El asalto a la razón

Al caño todas las demás

Carlos Marín

Desaparecerá la Secretaría de Seguridad Pública, y tanto la Policía Federal como el nuevo sistema penitenciario que construyó quedarán al mando de la Secretaría de Gobernación. Así fue durante los 71 años de la primera época del priato (como en muchos otros países bajo la figura ministerio del interior o algo por el estilo).


 

En Tercer Grado de anoche se recordó el desastre que significó la Dirección Federal de Seguridad como brazo de persecución política, pero Leopoldo Gómez hizo notar: cualquier gobierno, a través de cualquiera de sus dependencias, si quiere puede perseguir opositores, de modo que a nadie debiera espantar que el sucesor priista del panista Alejandro Poiré maneje
la Policía Federal.

La desaparición de la SSP, sin embargo, anticipa el deceso de sus tocayas en 31 estados y el Distrito Federal. Los modernos policías mexicanos trabajan mejor con secretarios especializados en seguridad que se hablan de tú con sus pares y procuradores.

Sería una desgracia que, con Enrique Peña Nieto, lo construido por servidores como Genaro García Luna o Manuel Mondragón se desplome…

Ciro Gómez Leyva

A Genaro García Luna, una patada en el trasero

La historia en breve

Ayer debió haber sido uno de los días más tristes en la carrera de Genaro García Luna. De un plumazo, el presidente electo Peña Nieto anunció que, después de hacer un diagnóstico, hay formas más inteligentes y eficaces de combatir a los criminales. Y que, por tanto, desaparece la Secretaría de Seguridad Pública.

La Policía Federal (PF), la institución reconstruida con laboriosidad y pasión por García Luna, queda en entredicho. De acuerdo con el equipo de transición, pasará a formar parte de una subsecretaría del Interior de la Secretaría de Gobernación. Pero el escepticismo de los federales tiene sustento.

Primero, porque el próximo gobierno parece haber reprobado el trabajo de seis años de García Luna y la PF. Luego, porque hay grandes dudas de que en Gobernación se replique la lógica, mística y disciplina que, indiscutiblemente, imprimió García Luna. Y porque el cambio de adscripción podría dar al traste con la ingeniería administrativa, profesional, de reclutamiento y capacitación. Y porque en paralelo se anuncia la creación de una Gendarmería que, temen los federales, quedará en manos de quienes más los impugnaron.

Habrá que aguardar. Las formas y tiempos del anuncio, sin embargo, permiten conjeturar que Peña Nieto tomó el camino de la corrección política. Excelentes noticias para quienes le inventaron historias sin fin a García Luna y le gritaron asesino. Dentro y fuera.

Pero guste o no, García Luna puso a funcionar a una policía de 35 mil elementos que, con todas sus deficiencias, sigue siendo la mejor de México. En pago recibe una patada en el trasero.

Y una primera sentencia: soportar 15 días de ignominia en el cargo.

 

Trascendió

 

:Que en la Procuraduría General de la República tomaron con calma el informe de la Unidad de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal sobre el caso Tres Marías.

En la subprocuraduría a cargo de Victoria Pacheco dijeron, inclusive, que están tranquilos, porque el caso se encuentra en el terreno judicial y el viernes los jueces decidirán quién tiene la razón.

:Que la transformación de la Secretaría de Gobernación en un poderoso ministerio del interior no dejó contentos a todos los priistas.

En la zona de Manlio Fabio Beltrones no gustó la gran concentración de facultades en Segob, más porque no tendrán mano en lo que ya se considera el futuro feudo de Miguel Osorio Chong; pero también porque Enrique Peña Nieto de plano descartó crear la jefatura de gabinete que los beltronistas impulsaron todo el sexenio que termina.

:Que hoy Felipe Calderón comenzará su última gira internacional y viajará a Cádiz, España, para participar en la Cumbre Iberoamericana de presidentes y jefes de Estado, del 15 al 18 de noviembre. Como en ocasiones anteriores, a pesar de la invitación de Mariano Rajoy, jefe del Gobierno español, Peña no asistirá para dejar el foro libre al Presidente; ese es “su territorio exclusivo”, dicen en el equipo de transición.

:Que en el IFE, que preside Leonardo Valdés, ganó la grilla y no la ley en el caso de las boletas de la elección presidencial de 2006. El resultado: un papelón.

Fue el instituto el que, mediante la Secretaría de Relaciones Exteriores, solicitó a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos se invalidara la petición para impedir la destrucción de esas boletas, y a pesar de que el tribunal dio la razón al Estado mexicano, ahora aceptó la solicitud de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para conservar los documentos.

Vaya firmeza.

:Que hasta el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del DF, Luis González Plascencia, asegura que el conflicto en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México es político y no académico. El ombudsman local argumenta que no es justificable la renuencia de los paristas a tomar acuerdos en la mesa de diálogo instalada en la Asamblea Legislativa capitalina. El caso es que no le ve solución inmediata al paro.

En Privado

Esta sí es huelga general

Joaquín López-Dóriga

 

Es un cerdo a la izquierda. Florestán

Madrid, España. Por años hemos escuchado a los dirigentes sindicales de siempre amenazar con un paro nacional en México y nunca lo han logrado por su falta de liderazgo real y de una representatividad auténtica que pueda paralizar a México, como en España hicieron ayer las organizaciones obreras que detuvieron a este país en protesta por la reforma laboral y los recortes dictados por el gobierno de Mariano Rajoy, del Partido Popular, tras el desastre que le dejó el socialista Rodríguez Zapatero.

El de ayer es el segundo paro nacional que le toca a Rajoy desde que tomó la presidencia, en diciembre pasado, de los nueve que han paralizado a la democracia.

Ayer, España se detuvo cuando paró el transporte público, autobuses, taxis, metro, trenes, aviones; los servicios de salud pública, farmacias, servicios de emergencias, recolección de basura, servicios funerarios, centrales de abasto, mercados, escuelas, comercios y hasta la programación de Televisión Española, que transmitió programas grabados permitiendo solo los noticiarios del mediodía y de la noche para informar, exclusivamente, del paro.

