Te propongo un sencillo ejercicio: haz un corto recorrido por tu paisaje emocional piensa en personas significativas para ti, desde siempre, padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, amigos de toda la vida, maestros, personas que de una u otra forma crees que han ejercido una influencia, respecto a tu forma de actuar, de ver el mundo, personas que te han apoyado, que han creído en tus destrezas, potenciales de los que probablemente escuchaste, que podrías lograr muchas cosas, que eras el mejor ,creciste escuchándolo y eso te dio alas para lograr tus objetivos o intentarlo y no darte por vencido.

Si por el contrario, quizá,   al realizar el ejercicio evocamos recuerdos de sucesos grises, es decir, situaciones en la que lejos de sentirte airoso y reforzado con los mensajes motivadores experimentaste todo lo contrario, desaliento, desánimo, de tal forma que acabaste por creer que era así y que no valía la pena luchar porque alguna vez te dijeron que no valías para eso o no dabas la talla, te darás cuenta que existen recuerdos ,que ejercieron cierta influencia en tu forma de actuar y de ver la vida , que hasta la fecha, no eras tan consciente de ello, tranquilo/a estamos inmersos en ese proceso constantemente.

El Mito de Pigmalión

Ovidio, poeta romano en su obra “Las Metamorfosis”, recrea la historia del rey de Chipre Pigmalión, el cual no había conocido mujer que le cautivara, considerándolas imperfectas, siendo él escultor se dedicó a tallar una estatua de marfil a la que puso por nombre Galatea, era una estatua hermosa según narra la historia, perfecta a los ojos de Pigmalión motivo por el cual se enamora de Galatea y pide a los dioses que la dotaran de vida para poder estar con ella.

La diosa Venus escucha sus ruegos y decide intervenir. Galatea se hace humana, y Pigmalión que había cifrado todas sus esperanzas tallándola, con tanto cariño y cuidando cada detalle para que sea perfecta, decide casarse con ella, porque era la mujer que él había imaginado, la había plasmado en la escultura y gracias a Venus era una realidad.

El efecto Pigmalión

Es el efecto manifiesto de   la relación que establecemos con las personas en la que nuestras expectativas y creencias juegan un rol primordial, ya que éstas pueden ser positivas o negativas influyendo y condicionando en muchos casos a quien las recibe.

Debemos tener en cuenta que la condición más importante para que se establezca el efecto Pigmalión es sin duda la autoestima, de acuerdo al nivel de ésta el efecto tendrá resultado o no, aunque cabe señalar que también intervienen otros factores.

Tipos de efecto Pigmalión:

-Pigmalión Positivo.- es aquel que emite sus creencias potenciadoras sobre la otra persona, es decir le anima, le acompaña, le motiva, sin embargo no se puede insuflar ideas fabulosas a una persona que a lo largo del tiempo, pueda transformarlas en vanidad y soberbia o qué por el contrario pueda colocar el listón demasiado alto a sus expectativas de manera exagerada e inmediata, todo debe ser bajo conocimiento de causa de ese alguien, sentido de la realidad, más no castillos en el aire.

¿Cómo reconocer a un Pigmalión Positivo?

El Pigmalión Positivo, suele tener ciertas características en sus relaciones interpersonales, habla desde el respeto y la benevolencia, ofrece relaciones de libertad, acompaña y motiva, desprende cierta energía por la que muchas personas se sienten a gusto a su lado.

Sabe dar y recibir elogios, sin caer en la adulación.

Suele utilizar frases como:

–       ¡ Bien hecho………..me alegro mucho por ti!

–       ¡ Puedes lograr mucho más si te lo propones…..!

–       ¡ Serás el mejor en lo que decidas hacer……!

–       ¡ Te mereces lo mejor…!

–         ¡Tienes un gran potencial sólo debes descubrirlo……..!

-Pigmalión Negativo.- reconocerlos es sencillo, son personas, que suelen desvalorizar a los demás con creencias y mensajes desmotivadores, suelen sentirse frustrados y muchas veces vuelcan esa frustración en sus relaciones interpersonales…contagiando un clima de tensión. También los hay quienes se sienten profundamente por encima del resto y tienden a menospreciar y hacer de menos a los demás.

Suelen utilizar frases como:

–       ¡ Eres un desastre…!

–       ¡ Tú que vas a saber…!

–       ¡ No sirves para nada…!

–         ¡Así nunca serás alguien en la vida…!

Ya sé que te da miedo decepcionarme, pero espero que te consuele saber que mis expectativas sobre ti son muy pobres

“ Ya sé que te da miedo decepcionarme, pero espero que te consuele saber que mis expectativas sobre ti son muy pobres”

Sheldon Cooper (The Big Bang Theory)

En ocasiones cometemos el error de trasmitirnos mensajes negativos como: no sirvo para esto, que tonto que soy, nadie me querrá………no soy lo suficiente para él/ella……….

Seguro que si hacemos memoria en alguna ocasión lo hemos dicho , aunque parezca una nimiedad, es realmente importante querernos y respetarnos desde los automensajes para reafirmarnos como Pigmaliones positivos para nosotros mismos.

Empezando de esta manera será mucho más fácil, poder enviar mensajes a los demás, a nuestro entorno, mensajes reales, palabras motivadoras, frases potenciadoras, recordemos que somos agentes de cambio, si logramos un cambio en nosotros seguramente ayudaremos en este proceso a los que nos rodean, creando un clima emocional saludable y reconfortante.

Desde la neuropsicología…

El efecto Pigmalión posee bases neurocientíficas , nuestro cerebro emocional (sistema límbico), tiende a activarse de manera más rápida si una persona nos brinda confianza, nos motiva y nos estimula, ayudándonos a ser más resolutivos y eficaces, nuestro nivel de atención mejora así como nuestra velocidad de procesamiento de la información.

Si ampliamos el tema del efecto Pigmalión y no sólo nos centramos en las creencias y expectativas de los demás hacia nosotros llegamos a otros conceptos, como el de las neuronas espejo, llegando a entender que muchas emociones pueden contagiarse por decirlo de algún modo, existen mecanismos subcorticales en nuestra capacidad cerebral que se encargan de ello, un ejemplo sencillo es la empatía que logramos establecer con una persona que sufre o vemos en situaciones desfavorecidas.

El fenómeno del contagio emocional del que nos habla Daniel Goleman en su libro Inteligencia Social, tiene como base las neuronas espejo, este fenómeno asume que los sentimientos, emociones o acciones de los que somos observadores fluyen a través de nosotros ayudándonos así a entender lo que sucede y a interrelacionarnos de manera más eficaz. “Empatizamos” de tal forma que llegamos a experimentar en primera persona los movimientos, el efecto de los sentimientos y las emociones de las personas con las que nos relacionamos.

Para concluir…

Rodearnos de Pigmaliones Positivos siendo nosotros uno de ellos traerá mayor salud emocional a nuestras vidas, pero como también existe su antagonista y en ocasiones nos dejamos contagiar……………tratemos de hacer uso de todo el bagaje emocional que poseemos, usando estrategias, gestionando emociones, haciendo coaching, asistiendo a terapia, etc.

Somos agentes de cambio y de manera inconsciente influenciamos en los demás generando el ambiente emocional en el que deseamos desenvolvernos, todos somos pigmaliones de uno u otro tipo, está en nuestro poder brillar y hacer brillar a los demás a veces simplemente dejándolos…

*Psicóloga- Postgrado en Neuropsicología