El asalto a la razón
La PF, no la PGR, aclaró el caso
Carlos Marín
Con la explicable, pero sañosa consignación de los 14 policías involucrados en el acribillamiento de la camioneta en Tres Marías, el cántaro había ido ya tanto al agua que se rompió:
Nacho Alzaga publica hoy que la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Federal denunció el sábado ante la comisionada Maribel Cervantes que la averiguación previa dirigida por la subprocuradora de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR, Victoria Pacheco Jiménez, en vez de buscar esclarecer el caso, emprendió “una cacería de brujas” con el deliberado propósito de desprestigiar a la institución.
La gota que derramó el vaso fue la sevicia con que los agentes fueron divididos y llevados a los penales de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, y Ciudad Juárez, Chihuahua (descubierto por la PF, antier fue consignado también el inspector que les ordenó cambiar su ropa civil por uniformes oficiales).
Para Ripley: el caso todo fue aclarado gracias al incómodo pero ejemplar testimonio del secuestrado director de Protocolo del INAH y a la Unidad de Asuntos Internos… ¡de la propia PF!
La historia en breve
Nosotros los sacamos del pantano y nos atacan y escupen
Ciro Gómez Leyva
Demoledor el documento que presenta Ignacio Alzaga hoy en MILENIO. Es una acusación muy grave la que hace un área estratégica de la Secretaría de Seguridad Pública en contra de la PGR, y que podría resumirse en esta frase: “La PGR, en su afán de congraciarse con el gobierno de Estados Unidos, comenzó una cacería de brujas en contra de la Policía Federal (PF), en la que no le importó esclarecer la verdad, más bien alimentó las especulaciones tendientes a desprestigiar a la misma”.
El documento es la tarjeta informativa que envía la Unidad de Asuntos Internos de la PF a la Superioridad (el staff del secretario Genaro García Luna), sobre el desempeño de la PGR en el caso de los 14 policías federales consignados por la balacera en el tramo carretero Tres Marías-Huitzilac, del 24 de agosto.
Un texto de cinco cuartillas que parece sólido de principio a fin. Desmonta con fechas y registros la afirmación “infundada y tendenciosa de la PGR” de que se trató de evitar poner a disposición del Ministerio Público a los policías acusados. Puntualiza cómo se dio respuesta y cumplimiento a cada requerimiento del Ministerio Público. Detalla el porqué los policías no portaban (y luego sí portaron) el uniforme. Y acepta que los policías pudieron haber cometido delitos.
En menos palabras, refiere que sin la participación y coadyuvancia de la Unidad de Asuntos Internos, la investigación de la PGR estaría atascada. Y que, sin embargo, la PGR insiste en acusar a Seguridad Pública de “ocultar y obstaculizar la procuración e impartición de justicia”.
Veremos si la PGR tiene un documento equivalente para replicar.
Trascendió
:Que para dejar las cosas en blanco y negro, en especial a quienes insisten en candidatearlo como integrante del gabinete de Enrique Peña Nieto, particularmente en la Secretaría de Gobernación, Manlio Fabio Beltrones precisó: “Yo tengo un compromiso de tres años con la Cámara de Diputados y lo cumpliré”.
Es un punto final ante las versiones descocadas. El líder de los diputados del PRI no va al gabinete.
:Que, en cambio, quien sí formará parte del equipo de gobierno de Peña Nieto será el ex gobernador del Estado de México Alfredo del Mazo González.
Será director de un importante organismo descentralizado.
:Que, por cierto, las iniciativas de Peña Nieto para convertir a la Secretaría de Gobernación en la responsable absoluta en materia de seguridad, y la que crea la comisión nacional anticorrupción, causaron tanto revuelo que, de plano, se adelantó su presentación.
La entrega de las propuestas de reforma a la Ley de la Administración Pública Federal estaba programada para la próxima semana, pero serán presentadas hoy, a las dos de la tarde, en el hotel JW Marriot de Polanco.
:Que un grupo del equipo de transición, encabezado por Jorge Carlos Ramírez Marín, viajó a Estados Unidos como avanzada de la gira de Peña Nieto a ese país y Canadá.
Las pláticas previas y el trabajo de campo siguen a todo lo que da para el viaje programado para fines de mes, todo bajo la coordinación de Emilio Lozoya Austin, el “mago” de las relaciones internacionales del presidente electo.
:Que quien cerrará el sexenio a tambor batiente es la secretaria de Turismo, Gloria Guevara.
Por lo pronto, dará una conferencia en la Universidad de Duke, en Estados Unidos, con el objetivo de impulsar “la marca México”. Y eso para ir tomando vuelo.
:Que el coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Luis Alberto Villarreal, celebró ayer su cumpleaños con una mariscada, cortesía del gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez.
Esto, obvio, en vísperas de la pasarela de mandatarios estatales para solicitar recursos del Presupuesto 2013. Malova tuvo el comedimiento de enviar hasta el Palacio de San Lázaro el servicio del prestigiado restaurantero sinaloense de Villa Unión Manuel Sánchez Villalpando, mejor conocido como El Cuchupetas.
En Privado
La venganza desde el rencor
Joaquín López-Dóriga
O ya no entiendo lo que está pasando,
o ya pasó lo que estoy entendiendo.
Florestán
En cualquier sistema democrático la relación directa entre el jefe de gobierno y el Congreso es algo normal, indispensable. No se puede entender una democracia en la que al jefe del Ejecutivo le esté vedado asistir al Legislativo por una decisión de éste.
Es el caso de México.
Durante los años del priato, el informe presidencial, cuya entrega por escrito es un mandato constitucional, se hacía oral al inicio de la sesión del Congreso el 1 de septiembre, y era conocido como el Día del Presidente.
El rito y el protocolo eran implacables.
Un mes antes se suspendían todas las declaraciones de los secretarios del gabinete, que entraban a un receso forzado, para no restar atención al informe.
Esa madrugada la Secretaría de Gobernación entregaba una copia del informe, que era secreto, a todos los periódicos para su publicación completa al día siguiente, y la televisión se enlazaba en cadena nacional para transmitir desde la salida de Los Pinos rumbo a Palacio Nacional, donde se colocaba la banda y de allí, en el mismo convertible, en medio de una escolta de caballería del Colegio Militar, hacia la Cámara de Diputados o donde hubieran dispuesto el escenario para aumentar los invitados, Bellas Artes, el Centro Médico.
