América lo hizo. Una vez más se presentó en el partido de vuelta de la Gran Final con el marcador en contra y lo revirtió para levantar el trofeo de campeón. El número 12, que lo ubica como el máximo ganador de títulos De Liga en el futbol mexicano.
El decimosegundo título de Liga de las Águilas del América llegó en una final bien jugada por parte del cuadro azulcrema, que hizo el gasto, hizo los goles y aprovechó los tremendo yerros de Tigres, que tras verse superado en el marcador global, cavó su tumba para enterrar las ilusiones y cualquier posibilidad de reacción.
Unos Tigres, presas del buen juego del América y de las desatenciones de algunos de sus jugadores que se hicieron expulsar, echando por la borda, en cinco minutos, el buen trabajo realizado durante poco más de 20 semanas.
Por décima ocasión en 12 oportunidades, América alzó el título ante su afición.
Y esta es la historia. América salió muy revolucionado, ‘con el cuchillo entre los dientes’ presionando en cada sector de la cancha. Con Molina y Layún jugado adelante de la media cancha, lo que impedía a Tigres cruzar al territorio de las Águilas.
Y al minuto 8 tuvo el primer aviso de peligro a través de Michael Arroyo, con disparo de media distancia que pasa apenas por un costado.
Tigres intentaba darle pausa al juego, a través de Damián Álvarez, Paco Torres y Guido Pizarro, sin mucho éxito.
Lo que sí se consiguió desde la tribuna, cuando un sector de la afición, con un rayo laser, importunaba al arquero de Tigres, Nahuel Guzmán, por lo que el árbitro detuvo por unos instantes el partido cuando corría el minuto 18.
Y si bien el visitante no logró adueñarse del balón, al menos logró aguantar los fuertes embates del conjunto azulcrema, con más ímpetu que futbol, y de a poco fue asentándose en el terreno de juego, aunque para eso sufrió las amonestaciones de Torres Nilo y Dueñas, jugadores importantes en la trinchera de los felinos.
Al 37, el cuadro dirigido por Ricardo Ferretti pisó el área con peligro, con Damián Álvarez llegando por izquierda, se quitó la marca de Alvarado, y mandó servicio peligro al área que Guerrón no alcanzó a rematar.
Entonces América reaccionó y luego de un disparo de Layún que se fue apenas por arriba del travesaño, apareció Michael Arroyo por izquierda, aprovechando un mal servicio de Damián Álvarez, tomó el balón y a base de velocidad se llevó la marca de Hugo Ayala, se metió al área y con disparo cruzado de zurda venció a Nahuel Guzmán, para abrir el marcador y conseguir la igualada en el global al minuto 36, haciendo estallar al Azteca.
América intento aprovechar el desconcierto del rival, buscando dar el segundo golpe, con Layún entrando por derecha y el mismo Arroyo por izquierda, y aunque los minutos finales de la primera mitad se jugaron en territorio de Tigres, no hubo más opciones que pusieran en riesgo el arco de Guzmán.
Tigres intentó ser más agresivo para el segundo tiempo, mandando al campo a Emanuel Villa en lugar de Gerardo Lugo. Y al 47 tuvo la primera de peligro en un balón a profundidad por izquierda que buscaba a Guerrón, que fue bien anticipada por el guardameta de las Águilas Moisés Muñoz.
Los dirigidos por Mohamed también buscaron la suya, y al grito de Vamos América, Oribe Peralta encontró un balón en el área que remató de cabeza en servicio en tiro libre de Sambueza, bien atajado por Nahuel Guzmán al minuto 55.
Cuando el partido parecía entrar en ritmo, la balanza se inclinó de pronto completamente a favor de los americanistas. Luego de que a balón parado Pablo Aguilar marcara el segundo en remate de cabeza a pase de Sambueza en tiro libre, ganado bien el salto a los defensores de Tigres, poniendo el 2-1 en el global al 61.
Con el marcador en contra, Ferretti buscó recomponer el parado de su equipo, mandando al campo a Darío Burbano, el colombiano se fue expulsado casi de inmediato, al detener a Miguel Layún, cuando el americanista escapaba solo frente al arco. Tigres se quedaba con uno menos.
La desesperación hizo presa de Damián Álvarez, quien al 63 también se fue expulsado por tirar un golpe con el puño cerrado sobre Ventura Alvarado, que no conectó, pero que Delgadillo castigo por la intención.
Y hubo más, Tigres se hizo el harakiri, cuando en una acción en la que se había marcado fuera de juego, Nahuel Guzmán estiró la pierna para golpear a Michael Arroyo, lo que Delgadillo también sancionó con tarjeta roja, dejando a los felinos con ocho.
América no desaprovechó la oportunidad y liquidó el encuentro con un disparo de Oribe Peralta a pase de Valenzuela, para poner el 3-0, 3-1 en el global, dejando a Tigres más que liquidados.
En el festejo, Luis Angel Mendoza se fue a burlar de Jesús Dueñas, por lo que el americanista fuera expulsado.
No hubo, más los 8 Tigres que quedaron en el campo no bajaron los brazos, pero su esfuerzo fue inútil. América sobrellevó las acciones hasta escuchar el silbatazo inicial que los ponía como el máximo conquistador de títulos de Liga en el futbol mexicano.

