En medio de esto, se dieron violentos enfrentamientos entre paristas y policías en las principales ciudades, destacando el millón de madrileños que salió a la calle a enfrentarse con las fuerzas del orden.

Traigo esto al caso por la falta de convocatoria de los dirigentes sindicales en México, más ocupados en atender sus privilegios que en encabezar un movimiento de esta magnitud por su falta de liderazgo real, como confirmaron en la aprobación de la reforma laboral que iban a impedir con un paro nacional, del cual solo amenazaron y nunca pasaron de un escuálido bloqueo del SME en Reforma que, además, para qué sirvió: ayer se aprobó la reforma que iban a impedir.

RETALES

1. ASCENSOS. Ya está lista la relación de los últimos ascensos que le corresponden a Felipe Calderón este 20 de noviembre. Los próximos titulares de la Sedena y Marina ya tienen su grado máximo, a diferencia de lo que hace doce años hizo Vicente Fox con Marco Antonio Peyrot, al que nombró siendo vicealmirante para ascenderlo ya en el cargo;

2. GOBERNACIÓN. Con la nueva estructura de la Secretaría de Gobernación, Carlos Ramírez Marín jugará un rol fundamental en la vertiente de seguridad pública y nacional. Primero tendrá que reconstruir lo que dejaron del CISEN; y

3. DICTADOR. Insisto en que la triada para decidir el futuro del dictador de Reforma solo tiene como opción cancelar el proyecto y tirar el monumento. A menos que Gerardo Estrada, Guillermo Osorno y Gabriel Guerra estén en otro acuerdo. Están atrapados en su propia terna y en esa obsesión de ser depositarios de la conciencia nacional.

Nos vemos mañana, pero en privado

Interludio

La PGR persigue a los buenos

Román Revueltas Retes

 

La PGR y la Policía Federal andan de pleito, por lo que parece. Esos pobres 14 policías que tuvieron la mala fortuna de toparse con un SUV sospechosísimo que surgió de las brumas de la madrugada en un paraje de la carretera federal México-Cuernavaca y que, buenamente y creyendo que enfrentaban a unos secuestradores, dieron primeramente la orden de que se detuviera, tomaron segundamente la decisión de perseguirlo cuando los tripulantes del antedicho vehículo (un Toyota RangeRover, que es un todoterreno que las fuerzas de la ONU suelen utilizar en las zonas conflictivas de África) desobedecieron la instrucción expresa de pararse.

Comenzaron terceramente a disparar sus armas de fuego tal y como toca cuando un enemigo peligroso se da a la fuga, detuvieron cuartamente a los presuntos delincuentes y, quintamente, les brindaron asistencia médica al comprobar que, por lo pronto, no eran sicarios ni extorsionadores ni asesinos, sino supuestos agentes al servicio de la embajada de Estados Unidos (de América) y que el otro, el que supongo que parecía más morochito y con el pelo cortado a la usanza de los reclutas del Ejército y la Armada de Estados Unidos (Mexicanos) era, en efecto, un oficial de nuestra Marina, esos pobres 14 policías federales —repito, luego de tan avasalladora y farragosa parrafada— simplemente pensaron que estaban haciendo su trabajo y no creo que merezcan en manera alguna la encarnizada persecución ni el trato humillante ni la aplastante y desmesurada respuesta de una fiscalía que, más bien, debería estar persiguiendo, capturando y sentenciando a criminales de verdad, no a unos jóvenes uniformados que, encima, habían socorrido cabalmente a un funcionario del INAH víctima de un secuestro ocurrido en esos mismos parajes.

Una cosa es actuar deliberadamente de mala fe, y con dolo, y otra muy diferente es equivocarse, señores fiscales. Y lo peor es que a esos policías profesionales las va a caer un castigo tan inmerecido como desmoralizador. Pero, ni modo, así es la justicia en este país.

Juegos de Poder

A favor de fortalecer Gobernación con una condición

Leo Zuckermann

Lo que necesita el país es un ministerio del interior con capacidad de resolver los problemas de gobernabilidad y seguridad pública…

EXCÉLSIOR

Fue en el sexenio de Vicente Fox cuando se decidió sacar a la Policía Federal de la Secretaría de Gobernación (Segob). La idea era muy loable. Los recién llegados al gobierno tenían una visión muy negativa de la Segob. Creían, con cierta razón, que desde ahí se habían ejecutado las peores prácticas del autoritarismo priista: espionaje político, represión, tortura, chantajes, en fin, todas las leyendas negras de lo que ocurría en lo que alguna vez denominó magistralmente Héctor Aguilar Camín como los “sótanos del poder”. Y los peores sótanos eran los de Bucareli.

La idea de los políticos que arribaron al poder en 2000, todos ellos con credenciales democráticas, muchos de los cuales sufrieron en carne propia las presiones de la Segob autoritaria priista, era quitarle los dientes a dicha Secretaría para evitar los abusos de poder. Era, como he dicho, una idea loable. Pero al quitarle la posibilidad de utilizar a la fuerza pública, la Segob quedó muy disminuida. Agréguese que, con la nueva ley de transparencia, Gobernación ya no pudo ejercer una gran cantidad de dinero que movía discrecionalmente para resolver conflictos políticos. Lo que quedó fue un esqueleto de Secretaría. El titular de la Segob ya no tenía ni zanahorias (dinero) ni palos (policía) para administrar la política del país.

Súmese, también, que aunque el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) jurídicamente dependía de la Segob, los directores de este aparato de inteligencia del gobierno federal en realidad le reportaban directamente al Presidente. De esta forma, Gobernación quedó como una Secretaría pobre, débil y desinformada.

