– no sólo fue el último en enterarse (como suele suceder), sino además el más tardo en reaccionar.

No podemos olvidar en este recuento de desgracias el caso Strauss-Kahn por el cual un firme prospecto para la presidencia de Francia y administrador de la más grande institución financiera del planeta, el FMI, se derrumbó hasta el más profundo de los abismos políticos a causa de una acusación de violación sexual. Casi como Mike Tyson. Monsieur Dominique pasó a ser conocido “el conejo caliente”, una especie de Pancho Cachondo pero con mejores credenciales.

No vamos a recordar aquí casos románticos asociados con la política mexicana reciente. Con las historias de Carlos Ahumada y Rosa Luz Alegría, cada quien con sus respectiva pareja, se podría escribir una novela como ya hizo Ricardo Garibay en Taib cuando habla de JLP y RLA.

Pero de todo debemos hallar enseñanza y moraleja. En los tiempos de lo políticamente correcto, también vivimos (o debemos vivir) en la época de lo sexualmente correcto.

 

Astillero

• Cartelera 2013

• Los energéticos

• Fox globalizado

• Ricos: pagar más

Julio Hernández López

 

Producciones 4C (cuatro colores: verde, rojo, blanco y azul) anuncia para el próximo año el inicio de su temporada de teatro legislativo con la tragicomedia de alto octanaje intitulada Los energéticos (reformada). Ayer, uno de los productores, el sonorense Manlio Fabio Beltrones, hizo saber mediante boletín de prensa que el resto del presente año será dedicado por la compañía San Lázaro al análisis de asuntos presupuestales, pero que en 2013 (en mes aún sin precisar) estará en escena el tema de los petróleos y otras pasiones desbordadas.

La autoría formal del libreto largamente anunciado corresponde a una joven revelación mexiquense que ya antes, en gira artística por el país, había dado mucho de que hablar al declararse escritor de un libro de promoción electoral sin antes demostrarse cuando menos lector de tres obras que le hubieran marcado. Un informante confidencial de esta columna farandulera le ha hecho saber que, en realidad, el guión a seguir el año entrante fue escrito originalmente en inglés por un colectivo de altísimos vuelos económicos que desde ahora se frota las manos ante la expectativa del gran negocio por venir.

El promotor Beltrones no ocultó en su comunicado de ayer los buenos augurios que es posible desprender del resultado de la presentación teatral más reciente, la emocionante farsa denominada La reforma laboral. Ensayando sus parlamentos con absoluto profesionalismo, dijo que en el foro de San Lázaro se actuará con pulcritud, escuchando, dialogando y respetando diferencias. Solemne, con el rostro ajeno a otras emociones que no fueran las derivadas del saber que se está bien sirviendo a la Patria, el prócer norteño afirmó que urge continuar en la ruta de las reformas necesarias, para que a México le vaya bien (boletos disponibles para las funciones de Los energéticos, en Los Pinos a partir del próximo 1º de diciembre, y en las taquillas de San Lázaro y el Senado en fechas por ser anunciadas. Coma frutas y verduras).

En la nueva Atenas nacional, el Centro Fox administrado por un sabio y filósofo ya a punto de salir de su retiro, esta semana será posible admirar otra linda estampa del México remozado que ya puede percibirse por doquier en vísperas del arribo de don Enrique al máximo puesto del país, lo que sucederá en medio de un alborozo popular tan grande que hasta ahora nadie lo ha querido manifestar, ahorrando ese grato sentimiento para así tenerlo disponible de diciembre en delante y hasta por seis años.

Para que se vea la sintonía de criterios y el nivel político compartido, parte del equipo peñanietista de transición gubernamental acudirá al Olimpo de San Cristóbal, Guanajuato (domicilio conocido), para acompañar a Míster Chente en su reaparición teatral de primer nivel, ahora al anunciar que compañías chinas pondrán a disposición de empresarios mexicanos un fondo de 20 mil millones de dólares para inversiones. No se sabe si las gestiones del nuevamente encarrerado Vicente Fox corresponden a algún cargo oficial que esté por ser anunciado por su gemelaridad peñanietista (¿la secretaría de economía, al cabo que cualquiera sería menos peor que el actual abogado vaticano de apellido Ferrari?, ¿la embajada china, aunque Quadri se enoje?, ¿el Conaculta, para demostrar que aún sin leer se puede llegar a ser candidato e incluso presidente?). Lo único cierto es que, entre los aires enrarecidos del México expectante, el felicísimo esposo de la señora Marta se montaba en la globalización, al pasear en un globo aerostático con sus nietos, en espera de los nuevos tiempos y las nuevas puestas en escena.

Cambiando de cartelera: Barack Obama ha sido beneficiado con una nueva aureola de esperanza al allegarse un segundo periodo de ejercicio presidencial en Estados Unidos. A pesar de los fracasos e incumplimientos que tuvo en su primer tramo, hay una especie de invocación colectiva que desea impulsarlo a que en esta oportunidad complementaria dé pasos importantes, ya sin el calculador freno de mano que constituyeron las naturales ambiciones en busca de cuatro años más, que ya consiguió.

El primer mensaje de gobierno que emitió Obama luego de derrotar a Mitt Romney tuvo una similitud con lo que la izquierda electoral mexicana ha tratado de conseguir en las urnas, sobre todo en los dos comicios presidenciales recientes: que quienes ganen más paguen más impuestos, y que los ajustes al presupuesto público no afecten los programas sociales. Aun cuando advirtió que no está casado con ningún detalle de su plan y que está abierto a nuevas ideas, el esposo de Michelle deberá demostrar suficiente habilidad política para conseguir el apoyo legislativo que evite el anunciado precipicio fiscal al inicio del año venidero y que al mismo tiempo le permita hacer que la élite económica de su país acepte desembolsar más a título de impuestos.

En México se vive una terrible desigualdad económica y social, que tiene una de sus causas en el excepcional trato que se otorga a la nómina de supermillonarios que forman lo que el cuando menos dos veces candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, suele denominar la mafia del poder. Grandes fortunas, que año tras año producen enormes dividendos, acaban pagando poco, de manera tardía y a veces incluso forzando mediante artificios legales la devolución de lo cubierto, y permitiendo así una disparidad ostentosa que causa división y resentimiento sociales. Los capitales dominantes en Estados Unidos trataron de cerrar el paso a Obama y su gobierno enfrentará acometidas desestabilizadoras, con el fantasma incluso de la violencia física como último recurso inducido o producto natural del clima de polarización que se puede generar contra alguien a quien los segmentos más conservadores de la sociedad estadunidense llaman comunista. En México es más sencillo: simplemente se cierra el paso electoral a la opción indeseada, se le enderezan las baterías mediáticas concertadas y se ensalza al usurpador o al comprador de la Presidencia ejercida a título y para beneficio de esos supermillonarios. ¡Hasta mañana!