Al término de la lectura del interminable informe venía el besamanos, de regreso en Palacio, y su oficina de prensa enviaba un boletín con el número de interrupciones, aplausos y su duración.
Todo eso terminó cuando los integrantes de la 60 Legislatura se fueron de un extremo a otro: del Día del Presidente a no dejarlo entrar, como ocurrió con Vicente Fox el 1 de septiembre de 2006, o solo ir a entregarlo, como Felipe Calderón al año siguiente. Aquel 1 de septiembre de 2007 fue la última vez que un presidente de la República pisó la Cámara de Diputados.
Todo esto lo recupero porque el presidente Calderón asistirá hoy al Senado por última vez, a la entrega de la medalla Belisario Domínguez, post mórtem al maestro Ernesto de la Peña, única ocasión en que al jefe del Ejecutivo se le permite acudir al Congreso, lo que en una democracia moderna no puede aceptarse siendo el tiempo de recuperar, no el Día del Presidente, pero sí la normalización democrática de esa relación cancelada desde el rencor.
RETALES
1. NOMBRES. Los dos hombres más cercanos a Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y Miguel Osorio Chong, ocuparán las secretarías de Hacienda y Gobernación, aun cuando el presidente electo todavía no se los haya mencionado;
2. CUMPLE. Andrés Manuel López Obrador celebró ayer en familia su cumpleaños, 59; y
3. DESTINO. A partir de enero Felipe Calderón volverá a Harvard, su alma máter. m
Nos vemos mañana, pero en privado.
Juego de espejos
¿Cómo abatir la inseguridad?
Federico Berrueto
La inseguridad no se resolverá si no se atiende el problema desde su base. La excesiva atención al llamado delito de alto impacto ha llevado a minimizar la inseguridad cotidiana que está por igual en los estados, incluso es grave en el Distrito Federal. Todo esto ha llevado a una cadena de errores porque lo más visible no es, necesariamente, lo más pernicioso, y las decisiones que se adoptan dejan de lado lo que más afecta, además de atender el problema por sus efectos, no por sus causas.
El país requiere de mejores policías, pero esto no se agota con un cuerpo nacional de élite, sino con lo que ocurra en los municipios. Mayolo Medina, primer titular del Sistema Nacional de Seguridad Pública tiene razón al señalar que la inserción de las acciones contra la inseguridad en la Secretaría de Gobernación implicaba la adecuada coordinación política e institucional, no solo policiaca, entre la Federación, las entidades y los municipios.
Son convenientes las modificaciones a la organización administrativa federal. Pero para abatir la inseguridad, como muchos otros problemas que inciden en la calidad de vida, tiene que ver con los estados y municipios. Precisamente, por no entender en su profundidad el tema se cometieron dos errores fundamentales en la estrategia actual: el centralismo y la preeminencia de la acción represiva policiaca sobre la preventiva. Esto llevó a un tercer error, resultado de la fragilidad de las policías bajo mando civil, se hizo que los militares realizaran tareas de policías, con todos los efectos y consecuencias que conlleva.
El nuevo modelo policial debió ser objeto de iniciativa preferente del presidente Calderón. Lo cierto es que el país, ahora más que siempre, demanda policías municipales y estatales a la altura del desafío y adecuadas a las circunstancias de cada estado y cada localidad. El centralismo conlleva uniformidad y eso no solo es disfuncional, sino que crea problemas donde no existen. Lo peor es que una estrategia de guerra no puede frenarse repentinamente, ya que puede llevar al desaliento social y dar el mensaje de que ganaron los malos. Por ahora, para abatir la inseguridad, necesariamente habrá que volver la vista a los municipios.
Juegos de Poder
Del desorden y la Policía comiendo gorditas
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR
La Ciudad de México está llena de muestras de desorden. En muchos ámbitos se percibe un ambiente caótico que la autoridad tolera. Comienzo con las obras. Típico de la cultura política mexicana es dejar los grandes proyectos para el final de las administraciones. Sucede en todas las entidades del país. El DF no es la excepción. Por todos lados hay obritas y obrotas. El problema es que la Policía no realiza operativos especiales para poner un poco de orden, aunque sea un poquito, en el tránsito que se produce.
En días recientes, por ejemplo, cerraron la circulación del Periférico a la altura de Palmas y Reforma por el túnel que están construyendo. Las colonias aledañas, es decir Polanco y Lomas, se convirtieron en un galimatías vial. Nadie podía circular. Todos estaban atorados. ¿Y la Policía? Ojalá pudiera decir que brillaba por su ausencia. Es peor. Ahí estaban, pero no resolvían el problema.
Caso concreto: la esquina de Horacio y Ferrocarril a Cuernavaca. Era un nudo gordiano. Ningún coche se movía. Ahí, parados, bien uniformados, con unos chalecos amarillos fosforescentes, estaban cuatro policías de tránsito que no estaban haciendo nada. Bueno, soy injusto. Sí estaban haciendo algo: veían el tráfico, se rascaban la cabeza y sonreían. Nunca intentaron poner orden. ¿Por qué? ¿Acaso no saben hacer su trabajo? ¿Tienen órdenes de no intervenir? ¿Les da flojera?
Otro ejemplo. Por mi trabajo, salgo tarde de noche. Es durante estas horas en que se intensifica la construcción de las obras públicas. Eso está bien. Hay que aprovechar las horas de baja circulación para construir. Lo que está mal es que no haya un plan de cuáles vialidades cerrar y cuáles dejar abiertas. Además son las empresas constructoras las que, con total impunidad, bloquean los accesos donde se les pega la gana. Simple y sencillamente, de repente sale un señor con casco que pone unas vallas color naranja fosforescente y hágale usted como quiera.
Una noche no podía cruzar el Periférico por ningún lado. Desde luego que no había ni una señalización ni un policía que informaran qué hacer. Tuve que dar una vuelta monumental. En esa vialidad había un tráfico espantoso por la gran cantidad de coches que estaban tratando de cruzar por ahí. Ni modo: hice la cola para atravesar el Periférico. Pero luego me topé con más tráfico. ¿Por qué? Pues porque la Policía ahí sí estaba presente: había puesto un alcoholímetro. Hágame usted el favor. Desorden puro y duro.
Circular a altas horas de la noche por el DF se ha convertido en una experiencia similar a la de conducir por Bagdad después de un bombardeo de drones estadunidenses.