Ha llegado el momento de cambiar esta situación. Así lo ha entendido, y con razón, el Presidente electo. Su partido presentará una iniciativa para reformar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal a fin de fortalecer a la Segob. Lo más importante que se ha anunciado es que desaparecerá la Secretaría de Seguridad Pública para convertirse en Subsecretaría dentro de Gobernación. Regresa así, la Policía Federal, al control directo del Palacio de Bucareli.

Ya no habrá dudas de quién es el responsable de la seguridad pública en México. En la actualidad hay un Sistema Nacional donde supuestamente se coordinan todas las instituciones federales en esta materia. Pues ahora dicho sistema tendrá un jefe: el secretario de Gobernación. El Presidente y la ciudadanía sabremos a quién pedirle cuentas de los resultados.

Ahora bien, si en la alternancia democrática de 2000 erróneamente se decidió quitarle los dientes a Gobernación para evitar supuestas prácticas autoritarias, también sería una equivocación de los priistas el pensar que se recuperarán dichas prácticas al fortalecer de nuevo a la Segob. No. Lo que necesita el país es un ministerio del interior con capacidad de resolver los problemas de gobernabilidad y seguridad pública, pero dentro de los preceptos de la democracia.

En este sentido, me parece una idea correcta la de fortalecer a la Segob, pero con una condición: que el gobierno de Peña Nieto no regrese a aquellos supuestos usos y costumbres autoritarios de los sótanos de Bucareli. Nada de torturas, presiones a la prensa, arrestos arbitrarios, espionaje de adversarios y en general la utilización del aparato gubernamental, policiaco y de inteligencia con fines político-partidistas.

La Segob tiene que fortalecerse, pero con valores y prácticas democráticos. De prosperar la reforma que propone Peña, los secretarios de Gobernación volverán a tener mucho poder. Dependerá del Presidente mantenerlos a raya para que no cometan abusos.

También de los diputados y los senadores que son el contrapeso constitucional al cual los titulares de las secretarías tienen que rendirles cuentas. Y, ¿por qué no?, los medios de comunicación que estos años han cambiado mucho y que, estoy seguro, muchos de ellos, entre ellos el que escribe, no se van a dejar amedrentar por una llamadita del secretario de Gobernación.

 

 

 

 

 

 

Razones

Se acabó el entrenamiento

Jorge Fernández Menéndez

EXCÉLSIOR

Es difícil adivinar cómo están jugando los distintos partidos en el Congreso, sobre todo porque existe una evidente división tanto en el PAN como en la llamada alianza de izquierda. El PRI, si bien no es una fuerza homogénea, está cohesionado por lo que más puede unir a un partido político: la expectativa del poder.

Todo lo ocurrido en torno a la reforma laboral debe dejar un relativo buen sabor de boca tanto en el PRI como en el PAN, pero deja también dudas para el futuro. El PRI logró sacar adelante, sin los temas más controvertidos, una reforma que le será muy útil a Peña Nieto: haber logrado que la elección de dirigentes sea libre y secreta, pero que pueda ser por método directo o indirecto; y que se haya dejado fuera el tema de la aprobación de los contratos colectivos, fueron dos logros del PRI en la Cámara de Diputados que se llevaron sin problemas al Senado.

El PAN se puede alegrar de que logró incorporar temas a la reforma, que consiguió darle marcha atrás al PRI en el Senado, que pudo demostrar un músculo mayor al que se suponía que tenía pero, al mismo tiempo, demostró que le falta unidad y una línea mucho más definida hacia el futuro. La alianza con el PRD no puede ser el camino del PAN. Puede haber acuerdos coyunturales de ambos partidos en el terreno legislativo (como el que se dio en la primera ronda del Senado) e incluso electoral en algunos estados y en torno a ciertos candidatos que no tengan un sello partidario demasiado definido, pero pensar en una alianza de largo plazo, y en acuerdos con una agenda establecida para los próximos años, es una tontería: los objetivos políticos del PAN y los del PRD están muy distantes y se podrá decir que existe la posibilidad de acercarlos, pero entonces ambos partidos tienen que definir con mucha más claridad su perfil, sus fuerzas, su línea y su dirigencia.

EL PRD está obviamente en transición y en la coyuntura de un profundo cambio de liderazgos que tendría que convertirse en un cambio de paradigmas. La dirigencia de Nueva Izquierda alcanza para administrar al partido, pero lo deja sin liderazgos; Marcelo Ebrard, que aspira a convertirse en presidente del partido, tendrá que refrendar, una vez que deje el Gobierno del DF, sus fuerzas dentro de ese instituto político, y quién sabe hasta dónde llegue, entonces, el apoyo de Nueva Izquierda; las corrientes afines a Bejarano, con todos sus aliados, van por el partido y quizás no tienen fuerza para ganar la dirección, pero sí para condicionar a cualquier otro aspirante. Hace tiempo lo dijimos en este espacio: la figura de los Cárdenas, Cuauhtémoc y Lázaro podría convertirse en el factor de equilibrio de todas esas fuerzas que hoy parecen actuar en forma centrífuga. Con un agravante: si la administración de Peña Nieto, como todo lo indica, se lanza a una muy agresiva política social, podría terminar vaciando de cuadros locales y objetivos al PRD, que también debe temer a su izquierda, por medio del Morena de López Obrador, la posibilidad de otra sangría. Será dentro de un mes, a mediados de diciembre, cuando el perredismo en su reunión nacional comience a definir qué quiere. Su línea actual no le alcanza ni siquiera, como vimos, para ser fiel de la balanza. Y paradójicamente es cuando más posiciones de poder ha tenido en su historia.

