En México, el Partido Acción Nacional (PAN) está decidido a impulsar una  consulta popular acerca del salario mínimo para provocar que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto destine una serie de propuestas de reforma del mínimo al Congreso de la Unión y que sean estudiadas y contrastadas con las que el PAN obtenga de la consulta y las aportaciones de los demás partidos.
Recordemos que, de conformidad con lo establecido en el Artículo 90 de la Ley Federal del Trabajo, el salario mínimo es la cantidad menor que debe recibir en efectivo el trabajador por los servicios prestados en una jornada de trabajo.

“El salario mínimo deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.”
La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) es  la que gestiona los tabuladores geográficos del salario mínimo y también por actividades laborales y profesionales.
En su página en Internet, el organismo propone su consulta, el enlace http://www.conasami.gob.mx/consulta.htmlsigue disponible por si usted, apreciable lector, quiere participar.
Yo me manifiesto a favor de su revisión pero además de su unificación, la zona A y la zona B, de entrada son discriminatorias para los trabajadores, debe existir un solo piso del salario mínimo para toda la República Mexicana.
En 2014,  el salario mínimo para la zona A es de 67.29 pesos diarios, un total de 1 mil 345.8 pesos al mes, considerando una jornada laboral de lunes a viernes.
Para la zona B el mínimo es de 63.77 pesos diarios, un total de 1 mil 275.4 pesos mensuales, también si partimos de un trabajo de lunes a viernes.
Y también me manifiesto a favor de que en su recomposición no únicamente tenga un ajuste real sino que también contemple que  en verdad cumpla con los preceptos constitucionales: el trabajador pueda vivir con dignidad de su trabajo.
El mismo INEGI documenta en su base estadística que en el país existen 6.7 millones de personas que sobreviven con un   salario mínimo.  Ni siquiera les alcanza para completar la canasta básica, en una economía en donde el precio del litro de leche en promedio es de 13.60 pesos y un kilo de huevo tiene una media de 23.50 pesos.