Otro signo del desorden en la ciudad son los anuncios publicitarios que se han multiplicado exponencialmente. Están los espectaculares que brotan en las azoteas como hongos en el bosque. No falta la publicidad que se encuentra en las paradas de autobuses, teléfonos públicos y todo tipo de mobiliario urbano. Pululan los comerciales en las bardas de terrenos baldíos o en construcción. Incluso los ponen en el frente de casas habitadas. El colmo: he visto anuncios pegados hasta en las banquetas. No hay autoridad que los controle y regule. La consecuencia está a la vista de todos: una ciudad afeada, como metrópolis de ficción de película de Ridley Scott.
Pero lo que más me desespera es la creciente aparición de anuncios que circulan por las mismas vías que están congestionadas por el tráfico. Me refiero a bicicletas, motonetas, camioncitos y camionzotes que acarrean comerciales de todo tipo. ¿Cómo es posible que en esta ciudad, con el tráfico y la contaminación que existe, esté permitido que circulen anuncios por la vía pública? ¿A dónde vamos a llegar de multiplicarse este fenómeno de la publicidad móvil?
Finalmente, otro ejemplo de desorden de esta capital: los vendedores ambulantes en las vías rápidas. Parece un oxímoron, pero no. La realidad es que de rápidas esas vías sólo tienen el nombre. Debido a los tráficos terribles, los autos circulan a muy baja velocidad y los ambulantes pueden vender sus productos. Pero, ¿qué pasa cuando, por un golpe de suerte, la circulación se acelera? Pues que los coches de adelante están en ese momento comprando gorditas de nata o un dispositivo para poderse subir al segundo piso del Periférico. No vaya usted a tocarles el claxon a estos automovilistas porque se enojan. Recomiendo que los deje acabar su transacción aunque esto provoque tráfico. ¿Y dónde está la Policía? No se ve por ningún lado. Finalmente veo uno, allá a lo lejos, en la esquina: está sentado en la banqueta comiéndose una gordita de nata.
Razones
Gabinetitis aguda
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
No hay nombres seguros en la conformación del gabinete. En los hechos, más allá de las listas y las ambiciones, y dependiendo del diseño institucional que se le vaya a dar al futuro gobierno, sólo el futuro Presidente debe saber hoy por quiénes se inclinará para que lo acompañen en su gestión. Y según han platicado otros presidentes, en estos días, a dos semanas de la toma de posesión, la enorme mayoría de ellos, no tenían aún completo ese cuadro.
Pero se puede especular con base en lo que se ha visto, lo que se sabe y lo que se percibe. Probablemente, en estos momentos sólo habría tres posiciones confirmadas en el primer equipo: una sería para Luis Videgaray, del que se ha hablado para una nueva Oficina de la Presidencia, pero que cada vez más se le ubica en una muy poderosa Secretaría de Hacienda, que sería en muchos sentidos cabeza del sector económico. Videgaray es un hombre de toda la confianza de Peña y ha cumplido un rol central desde la campaña hasta este periodo de transición. Sin duda estará en el primer plano.
El lunes, en la reunión de empresarios que se realizó en Querétaro, Peña Nieto habló de los cambios que propondría en la administración federal y de sus principales objetivos en el sexenio: muchos de ellos son netamente económicos, desde la reforma fiscal y hacendaria, hasta la transformación del país en una potencia energética y muchos de esos temas pasarán por las manos de Videgaray.
Pero también habló en la Cumbre de Negocios, de la seguridad y la política. Tendrá que conformarse, como habíamos dicho, una Secretaría de Gobernación nueva, equiparable a un ministerio del interior que tendrá que incorporar las áreas de seguridad en ella. Tan seguro como aparece Videgaray en los terrenos económicos y financieros estaría Miguel Osorio Chong en esa nueva Secretaría de Gobernación. El ex gobernador de Hidalgo es el operador político de Peña Nieto desde hace muchos años y seguirá en esas funciones.
Se ha especulado ubicando a Osorio en otras plazas, como la Sedesol, pero no parece lógico cambiar al principal operador político, que es quien ya tiene los contactos y amarres con distintas fuerzas y, además, es de toda la confianza del futuro Presidente. También se ha especulado con la posibilidad de Manlio Fabio Beltrones en esa posición, pero no hay nada serio al respecto: Beltrones se quedará en la Cámara de Diputados. Y allí es fundamental su presencia.
En lo que existe incertidumbre, probablemente porque aún no hay una posición definida al respecto, es en cómo se diseñarán, dentro o fuera de ese ministerio del interior, las áreas de seguridad. No se percibe cómo se acomodará, si es que finalmente se crea y todo indica que sí, por ejemplo, la nueva gendarmería nacional, que tendría unos 15 mil elementos provenientes del Ejército, incluidos sus mandos. ¿Irán de la mano con la Policía Federal? ¿En qué se diferenciarán de ésta? ¿Será un cuerpo militarizado que dependerá de la Defensa? Son demasiadas preguntas que hasta ahora no han tenido respuestas.
Otro hidalguense aparecerá casi con seguridad en el gabinete. Es Jesús Murillo Karam al que muchos ubican en la Procuraduría General de la República. Murillo es un muy buen político y sería un personaje que podría revitalizar una Procuraduría que hay que transformar por completo y darle un nuevo papel en el escenario político e institucional, además de adecuarla para las reformas al sistema de justicia que no se han, casi, ni comenzadoa implementar.
Creo que esos tres nombres: Videgaray, Osorio, Murillo son los que ya están seguros en el primer equipo de Peña. Agregaría otro: Rosario Robles, seguramente en la Sedesol o en áreas muy especializadas del terreno social. La presencia de Rosario es clave para muchos proyectos políticos estratégicos de la futura administración y no es tampoco una incorporación reciente de Peña Nieto: hace años que trabaja con el ahora futuro Presidente y éste le tiene toda la confianza. Se habla también del embajador en Reino Unido, Eduardo Medina Mora. El ex procurador, que concluyó su gestión en esa área con profundas diferencias con otros integrantes del Gabinete de Seguridad, no sólo realizó una muy buena labor diplomática en Londres, sino que es además un hombre con muy buenas relaciones políticas, empresariales y con conocimiento en varias áreas clave: seguridad, justicia, inteligencia, diplomacia y, también, con muy buena fama pública. Medina Mora estará en el equipo de Peña, pero por su perfil se especula con distintas posiciones, que van desde áreas políticas hasta la cancillería, la embajada en Washington o el sector energético. En donde lo designen será una buena incorporación.