En el PAN la indefinición se arrastrará hasta marzo, cuando tenga su Consejo Nacional. Es evidente que no es la misma la línea en el Senado y en San Lázaro, no son tampoco afines sus liderazgos y en los hechos, se queda casi sin gobiernos locales de peso y dentro de 15 días sin la Presidencia de la República. No veo al presidente Calderón queriendo operar abiertamente en el partido en el futuro, pero tampoco lo veo alejado de la vida política: la lucha interna en el PAN es intensa, se reflejó en el proceso electoral interno, en la campaña y en los días posteriores. Desde la elección de julio, Josefina Vázquez Mota no ha aparecido públicamente, Gustavo Madero no tiene el control real del partido y tampoco queda claro hasta dónde el calderonismo podrá detentar ese control una vez terminado el sexenio. El juego de equilibrio de poder que realizó en el Senado, oponiéndose primero al PRI y luego votando con él la reforma laboral; la ruptura, cuando todo indicaba que existía un acuerdo en torno a la designación de los magistrados de la Suprema Corte, demuestra que hay señales cambiantes y se debe comprender que una cosa es ser el fiel de la balanza y otra muy diferente convertirse en una fuerza política oscilatoria e impredecible para sus aliados y enemigos.

Lo cierto es que estas semanas han sido una suerte de ejercicio de fuerza, de entrenamiento en condiciones reales, entre los distintos partidos políticos. Con la presentación de las primeras iniciativas del presidente electo Peña Nieto, en estos mismos días, comienza el juego político de verdad. Se acabaron las pruebas.

 

 

 

 

 

 

Frentes Políticos

Frentes Políticos

EXCÉLSIOR

I. Directo. Enrique Peña Nieto, presidente electo, presentó a legisladores federales del PRI y del PVEM sus primeras iniciativas, para que éstos las debatan en el Congreso. Hacer realidad la Ley General de Anticorrupción, que proyecta generar la Comisión Nacional Anticorrupción y desaparecer formalmente la Secretaría de la Función Pública. Gobernación recuperará facultades para encargarse de la seguridad. El aparato burocrático se adelgaza. En vez de 18 serán 16 secretarías de Estado, al desaparecer la de Seguridad Pública federal y la de la Función Pública. Hacía falta ya una sacudida al árbol.

II. Un descansito. Quien después del fragor de las elecciones, en donde compitió por el DF, mejor piensa en alejarse de los cargos públicos es la tlaxcalteca Beatriz Paredes. Que no irá al gabinete de Enrique Peña Nieto ni a Reforma Agraria ni a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, donde se le veían posibilidades. Su futuro está en la embajada de México en Brasil, un país que le resulta cálido, entrañable. Los ritmos y las voces de esa música la atrapan. Además, allá se jugará la Copa del Mundo en 2014, y dos años más tarde, habrá Juegos Olímpicos. Nada mal.

III. El río suena para bien en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Entre los nombres que se mencionan para sustituir a Patricia Espinosa suena con ventaja Sandra Fuentes-Berain Villenave, del Servicio Exterior Mexicano de carrera y que ha sido titular en las embajadas en Canadá y Francia, en los consulados generales en Hong Kong y Milán, así como jefa de la Oficina de Promoción Empresarial México-Unión Europea. Actualmente encabeza la Misión ante la UE y es embajadora en Bélgica y el Gran Ducado de Luxemburgo. En Bruselas, hace poco, tropezó y cayó, por fortuna, sin mayores consecuencias. Le deseamos una pronta recuperación.

IV. Despedida. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, agradeció ayer el apoyo que recibió de Felipe Calderón. En una plática telefónica reconoció que gracias a ello se logró una relación más sólida entre ambos pueblos y gobiernos. Por su parte, el jefe del Ejecutivo le reiteró la felicitación, en nombre de México, por su reelección al triunfar en los recientes comicios presidenciales y le expresó sus mejores deseos para su segundo mandato. Encuentro telefónico con toque de nostalgia.

V. Deja cuentas pendientes. Mario López Valdez quiso atraer los reflectores regalando un cuadro a la familia del presidente Felipe Calderón. Cree que la historia lo absolverá por gestos como ése. No. Este viernes, rendirá su II Informe de Gobierno, pero tendrá poco que presumir. En seguridad sigue perdido. No sólo no mejoró sino que empeoró en estos dos años. En Sinaloa, el crimen organizado goza de absoluta impunidad. Imagínese cómo estarán las cosas que Gerardo Vargas Landeros, secretario de Gobierno, no ha presentado sus exámenes de control de confianza. ¿Para qué? Y en ello, hay una razón de peso: es el consentido, el intocable en la administración del gobernador sinaloense. ¡Ay, Malova!

VI. Otro punto a favor de Rodrigo Medina, gobernador de Nuevo León. Las autoridades estatales capturaron a 22 personas pertenecientes al cártel del Golfo, que operaban en los municipios de China y General Bravo, a quienes se les decomisó un verdadero arsenal. El vocero de Seguridad, Jorge Domene, informó que fueron detenidos en varios operativos del 10 de noviembre por elementos de la Fuerza Civil y la Policía Ministerial, en apoyo con militares. Como líder de la banda se identificó a Víctor Alberto Balderas Mireles, El Pelón, con sólo 19 años y un largo historial delictivo. El mandatario estatal puso a trabajar a sus oficiales y ahora todo le sale redondo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ventana

Poder… a más no poder

José Cárdenas

EXCÉLSIOR

Habrá dos funcionarios en el gobierno de Peña Nieto que gozarán de ese privilegio. Uno será el encargado del dinero y el otro de la política (incluida la compleja coordinación de los asuntos en materia de seguridad nacional). Serán los brazos fuertes del mandamás.

Ambos también serán primus inter pares (los primeros entre iguales). Es decir, aunque tengan el mismo rango y sueldo de otros secretarios de Estado, sus decisiones prevalecerán por encima de las demás.

El secretario de Hacienda tendrá la misión de convertirse también en válvula del control político, toda vez que de él dependerán los billetes. Tendrá la llave para distribuir el dinero nacional de acuerdo al plan estratégico del Presidente… para abrir la llave del “chorro” cuando sea indispensable o cerrarla cuando sea necesario. No es casual que LuisVidegaray lleve la batuta en la negociación presupuestal que deberá concretarse en mes y medio. Quien opera ese poder es el hombre de más confianza y probada lealtad con su superior. El más cercano a Enrique Peña.

