Estados Unidos se comprometió a seguir siendo “un aliado y un amigo de México” para enfrentar el flagelo del crimen organizado y el narcotráfico, al tiempo que México reconoció que es en éste rubro en el cual se tendrá una “mayor eficacia y contundencia”.

En esos términos se expresaron los presidentes Enrique Peña Nieto y su homólogo estadunidense, Barack Obama, al ofrecer un mensaje a medios tras su reunión privada en el salón Oval de la Casa Blanca, a la cual asistió el mexiquense por primera vez como presidente de México.

En su mensaje, Peña Nieto agradeció al presidente Obama la disposición que ha mostrado para trabajar en seguridad ante el claro reto que tiene México “de combatir con mayor eficacia y contundencia al crimen organizado”.

Detalló que en el tema ha habido colaboración, intercambio de información y apoyo logístico: “Ha habido aquí un claro ofrecimiento para respaldar nuestras acciones, que nos permitan ser mucho más contundentes en el combate a la inseguridad y crimen organizado”, dijo.

En su mensaje, Barack Obama se refirió a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa: “Hemos seguido con preocupación los eventos trágicos que atañen a los estudiantes,  nosotros queremos recalcar nuestro compromiso de ser amigos de México y apoyar estas reformas para de tal manera poder eliminar el flagelo de los cárteles de droga y la tragedia que constituye esto para México”.

Añadió: “ Queremos seguir siendo un buen aliado o un buen amigo de México y en última instancia será el pueblo de México a través de las instancias de procuración las que se encarguen de eliminar este flagelo”.

Obama se pronunció por fortalecer las fronteras “y sobretodo queremos agradecer a México el trabajo que desempeño el año pasado en cuanto a la crisis de los niños no acompañados”.

De igual forma, dijo que “tenemos que trabajar con los países centroamericanos para hacer frente a los retos de la región”.

En materia migratoria, el presidente Peña Nieto felicitó a Obama por las nuevas disposiciones que beneficiarán a migrantes, un amplio número de mexicanos y comprometió el apoyo del gobierno federal para la población migrante mexicana a fin de que puedan acogerse al beneficio de las acciones anunciadas en meses pasados por la administración Obama.

De igual forma, hizo un reconocimiento a la “decisión también inteligente y audaz” de normalizar las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, y aprovechó para ofrecer los buenos oficios de México para que se logre este propósito.