Son especulaciones. Peña es quien decidirá cómo queda su equipo pero, en ese terreno, registre usted una más: el rector José Narro Robles. ¿No le gustaría para Educación?
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I. Tras 42 años de espera, habemus reforma laboral. Con el rechazo de los partidos de la izquierda, por fin se aprobó en el Senado y la promulgará el presidente Felipe Calderón. Se abrirá la posibilidad de incrementar la competitividad económica y acelerar el crecimiento y la generación de empleos. Por la mañana, las comisiones unidas del Trabajo y de Estudios Legislativos, la primera, de la Cámara alta, avalaron la minuta enviada por la de Diputados. El PRD y el PAN insistieron en incluir los artículos 388 bis y 390, pero al haber empate en la votación, el tema quedó pospuesto. Que sea para bien.
II. El tsunami que no fue. Luego de la aprobación de la reforma laboral y una vez que en San Lázaro quedó pulverizada la alianza entre el PAN y las izquierdas, los legisladores del PRI se reunirán hoy con el presidente electo Enrique Peña Nieto. Hay motivos para festejar, pero ya se piensa en lo próximo. Una de las tareas inmediatas será reorganizar la administración pública federal, dijo el coordinador de los priistas en San Lázaro, Manlio Fabio Beltrones. Respecto al contenido de la iniciativa que prevé fortalecer, en primer lugar, a la Secretaría de Gobernación, el sonorense precisó que uno de los objetivos es establecer estrategias y políticas públicas de seguridad que den mejores resultados. A trabajar se ha dicho.
III. A una semana de que el Movimiento Regeneración Nacional formalice su intención de convertirse en partido, sus dirigentes descartaron que haya línea o amarres para que Andrés Manuel López Obrador se convierta en el presidente de Morena. Según Ricardo y David Monreal Ávila, senadores de Movimiento Ciudadano y del Partido del Trabajo, respectivamente, AMLO no ha manifestado ese propósito. El tema se va a discutir y votar lunes y martes próximos, cuando los dos mil 500 delegados asistan al Congreso Nacional. ¿Por qué no dice que va de la manita de Bejarano, El señor de las ligas, quien aún no aclara qué le hizo al dinero que recibió de Carlos Ahumada?
IV. Adiós a Los Pinos. El presidente Felipe Calderón confirmó que en octubre dejó la Residencia Oficial y por ahora vive, con su familia, en una casa prestada por una cuñada. Habitar la llamada Cabaña, dijo, le resultó “muy cómodo”, pues no hay mayor ventaja que salir de casa y caminar a la oficina, con lo que se ahorran horas en el día, días en los meses y meses en el año. Y precisó: “Tuve la oportunidad de ver más a mis hijos (María, Luis Felipe y Juan Pablo) y platicar más con Margarita, que en responsabilidades anteriores”. Cuestión de estilo, Vicente Fox se salió un día antes de dejar la Presidencia.
V. La Secretaría de Marina envió al Senado su propuesta de ascenso a 143 integrantes, entre ellos cinco almirantes, que pasarían a la zona de los “posibles” para titulares: Juan Ramón Alcalá Pignol, Arturo Bernal Carrasco, Víctor Francisco Uribe Arévalo, Vidal Francisco Soberón Sanz y Pedro García Valerio. En el mundo militar los ascensos que se proponen al Congreso 15 días antes del fin de un sexenio, generan la expectativa de que de entre los almirantes y los generales surja el nuevo secretario, aunque no descarte a Jorge Humberto Pastor Gómez y a José Santiago Valdés Álvarez.
VI. El empresario Armando Guadiana Tijerina acusó a Humberto Moreira de espionaje telefónico luego de ratificar ante la PGR la denuncia de hechos presentada el viernes por las declaraciones en su contra del ex gobernador de Coahuila. Y es que Moreira busca justicia. Luego del asesinato de su hijo José Eduardo, presentó ante el Poder Judicial una demanda de daño moral en contra de Guadiana, quien, con su hermano José Luis, son probables responsables del crimen, y dice que Guadiana se burla de la justicia. Las acusaciones merecen una investigación a fondo.
Ventana
Soplan vientos de cambio
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Apartir del primero de diciembre —dentro de 17 días— el PRI gobernará con sus reglas… y sus formas.
El afán de Peña Nieto es reorganizar la administración pública federal… y, sobre todo, sentar las bases legales de su estilo personal de gobernar. Algunos vislumbran los nuevos vientos como una señal del regreso del autoritarismo presidencialista y los detestables usos y costumbres de la “dictadura perfecta”—difícil olvidar cuándo y cómo el PRI se imponía para allanar a sus adversarios—. Los que llegan, en cambio, advierten la urgencia de desechar lo que a su juicio han sido “graves errores” cometidos durante 12 años de gobiernos panistas… los “inventos” que no funcionaron, pues.
Un primer paso será redactar el acta de defunción de la inoperante Secretaría de la Función Pública, creación de Vicente Fox para dizque controlar la honradez de la estructura gubernamental. En su lugar quedará constituida la Comisión Nacional Anticorrupción, un organismo autónomo que vigilará con imparcialidad a toda la administración pública. El éxito del nuevo ente estatal dependerá de su grado de autonomía… y de los dientes afilados para morder a los funcionarios corruptos.
El segundo cambio vendrá en la Secretaría de la Reforma Agraria. El próximo gobierno pretende darle color a la dependencia más gris del gobierno… que ahora controlará al campo desde una óptica de seguridad nacional.
Pero la transformación más profunda se vislumbra en la Secretaría de Gobernación. El nuevo gobierno devolverá al Palacio de Cobián el brillo y esplendor que perdió en los últimos 12 años.
Tal como lo diseñaron las antiguas administraciones priistas, el secretario de Gobernación, además de la política interior, volverá a manejar los hilos de la seguridad nacional. Se diseñará una nueva estructura de inteligencia… Quien resulte designado habrá de operar como el segundo hombre más poderoso del país. Como era antes. Para concretar ese cambio fundamental, Peña Nieto demolerá la mayor creación de los gobiernos panistas: la Secretaría de Seguridad Pública. La dependencia, orgullo de Fox y Calderón, se verá reducida a una subsecretaría sin la autonomía, los privilegios y los recursos ilimitados que tuvo a su disposición el célebre Genaro García Luna.