Economista egresado del ITAM, Videgaray ha sido calado en la función pública como secretario de Finanzas del gobierno mexiquense… y como presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en la Cámara de Diputados, donde además operó para el próximo mandatario las lealtades políticas necesarias, dentro y fuera de su partido, para allanarle el camino a la candidatura presidencial.

Pero… el nuevo secretario de Hacienda la tendrá difícil. De entrada, habrá de resolver el trabuco de la deuda del sector público heredada por el próximo ex Presidente. Algo así como más de cuatro billones de pesos… y pico. El doble de lo que recibió Felipe Calderón de su espigado predecesor, Vicente Fox.

El otro pilar que sostendrá el andamiaje del poder peñanietista será quien ocupe la supersecretaría de Gobernación, vitaminada y mineralizada por la reforma que viene a la Ley de la Administración Pública Federal, propuesta por Peña Nieto… y operada por la bancada del PRI con Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa a la cabeza. La nueva Secretaría de Gobernación, encargada de la negociación política con el Congreso, los gobernadores y demás poderes fácticos —además del tema de la migración y la protección civil—, tendrá a su cargo un espectro aún mayor —como en los viejos tiempos—. Habrá de articular la tarea más compleja: la seguridad nacional. Poner de acuerdo a los que durante el calderonismo estuvieron en desacuerdo… y lo que sigue: la PGR contra la SSP; el Ejército contra la Marina; la Policía Fiscal contra todos… y todos, en conflicto de coordinación con las agencias estadunidenses y sus intereses en materia de combate al crimen organizado.

Para encargarse de tal afán se vislumbra al ex gobernador de Hidalgo, Miguel Ángel Osorio Chong, en quien Peña Nieto ha depositado toda su confianza para calmar los ruidosos ánimos políticos… a diestra y siniestra. Osorio Chong habrá de administrar zanahorias y garrotes.

En pocas palabras. En el gabinete presidencial todos serán iguales, pero habrá dos más iguales que otros. Videgaray y Osorio Chong… ya lo verá.

MONJE LOCO: Los “buenos aires” de Pachuca anuncian también al próximo procurador General de la República… y de  los lodos de la izquierda, a una mujer a quien demasiados intentaron hacer polvo. Y si persisten las molestias causadas por la “gabinetitis”, consulte a su médico.

 

Itinerario Político

Cinépolis, las mentiras

 

Ricardo Alemán

EL UNIVERSAL

Es evidente –por donde se le quiera ver–, que miente alguna de las muchas partes involucradas en el suceso del niño baleado en una sala de cine, y quien falleció dos días después, en un hospital. Pero a estas alturas –a dos semanas de la agresión–, pareciera que lo interesante del caso ya no está en la identificación de los mentirosos, sino encontrar las razones para el engaño colectivo.

Y es que está comprobado que tanto la poderosa empresa Cinépolis –en uno de cuyos complejos fue baleado el niño Hendrik–, como la Policía y la Procuraduría capitalinas, hicieron todo por ocultar la agresión sufrida por el menor; por esconder su muerte y, claro, las repercusiones de un hecho como ese.También es evidente que la PGJDF intenta torturar el sentido común –además de violentar la verdad–, ya que pretende acomodar los hechos a su propia versión, a pesar de que contradice a expertos en la materia y retuerce las leyes físicas elementales.

Y todo ello ha dado como resultado que hoy existan dos versiones de un mismo hecho, dos armas de las que habría salido la bala criminal y, como es evidente, un criminal anda suelto y goza de cabal impunidad.Por eso obligan las preguntas. ¿Por qué desde un primer momento, tanto Cinépolis, como la policía y la PGJDF se hicieron de la vista gorda para que no trascendiera un crimen como ese?: ¿Por qué dos versiones diametralmente opuestas, de un mismo hecho, que confrontan a la PGJDF y al Semefo? Proponemos tres hipótesis.

1.- Porque los directivos de Cinépolis trataron de evitar el escándalo y, con ello, el costo en imagen. Claro, ya cuando el descrédito era imparable, aplicaron un control de daños tardío. Lo cierto es que se vieron como empresa depredadora, incapaz de asumir su responsabilidad social. Y claro, el circo que montaron en torno a la película “Presunto Culpable”, no fue más que el clásico “que se haga la voluntad, pero en los bueyes del compadre”. Y es que cuando la empresa Cinépolis se vio involucrada en un crimen, trató de ocultar el crimen.

2.- Todos saben que desde hace meses, las dependencias del GDF tienen la encomienda de “encapsular” los problemas. Es decir, voltear para otro lado, ya que la orden es que el jefe de Gobierno saliente, el señor Marcelo Ebrard, se vaya sin problemas. Por eso, todos “le echaron tierrita” al asunto, para que no se convirtiera en un escándalo. Claro, no contaban con los medios.

3.- Y por último, está claro que en la PGJDF lo menos que quieren son problemas. ¿Por qué? Porque todos dicen que Jesús Rodríguez Almeida será ratificado en el cargo procurador de justicia del DF, por el jefe de gobierno electo, Miguel Ángel Mancera. Por eso, ante la presión mediática y de opinión pública por dar una respuesta rápida y creíble, los muchachos de Rodríguez Almeida se habrían aventado la puntada nada creíble de “la bala que vino del cielo”. Con lo que no contaban es que ni los ciudadanos ni los conocedores del tema son idiotas. Y de inmediato aparecieron las dudas.

¿Por qué primero una pistola calibre 22 y luego una 9mm? ¿Por qué primero la versión de un disparo de frente hacia atrás y luego de arriba hacia abajo? ¿Por qué la versión del disparo a dos metros y luego la tesis de la bala que vino del cielo? Las hipótesis contradictorias podrían llegar al infinito.