“Pocos ignoran que la PGR se pasó el sexenio calderonista de pleito y medio con la Secretaría de Seguridad Pública; cómo el Ejército y la Marina tuvieron sus diferencias; cómo las autoridades del gobierno de EU no se lograron coordinar convenientemente con las mexicanas; cómo la Policía Fiscal metida en las aduanas poco tenía que ver con las autoridades de inteligencia” —resume el analista Ricardo Raphael—.
La transformación de la Secretaría de Gobernación consolidará las áreas encargadas de la seguridad nacional. Inteligencia, lavado de dinero, aduanas, policía y Fuerzas Armadas, tendrán un eje articulador. En tal sentido, no quedará rastro del modelo blanquiazul, salvo por la Gendarmería Nacional que retomará la idea del control centralizado de la seguridad.
Soplan vientos de cambio sobre el imperio del poder.
MONJE LOCO: Será el sereno, pero el reto de gobernar este país es enorme… sobre todo porque urgen resultados rápidos. Los legisladores del PRI tienen lista la iniciativa de reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, que permita reordenar el gobierno, fijar mejores objetivos… y exigir mayores resultados. Hoy tendrán reunión con el Presidente electo. Habrá nota.
Alfiles en conflicto
Raymundo Riva Palacio
ZOCALO SALTILLO
La vieja política priísta era como la de la desaparecida Unión Soviética: los símbolos lo decían todo. Para ver quién ascendía en la nomenklatura soviética, había que ver en qué sitio aparecía en el presidium durante el desfile de la Revolución. Para ver quién estaba cerca del Presidente de México, bastaba ver quién estaba cerca en los presidiums y escuchar los mensajes cifrados que transmitía. Enrique Peña Nieto aún no llega a Los Pinos, pero como alumno de aquella escuela, la semiótica es parte de sus herramientas políticas.
A dos semanas de anunciar su gabinete, ya dio señales de quiénes serán sus principales colaboradores. Desde hace casi un mes, a su ex coordinador de campaña Luis Videgaray lo responsabilizó únicamente de los asuntos financieros. Sólo de ello habla con los gobernadores para revisar sus necesidades presupuestales, y sólo de esos temas discute en público. En un reciente encuentro con ellos, dijo uno tras la reunión que no hablaron de ningún tema relacionado con gobernabilidad. Sobre la gobernanza, la ventanilla que les puso Peña Nieto es la de Miguel Ángel Osorio Chong.
Osorio Chong, amigo de Peña Nieto desde que coincidieron como gobernadores en el Estado de México e Hidalgo y compartieron estrategias y planes, fue el vocero designado para que este lunes, después de que Peña Nieto ratificó lo anunciado días antes por Videgaray sobre la reforma a la administración pública, confirmó lo que sabido desde hace una semana, que desaparecería la Secretaría de Seguridad Pública y que sería integrada a Gobernación. Caerá dentro de las responsabilidades que ya le ha trasladado el presidente electo, al dejar claro que la política interna será su encomienda.
Peña Nieto ya mostró sus alfiles: Videgaray a Hacienda y Osorio Chong a Gobernación. A ambos beneficiará la reforma a la administración pública y concentrará el poder en ellos. Videgaray, que de haberse quedado en la Presidencia como jefe de Oficina sería poderoso pero no tendría el poder, tendrá en sus manos el corazón de un gobierno, que es el manejo presupuestal, y el control del gabinete económico reagrupado con responsabilidad en temas que de fondo son políticos y proveen enorme proyección, como las reformas en telecomunicaciones y la apertura de nuevas cadenas de televisión.
La fuerza política de Videgaray no se verá en público, sino intramuros. En la arena pública la fortaleza se concentrará en Osorio Chong, quien será un superpoderoso secretario de Gobernación que, además de mantener la relación política con todas las llamadas fuerzas vivas, tendrá bajo su mando al servicio de inteligencia político –el Cisen–, y una de las herramientas tecnológicas más avanzadas y sofisticadas del mundo, Plataforma México. Con ellas dos, Osorio Chong tendrá ojos y oídos en todo el país, además de una policía federal (35 mil elementos) y una gendarmería (con 40 mil más), con las que tratará de cumplir la promesa de Peña Nieto de pacificar el país y reducir la violencia.
Los dos tienen desafíos inmediatos. ¿Cómo apaciguar el país sin que la percepción sea que el gobierno de Peña Nieto “negoció” con los jefes del narcotráfico tranquilidad social por tranquilidad para sus negocios? ¿Cómo enfrentar los ajustes fiscales que hará Estados Unidos, de quien somos profundamente dependientes, sin que se altere la economía mexicana y el ansiado crecimiento no se convierta en crisis? Uno de los dos podría caer del pedestal en el que se encuentran si fallan; o los dos incluso. Pero si salen airosos de esos retos, entonces vendrá uno nuevo: la lucha entre ellos. Podrá parecer que es muy pronto plantear el choque entre delfines.
Pero no lo es. Existe desde la campaña y dos alfiles tan poderosos, en competencia natural por la herencia, tiene destinos: la caída de uno de ellos –como sucedió con Javier García Paniagua ante Miguel de la Madrid en 1981–, o la caída de los dos –como le sucedió a Julio Rodolfo Moctezuma y Carlos Tello Macías en 1977–. De ellos dependerá que ese destino, como piezas desechables en el camino, se modifique. De eso nadie debe tener duda, aunque falte tanto tiempo.
Cercanía de nuevo tipo
Jesús Silva Herzog
GRUPO REFORMA
La suerte del próximo gobierno depende más del liderazgo del presidente sobre su partido que de su capacidad negociadora con la oposición. Es cierto, los electores reeligieron en 2012 al gobierno dividido. No le dieron al nuevo presidente una mayoría en las asambleas federales y por ello lo obligaron a negociar con las oposiciones para promover cualquier cambio legislativo. Sin embargo, la perspectiva del acuerdo con otros partidos parece relativamente sencilla o, por lo menos, más sencilla de lo que parece el acuerdo del futuro presidente con los muchos intereses que integran a su partido. Las propuestas que durante su campaña hizo el presidente electo están, en efecto, más cerca de la plataforma y las propuestas de Acción Nacional que de la declaración de principios del PRI.
Una de las incógnitas del futuro inmediato es el carácter del liderazgo partidista de Peña Nieto. Doy por descontado que los dos precedentes son inservibles para lo que viene. El habitante de Los Pinos no puede volver a ser la cabeza de un partido hegemónico verticalmente disciplinado porque ya no controla todos los hilos del poder. No tendrá en sus manos los instrumentos que dispensan los premios y los castigos implacables de antaño. Bajo el viejo régimen, el presidente era capaz de terminar fulminantemente una carrera política. Era también el gran proveedor de recompensas. Por eso, bajo aquellas reglas, la indisciplina era suicida. El presidente tenía un inmenso poder en su partido porque era el supremo administrador de las ambiciones.
El segundo precedente fue extravagante y breve. El último presidente priista quiso desentenderse de las responsabilidades del liderazgo partidista. Bajo la idea de que sus responsabilidades de Estado hacían incompatible la dirección informal del partido gobernante, quiso separarse ostentosamente de él. Bautizó a su política como “sana distancia” porque creía que el vicio estaba en la cercanía entre presidencia y partido y no en el modo de ejercer influencia. No se había percatado el presidente Zedillo que el régimen había cambiado: el partido hegemónico se desvanecía a medida que los partidos ocupaban plazas de gobierno. La dinámica al interior del PRI no era ya la clave del régimen: lo importante era que la competencia ya se había instalado entre nosotros.
La confusión de aquellos años es significativa. La tesis de separar al presidente de su partido proviene de una ingenuidad popular. Creer que las tareas del presidente suponen alejamiento de las parcialidades partidistas: para ser un auténtico jefe de Estado hay que elevarse por encima de los partidos. Más aún, en aquellos tiempos se pensaba que un presidente que se asumiera como cabeza del PRI, estaría dispuesto a torcerlo todo para beneficiar al PRI. Hoy podemos ver las cosas de otra manera. Tener claro que el carácter democrático de un sistema proviene de la competencia entre los partidos, la mecánica de los poderes, la vigencia de la crítica, y no el liderazgo que un presidente ejerza sobre su partido. De hecho, debemos decir que uno de los secretos de la gobernación en democracia es la capacidad del presidente para conducir la acción legislativa de su partido. En un contexto como el nuestro, un ejecutivo tiene que partir de su propia coalición partidista en busca de los votos necesarios para conformar mayoría. Sin el respaldo inicial de su partido, un presidente puede hacer muy poco.
El liderazgo partidista del presidente no es, en modo alguno, mancha democrática. Es, por el contrario, secreto de la gobernabilidad. Ahí es donde la presidencia de Peña Nieto encara su reto más serio: cómo transformar una extensa coalición conservadora en una alianza reformista. El futuro presidente no puede restablecer las viejas cadenas de la lealtad y de la disciplina. No tiene los instrumentos de antaño ni puede desentenderse de las responsabilidades del liderazgo. Sin los látigos ni los caramelos de antes, debe fundar un nuevo tipo de liderazgo, una nueva cercanía que sea, al mismo tiempo, eficaz y democrática. Para gobernar está obligado a conducir al PRI, pero tendrá que hacerlo en el contexto de un nuevo régimen que vive ya con rutinas de competencia entre los partidos y dentro del suyo propio; un régimen en el que la clase política no espera las instrucciones del centro sino que se mueve con los resortes locales.
La tarea del presidente electo es propia de un equilibrista consumado. Si su vocación reformista es real, tendrá que caminar muy cerca de su partido y al mismo tiempo, tomar distancia de los intereses que ha protegido desde hace décadas.
Itinerario Político
Gringos mariguanos
Ricardo Alemán
EL UNIVERSAL
Como en pocas ocasiones, hoy se puede usar de manera inmejorable la conseja popular que, por décadas, motejó como “pinches gringos mariguanos” a no pocos ciudadanos estadounidenses que daban y pagaban lo que fuera por un cigarro de “yerba”, como le llaman coloquialmente a la mariguana.
De hecho, en las décadas de los 70 y 80 del siglo pasado, no pocos editoriales políticos de los llamados cartonistas o caricaturistas, mostraban la típica imagen del mexicano –en compañía de un nopal y del cuerno de la abundancia–, en abierto contraste con “el gringo”, a quien dibujaban pegado al cigarro de “mota”.
Hoy –y una vez que el consumo de mariguana es legal en los primeros dos estados norteamericanos–, el chascarrillo preferido de antaño proferido por los mexicanos a los ciudadanos estadounidenses –el de “pinches gringos mariguanos”–, ya no será un apodo. No, ahora pasará a la categoría de definición. Y es que por lo menos en dos estados de la unión americana gustan de ser “mariguanos”, con todas las de la ley.
Pero en realidad el apodo a los consumidores estadounidenses de mariguana legal, será el menor de los problemas –una vez que por decisión propia la mariguana es legal en Washington y Colorado–, si lo comparamos con las verdaderas contradicciones entre el combate a muerte del cultivo, distribución y venta de mariguana en algunos estados de la propia unión americana –y en países como México–, y el florecimiento del negocio legal, altamente rentable y hasta virtuoso del cultivo, venta y consumo en otros estados.
Y esa contradicción será tal, que mientras en México y en 48 estados de la unión americana los traficantes de mariguana se pueden llevar como premio una bala, la muerte o la prisión, en los estados de Washington y Colorado esos mismos vendedores o los consumidores de mariguana se pueden llevar un descuento del 10 al 30% por la distribución, venta y consumo de mariguana.
Mientras que en Colorado los agricultores pueden ser premiados como los más productivos por cosechar 10 toneladas de “yerba” por hectárea, en el resto del mundo esos mismos agricultores pudieran ser perseguidos y hasta pueden recibir cadena perpetua por el cultivo ilegal de mariguana.
Mientras que en Washington “El Chapo” puede ser el empresario más respetado, en México y el resto del mundo seguirá siendo el criminal más buscado. Mientras en México Joaquín Guzmán tiene una celda que lo espera en Puente Grande, en Colorado, pudiera tener una oficina a todo lujo, pagar impuestos, y ser reconocido como el empresario que más empleos y riqueza genera. Podría compartir glorias con Bill Gates.
Mientras que en Colorado, cualquiera se puede meter un porro de mota en una escuela, en un bar, en una oficina pública o privada, en el resto del mundo ese porro puede financiar una bala en la cabeza de un ciudadano mexicano, guatemalteco. Peor aún, un cigarro de mota consumido en Washington, puede comprar una bala que mate a un estadounidense en la frontera con México en la lucha contra el crimen, o en las peleas entre bandas del narcotráfico.