Lo cierto es que especialistas en balística consultados concluyen –con la información disponible–, que ninguna de las dos versiones se sostiene. Más aún, que en las dos hipótesis se violentan leyes físicas elementales, lo que refuerza la versión de que asistiríamos a un montaje –al estilo de la muerte increíble de la niña Paulette–, que haría las veces de control de daños, no sólo para la empresa Cinépolis, sino para la PGJDF, para la Policía capitalina y el jefe de Gobierno saliente.

Sin embargo, con esa versión han convencido a muy pocos. Y de iniciar la gestión de Mancera con un descrédito en la procuración de justicia, como el que le generaría “la bala que vino del cielo”, sería una señal harto negativa. Al tiempo.

 

EN EL CAMINO

Y en donde también las señales son de desastre, es en la guerra que libran los titulares de la SSP y la PGR, quienes nos regalan un retrato de cuerpo completo del cochinero en que se puede convertir la procuración de justicia y la persecución del crimen. Resulta que con motivo de la balacera en Tres Marías, Genaro García Luna y Marisela Morales se han enfrascado en una pelea que hace pedazos la imagen de cada una de esas instituciones y que, para bien, ratifica la importancia del mando único en el gabinete de seguridad, tal como lo propone EPN en las iniciativas que hoy mandó al Congreso.

 

 

 

 

Jaque Mate

Trabajadores

 

Sergio Sarmiento

ZOCALO SALTILLO

Somos 115.3 millones de mexicanos, de los cuales, según el INEGI, 51.4 millones formamos parte de la población “económicamente activa”. De éstos, 2.6 millones están desempleados. Sólo 48.7 millones tienen una ocupación productiva.

Entre los ocupados 4.6 millones, según la Secretaría de Hacienda, trabajan para el sector público. Son maestros, médicos, trabajadores de paraestatales y burócratas que no pueden ser despedidos y gozan de prestaciones superiores a la población en general. También están en la cifra diputados, senadores y altos funcionarios.

Los trabajadores registrados en el IMSS son 16.2 millones que compiten en una economía de mercado, pagan los impuestos que sostienen la economía y subsidian los sueldos de muchos en el sector público.

Los trabajadores registrados en el IMSS y el sector público son 20.8 millones, apenas un 42 por ciento de los ocupados. Los subordinados y remunerados, según el INEGI, ascienden a 32 millones. Más de 11 millones no están así registrados ni en el IMSS ni en el sector público. Son, me imagino, semiformales.

Según el INEGI 11.2 millones de trabajadores laboran por cuenta propia sin personal a su cargo: abogados, médicos, carpinteros, plomeros y periodistas, entre otros, que no tienen siquiera una secretaria. Los propietarios de bienes de producción con trabajadores a su cargo, los odiados empresarios, suman 2.3 millones.

El INEGI registra a 3.2 millones como trabajadores sin remuneración. En México no sólo existe todavía la esclavitud, sino que además está muy extendida. Muchos trabajadores son explotados por sus propios familiares.

La campaña de publicidad que se oponía a la reforma laboral argumentaba que nadie en el país puede querer trabajar menos de una jornada completa. Nunca han conocido a una mujer o a un joven que desee un empleo de medio o menos tiempo para cuidar a sus hijos o estudiar. Las cifras del INEGI nos dicen, en contraste, que el 7 por ciento de las personas trabajan menos de 15 horas a la semana.

Los opositores a la reforma laboral no querían dar más ventajas a los “empresarios”. Piensan que la mayoría de los mexicanos trabajamos para grandes empresas. Pero sólo 4 millones, 9.8 por ciento de quienes trabajan fuera del sector agropecuario, lo hacen. La mayoría, 27.1 millones, laboran para micro o pequeñas empresas con unos cuantos trabajadores. Estos empresarios ganan menos que cualquier diputado, senador o director general del gobierno. Hacen milagros para sobrevivir.

El 29.2 por ciento de los trabajadores en México, 14.2 millones, laboran en el sector informal según el INEGI. Una definición más estricta elevaría el número.

Estos trabajadores no gozan de prestaciones y pueden ser despedidos a discreción y sin indemnización. Pero de ellos no se preocupan los políticos que se opusieron a la reforma laboral. Lo que quieren es más beneficios y seguridad para quienes están trabajando, aunque esto detenga la creación de nuevos empleos formales.

Mucho menos les preocupan los 2.6 millones de desocupados o los 4.2 millones de subocupados, que quieren trabajar más pero no encuentran cómo hacerlo, o los millones atrapados en empleos con salarios o condiciones que los dejan insatisfechos, o los 6 millones económicamente inactivos que quieren un empleo pero no lo han buscado. Todos éstos son invisibles para quienes se opusieron a una reforma laboral que busca hacer más fácil la creación de nuevos empleos.

¿Quién puede querer más puestos de trabajo si todos podemos vivir felizmente del gobierno?

HUELGA GENERAL

La huelga general es muestra de la insatisfacción de los sindicatos en España.

Pero las huelgas, en lugar de ayudar, afectan la capacidad de recuperación económica. Si realmente se quisiera una recuperación rápida habría que tomar medidas para aumentar la competitividad del país y en particular una reforma laboral. Pero los mismos sindicatos que hoy protestan se oponen a esa reforma.

 

 

 

 

 

 

 

Cristalazo

El país de nadie

Rafael Cardona

CRÓNICA

La economía no tiene pasaporte, dicen los defensores del libérrimo mercantilismo. Quizá no tengan la razón, pero la historia los lleva de la mano, con lo cual la razón viene siendo lo de menos.