Mientras en México los cultivadores, distribuidores y vendedores de mariguana matan médicos, abogados, periodistas, en Colorado los médicos, abogados y periodistas son alegres consumidores de mota… recreativa, claro.
Mientras que en Washington, el presidente Obama puede pasearse por la Casa Blanca o por las calles fumando un porro de mota, en muchas otras partes del mundo el mismo Obama pudiera prometer ayuda oficial para combatir a los traficantes de mota.
Mientras que en Colorado y Washington se pudiera dedicar todo el espacio de tierra cultivable disponible para la siembra de mariguana y para surtir al mercado del mundo, en los países pobres millones pudieran morir de hambre, por falta de alimentos. Y es que a quién carajo le importará cultivar alimentos, si el cultivo de cannabis es más rentable.
Mientras que los grandes barones de la droga –como “El Chapo”, entre otros–, viajan por el mundo a salto de mata, en Colorado y Washington pudieran tener su residencia como respetados y prósperos agricultores. Y mientras que “El Chapo” y muchos otros viven ocultos en todo el mundo, en Colorado y Washington pudieran hacer un santuario de mafiosos de la mariguana.
Y claro, en Colorado y Washington, un presidente como Calderón, que persigue a los criminales que cultivan distribuyen y venden droga, sería llevado a prisión, por perseguir a respetados y reputados empresarios, prohombres de la agricultura que proveen la mayor fuente de la recreación para el mundo, como la mota.
Cristalazo
Cosas del juego
Rafael Cardona
CRÓNICA
El uso del juego de pelota para fines de acercamiento político no es ninguna novedad
Cuando en el año 1999 Fidel Castro logró uno de sus grandes sueños, reunir en La Habana a todo el continente americano sin los Estados Unidos ni Canadá, es decir, a toda Iberoamérica y hasta España, hubo, además de muchos discursos, un hecho notable: Hugo Chávez armó su novena y se enfrentó, al menos en el diamante, al legendario comandante, su inspiración, su modelo.
—Yo respeto mucho a Fidel, me dijo Hugo Chávez mientras caminábamos por los corredores de la apenas inaugurada escuela de medicina cuyas instalaciones habían sido antes una base naval, pero en el beisbol le voy a caer encima a palos. A la hora de la hora ganó el equipo local dirigido por Castro.
El uso del juego de pelota para fines de acercamiento político no es ninguna novedad. Durante los años de festejo por el triunfo de los barbudos cubanos, Fidel propuso una serie. El otro equipo estaría dirigido por Camilo Cienfuegos, quien declinó la oferta:
—Contra Fidel, ni en un juego de pelota.
Del archivo recojo esta breve reseña de aquellos tiempos:
“4 de junio de 1959.- Tanto en La Habana como en el resto del país se han desarrollado funciones especiales en los espectáculos deportivos con el fin de recaudar fondos para la reforma agraria. El béisbol, deporte nacional, no puede faltar.
“En el hoy Latinoamericano, conocido entonces como el Estadio del Cerro, se pacta un juego de exhibición entre el equipo de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y los Barbudos, una selección integrada por miembros del Ejército Rebelde.
“Se anuncian como lanzadores a Fidel Castro y a Camilo Cienfuegos. Pero cuando el Señor de la Vanguardia entra en el terreno, lo hace con el uniforme de los ‘Barbudos’ y una mascota de receptor.
“Los periodistas se le acercan.
—“Yo no estoy contra Fidel ni en un juego de pelota”, declara el Héroe de Yaguajay. La llegada del jefe de la Revolución provoca una estruendosa ovación entre la numerosa afición que se ha dado cita en la instalación.
“Cuando saluda a Amado Maestri, el gran árbitro cubano, designado para impartir justicia detrás del home, le pide:
“Yo ahora estoy un poco desligado del juego de pelota. Quiero que me indique cómo tengo que lanzar para no incurrir en un ‘balk’. El juego comienza y el abridor de los Barbudos retira la primera entrada sin problemas.
En otro inning, hay un roletazo a la derecha del inicialista que lo aleja de la base. Fidel cubre raudo la primera almohadilla y gracias a eso logran el out. Camilo, por su parte, estaba haciendo la asistencia por si se escapaba el tiro. Al bate, no les fue bien a los comandantes.
Camilo, en dos strikes, quiso sorprender al tercera base rival, que estaba jugando muy atrás, pero el toque salió foul y Maestri decretó el ponche por regla. Fidel, en su única vez al bate, fue dominado en roletazo al cuadro. El pitcheo de relevo de los Barbudos no se comportó a la misma altura de su abridor y el juego terminó 3-0 a favor de los policías”.
Para muchos ésas no eran sino extravagancias. Camilo murió en condiciones sospechosas en octubre del año 59 mientras volaba entre La Habana y Camagüey. Como vemos, los avionazos no son cosa nada más de años recientes; ahí están Caritino Maldonado, Carlos Madrazo, Camilo Mouriño, Francisco Blake, Ramón Martín Huerta y tantos más.
Pero como sea el beisbol, a pesar de su importancia secundaria en México al menos, viene a ser a veces oportunidad para la promoción personal (no olvidemos a López Obrador en su juego más reciente durante la campaña con una impropia franela con el número tres) o la convivencia de funcionarios de distinto nivel en la alta burocracia.
En ese sentido, es notable el juego de hace unos días –no todo se resuelve en el green del golf o pedaleando bicicletas en Cozumel o a bordo de un go-kart en la Marquesa como FCH—, entre el sector financiero y el legislativo y no deja de ser significativa la victoria de los congresistas sobre los hacendarios.
A fin de cuentas los dos apalean y blanquean de manera cotidiana a los ciudadanos. Si el fisco “poncha” a todo el mundo, a fin de cuentas los legisladores dicen cómo se reparte tan inicuo pastel, y ellos se despachan con un enorme cucharón.
Pero en esta ocasión y con el fildeo de Emilio Gamboa, quien tiene un poderoso brazo derecho, los hombres del dinero se quedaron con las ganas. Para la memoria se conserva la imagen rotunda de Agustín Carstens –no llevaba el gobernador del banco de México uniforme completo; no se lo terminaron a tiempo—, y sus dos toletazos al cuadro y su ponche en otra ocasión.
El juego se hizo en el deportivo de los trabajadores del sector salud y fue organizado, como todos sabemos, por Joel Ayala Almeida, líder de la FSTSE, apenas a unos cuantos días del inicio de las discusiones sobre el presupuesto nacional donde la Hacienda pública y la Cámara de Diputados se trenzan en discusiones interminables.
Por ahora ganan los hombres del Congreso 18 carreras por 12.
Una señora del servicio del deportivo sindical mira el juego y oye las risas.
Astillero
- Cine mudo
- Diez días después
- IMSS: llanto de un niño
- Matar de lejos
Julio Hernández López
Sería injusto tratar de asignar culpa directa a una empresa de exhibición de películas por un infortunado suceso que causó la muerte a un menor de edad y que en principio, según las propias declaraciones del padre del fallecido, no se sabía que había tenido como origen un disparo de arma de fuego. Los extraños hechos acontecidos en una sala cinematográfica de Iztapalapa pueden ser entendidos, en cambio, como parte de la creciente inseguridad pública nacional y específicamente como un derivado de la impune soltura criminal con que hoy pueden ser portadas y disparadas las armas de fuego incluso por gusto o sin objetivo preciso (la procuraduría capitalina informó ayer que una bala de calibre nueve milímetros habría sido detonada fuera de la plaza comercial donde está el cine en cuestión y que atravesó el techo de fibra de vidrio).
Pero la reacción inmediata y la conducta posterior de Cinépolis sí merecen atención especial. A pesar de las enormes ganancias que recibe la firma, cuyo presidente es el michoacano Alejandro Ramírez, no hubo la atención ni la supervisión suficientes para enfrentar el crítico cuadro de un niño herido durante una función, el que posteriormente fallecería. Con todo el poderío económico y jurídico que tiene esa empresa, y la vocación filantrópica que tanto publicita, Cinépolis cumplió con la tarea elemental de habilitar la parte trasera del auto del gerente de la sala para llevar al menor a una clínica y sanseacabó. Si no hubiera sido porque un diario capitalino dio a conocer la noticia del caso, la cadena de cines seguiría tan tranquila.
No era, sin embargo, el único caso de violencia sangrienta habida en esa sala, según posteriores testimonios. Es decir, al dejar pasar 10 días para fijar postura oficial respecto al peculiar caso de un pequeño herido dentro de un recinto donde ya había antecedentes criminales, Cinépolis pareció indispuesta a actuar con inmediata responsabilidad social y más bien decidida a dejar que pasara el tiempo y confiar en que nada se supiera. También abre rendijas para la especulación negativa el hecho de que las autoridades capitalinas se hubiesen comportado con ánimos de no hacer más ruido ni involucrar a la poderosa firma respecto de la muerte de ese menor. Cinépolis, como es público y conocido, mantiene especial vinculación con quienes ejercen el poder público en distintas latitudes y con distintos partidos.
Otras empresas han tomado parecidas decisiones de preferencia por el silencio y la opacidad. Por ejemplo: líneas camioneras que nunca reportaron desaparición de vehículos enteros con decenas de pasajeros a bordo; hoteles que rehuyen informar de levantones y asaltos en sus habitaciones.
En otro asunto, Mayté Muñiz de la Mora reporta desde Colima una de las muchas escenas cotidianas que definen la realidad de los servicios públicos de salud, poniendo en su verdadera dimensión trágica la publicidad gubernamental de presuntos avances supremos en esa materia. Durante cuatro horas vio llorar de dolor a un niño tirado en el suelo (no había suficientes sillas en la sala de espera, apenas nueve para más de 50 personas) del área de urgencias de una clínica del Seguro Social en la avenida de los Maestros de la mencionada ciudad capital. No era el único niño que lloraba sin ser atendido. Se quejaba de un fuerte dolor de estómago y tenía temperatura (http://twitpic.com/bczrro). El padre, desesperado, consiguió que le dijeran en cuál consultorio atenderían al menor. Lo mandaron al tres, y allí pasó largas horas: ya vámonos, papá, los doctores no quieren abrir la puerta, decía el pequeño.
Ante las circunstancias, una pareja decidió ceder su turno, a pesar de que había llegado a las tres de la tarde y eran las ocho de la noche. Al final, pasadas las ocho fue atendida la pareja y el niño al mismo tiempo. Una historia similar era la de una pequeñita de apenas un mes de nacida que tenía mucha diarrea y vomitó; su mamá, una joven de unos 23 o 24 años, estaba esperando a que la atendieran desde las cuatro de la tarde; a ella la atendieron casi a las 10 de la noche.
Muñiz de la Mora relata: “Yo no corrí con mucha suerte, se hicieron las 10 de la noche y en mi desesperación por el dolor, que ya no sólo era de la infección en las vías urinarias, sino gástrico, debido a un medicamento que me inyectaron casi al llegar, me fui a poner mi queja a Trabajo Social, donde ya estaba una madre de familia que pedía de favor le atendieran a su hija, quien también había llegado a las cinco; la trabajadora social lo único que hizo fue contestar ‘yo no puedo hacer nada; mi turno empezó a las 8:30 pm. En ese caso, díganle a los del turno de la tarde’. Salí sin ser atendida y con una rabia inmensa. Ojalá todo esto salga en Astillero, ya que es la única manera de decirle a Calderón que es un mentiroso, ¿esto es lo que presume?”
A propósito de la catarsis presidencial que se despide, y que jura y perjura que hizo todo cuanto sus fuerzas, entendimiento y capacidad le permitieron, pero que, en realidad, deja un país asolado, destrozado, ingobernable, doliente y lloroso, Israel Velasco comparte un pasaje de El sol de Breda, que es una de las novelas de Las aventuras del capitán Alatriste que ha escrito Arturo Pérez Reverte: Quien mata de lejos lo ignora todo sobre el acto de matar. Quien mata de lejos ninguna lección extrae de la vida ni de la muerte: ni arriesga, ni se mancha las manos de sangre, ni escucha la respiración del adversario, ni lee el espanto, el valor o la indiferencia en los ojos. Quien mata de lejos no prueba su brazo ni su corazón ni su conciencia, ni crea fantasmas que luego acudirán de noche, puntuales a la cita, durante el resto de su vida. Quien mata de lejos es un bellaco que encomienda a otros la tarea sucia y terrible que le es propia. Quien mata de lejos es peor que los otros hombres, porque ignora la cólera, y el odio, y la venganza, y la pasión terrible de la carne y de la sangre en contacto con el acero; pero también ignora la piedad y el remordimiento. Por eso, quien mata de lejos no sabe lo que se pierde. ¡Hasta mañana!
