La agudización del racismo disfrazado con políticas migratorias estrictas y el separatismo insensato, al estilo Cataluña, la persecución religiosa, la creciente dificultad para la convivencia invocando siempre motivos de seguridad; la paranoia anti terrorista mediante el terror de estado y otros fenómenos propios de la primera década del siglo, son una muestra de cómo no se ha logrado equilibrar la nueva mentalidad dominante del mundo. Casi como si Fukuyama tuviera razón y la historia ya se hubiera terminado.

En México el fenómeno se ha presentado de manera muy peculiar: el éxito industrial nacional ya no es la sustitución de importaciones, como rezaba el evangelio de los años del desarrollismo, sino la sustitución de propietarios. Los extranjeros (si esa palabra significa algo todavía) se apoderan paso a paso de este país.

Los últimos reductos eran los campos energéticos y ante ellos han sucumbido los burócratas cuya condición de socios no puede ser pasada por alto. Y en los ámbitos privados, pues la enseñanza es la misma: vender es triunfar.

Pero en el pensamiento del neoliberalismo (un absoluto antifaz para el capitalismo salvaje cuyas salvajadas mayores ya estamos viendo convertidas en ruinas económicas europeas) la propiedad industrial determina nada. En el nuevo credo no importa de quién sean las empresas ni dónde se haya expedido el pasaporte de los accionistas. Lo importante es su capacidad de aportar al Producto Interno y su posibilidad de crear empleos así sea bajo las inicuas condiciones de contratación terciaria.

Bajo ese modelo hemos visto la paulatina desnacionalización de todo lo nacional. Primero se desmanteló el Estado en favor de los privados. Después se desmantela a los privados en favor del capital foráneo. Fue una manera muy sencilla de vender el país, o mejor dicho, la parte útil del país. Nadie quiere comprar tierras ocupadas por indígenas irredentos. El capital internacional no invade territorialmente; expropia o compra a precio de ganga (el futuro siempre valdrá más), las posibilidades de riqueza y desarrollo.

Así, en menos de tres décadas hemos visto trasladarse a otros centros de decisión la estrategia y el propósito del desarrollo nacional. Primero con las empresas estatales su pretexto del adelgazamiento estructural. Las privadas después.

Queda para los especialistas determinar si existe alguna relación entre este proceso y su gran marco político regional, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, cuya suscripción se festejará (en Texas, obviamente) en días muy cercanos.

Por lo pronto esas reflexiones deben asociarse a la más reciente venta. La compañía de pinturas; solventes e implementos para construcción Comex, fue vendida a Sherwin Williams, una legendario compañía americana fundada en 1866.

Es la misma historia de la cervecería Modelo, de Aurrerá, de toda la banca nacional; de los ferrocarriles y de todo cuanto tenga algún valor comercial.

—No importa quien sea el dueño. La economía no tiene pasaporte, dicen los defensores del libérrimo mercantilismo. Quizá no tengan la razón, pero la historia los lleva de la mano, con lo cual la razón viene siendo lo de menos.

LAURA ELENA

En algunas columnas se promueve a Laura Elena Herrejón para ocupar un sitio en el Instituto Electoral del DF. Bien se lo merecería.

Sin embargo sus promotores, en lugar de hacer hincapié en sus méritos reales, quieren venderla como un producto políticamente estéril; es decir, una mujer sin militancia y por tanto alejada de las cuotas partidistas en la composición de ese órgano colegiado.

Y no es así. Laura Elena fue candidata al Senado de la República por el Partido Nueva Alianza, lo cual le ha dejado un sello. No importa si ya no milita. El distintivo queda como parte de una historia —y una actitud— personal.

El problema con los activistas sociales o con los representantes (casi siempre autonombrados) de la sociedad civil, se produce cuando sucumben al encanto de los partidos políticos y la fortuna inherente a sus cargos y posiciones.

Sin llegar a los extremos de cooptación de Isabel Miranda, a Laura Elena le será difícil borrar de su currículo su paso por el Panal. Ella misma escribió en su blog en junio del 2006:

“…Se nos dice, con mucha razón, que la próxima elección es entre dos modelos de nación. Lo que se nos trata de ocultar es que son dos modelos totalmente conservadores. Nos quieren dar a elegir entre conservadores de derecha y conservadores de izquierda.

“Yo, como Benito Juárez, sí soy liberal. Por eso, voy a votar por Nueva Alianza.”

Demasiado contundente como para olvidarlo. Además, olvidarlo sin motivo.

 

 

 

 

 

 

Clase Política

Pelea por el IEDF

Miguel Ángel Rivera

 

 

 

En la actualidad, nada más deseado y disputado que un buen empleo; para conseguirlo vale la pena entrar a una contienda.

Esto se cumplió cabalmente al abrirse el registro de aspirantes a consejeros del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), para quienes sus salarios y prestaciones son equivalentes a los de un secretario del gobierno capitalino, con la ventaja de que allí no tendrán jefes y su posición está asegurada por siete años, uno más que en el Ejecutivo.

Por ello, para los siete sitios de consejeros se inscribieron 156 profesionales de primer nivel, la mayoría con grados de maestría y doctorado. En un primer recorte quedaron fuera 36 y en breve el número se reducirá drásticamente.

Otra muestra de lo apetecible del cargo es que entre los postulantes están ex funcionarios y directivos en funciones de por lo menos cinco importantes organismos: Instituto Federal Electoral (IFE), tribunal electoral federal (TEPJF), el propio IEDF, el tribunal electoral capitalino (TEDF) y el Info DF.

La cosecha

Los senadores priístas están decididos a apoyar al próximo presidente de México en su esfuerzo por implantar un servicio público transparente, eficiente, honesto y comprometido con todos los mexicanos, por lo que apoyarán decididamente la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción, afirmó el coordinador de esos legisladores, Emilio Gamboa Patrón, al recibir del mandatario electo, Enrique Peña Nieto, la iniciativa en la materia.

Luego de destacar que la propuesta de administración pública del presidente electo Peña Nieto plantea un cambio importante en el ejercicio de gobierno y nosotros no podemos regatear cómo se organiza el gobierno, el coordinador de los diputados del PRI, Manlio Fabio Beltrones, subrayó que México requiere de políticas de rendición de cuentas, por lo cual los diputados del PRI haremos nuestra la iniciativa de reforma a la administración pública.

Al explicar el respaldo a la reforma laboral, el dirigente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Joel Ayala, dijo que los dirigentes sindicales estarán atentos a fin de que quienes se incorporen al mercado laboral mediante contratos por hora, sean bien remunerados y cuenten con la seguridad social integral.

En política social, el Gobierno del Distrito Federal ha hecho un buen trabajo y continúa con la evaluación y análisis para fortalecer las políticas públicas en la materia, afirmó el secretario de Desarrollo Social, Jesús Valdés Peña, al inaugurar el seminario Las perspectivas de la política social del Distrito Federal en el marco del debate internacional.

Lamentable lo revelado por el gobernador de Morelos, Graco Ramírez: de 18 aspirantes a procurador de Justicia, postulados por colegios de abogados, ninguno pasó los exámenes de control y confianza, por lo que solicitó una prórroga al Congreso para presentar su propuesta.

 

 

 

 

 

Astillero

  • Teatralidad retro
  • Elenco anticorrupción
  • Vicepresidencia política
  • Obama (otra vez) promete

Julio Hernández López

 

La escenografía los delataba. Los mismos de siempre (Beltrones y Gamboa), junto a los recién llegados que también son lo mismo (Peña Nieto y sus virtuales vicepresidentes, Videgaray y Osorio Chong), anunciando el advenimiento del nuevo paraíso de tres colores en el que habrá reordenamiento burocrático y combate a la corrupción. Testigo de honor de esa nueva época nacional de eficacia administrativa y manos limpias, aliado fundamental al que el propio EPN rindió homenaje, el partido ecologista adecuadamente representado por Jorge Emilio González, alguna vez apodado el Niño Verde, quien ya no es niño pero sigue siendo ejemplo de la corrupción mediante partidos familiares, tráfico de influencias y venta de alianzas electorales.

Pero había además el tono, la actitud reverencial, el señorpresidencialismo, la solemnidad demagógica y el fraseo insulso de los viejos tiempos. De pronto, así, se instaló en la teatralidad de la transición el espectro de un priísmo que por más que se esfuerza en aparentar renovación y modernidad sigue anclado en sus gestos y costumbres inamovibles. Prefigurado quedó, a medio mes de que el Revolucionario Institucional se reinstale en Los Pinos, el espectáculo político que durará cuando menos un sexenio: planes, propuestas, reformas y promesas de cambios y mejorías que de realizarse a plenitud irían contra la naturaleza real de ese poder en busca de credibilidad.

¿Cómo ensalzar una comisión contra la corrupción cuando el poder que la propone proviene de unos comicios marcados justamente por la corrupción electoral, por los ríos de dinero, por la abierta operación mercantil? ¿Cómo creer que puede darse un combate real contra la corrupción si la nómina del nuevo poder tiene entre sus promotores y fundadores a personajes como Arturo Montiel, Mario Marín, Kamel Nacif y tantos otros de similar catadura y cara dura?

A diferencia de la volátil iniciativa anticorrupción, que dará nueva forma al costoso aparato inútil de la secretaría de la función pública (especializada durante la docena panista en capturar meros charales y nunca peces gordos, según la receta tan sabida), la otra propuesta del peñanietismo es bastante práctica y concreta. En esencia, busca concentrar más poder en la vicepresidencia política, que según todas las versiones disponibles estaría ya reservada para el ex gobernador hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong.

El Bucareli de Osorio Chong retomará el control de la tropa civil calderonista denominada Policía Federal, a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública, cuyo jefe y artífice, el ingeniero Genaro García Luna, vive ya la amargura de ir dejando el poder que ejerció de manera prepotente y judicialmente consignable, peleado con la procuradora Marisela Morales entre otras cosas por el caso de los policías federales que acribillaron la camioneta blindada de dos espías gringos con un marino mexicano de chofer.

A pesar de que el otro vicepresidente, el encargado de asuntos económicos, Luis Videgaray, había concentrado hasta ahora los reflectores y se le consideraba como el principal y casi único factor de asesoría, operación y a veces casi sustitución de funciones, ahora queda clara la fuerza que se dará al otro polo del peñanietismo, el de Osorio Chong en Bucareli, con lo que ha sido la SSP y en sintonía con otro hidalguense, Jesús Murillo Karam, a quien se menciona encaminado a ocupar la procuraduría federal de justicia.

Videgaray muy probablemente quedará en la Secretaría de Hacienda, con amplios poderes en todo lo relacionado con la actividad económica. En él convergerán y encontrarán respuesta los intereses de Carlos Salinas y Pedro Aspe, mientras Osorio Chong, en lo político, responderá con más fidelidad al mando específico de Peña Nieto. ¡Hagan sus apuestas, señores!

Otro reformismo antes de la (segunda) toma de posesión se ha esbozado en Estados Unidos. Viendo el platillo votante del futuro y tratando de quedar bien con los hispanos, pero sin romper con su base electoral no necesariamente propicia a modificaciones en cuanto a leyes migratorias, Barack Obama ha expresado su intención de empujar propuestas que permitan regular la estancia en Estados Unidos de quienes ya lo hacen sin documentación legal alguna. También ha hablado de dar el empujón definitivo para que no sean expulsados del país los jóvenes conocidos como dreamers. Ya se verá si en este segundo periodo, sin la zanahoria condicionante de la nueva elección, Obama cumple lo que en su primer tramo no pudo hacer. También será importante analizar el área donde las buenas intenciones suelen naufragar o reducirse: los detalles.

En otro tema, el ingeniero Sixto Bonilla escribe: no me considero de ninguno de los partidos que actualmente existen y no creo tampoco que seré militante de Morena, pero sí me parece interesante que se pueda tener una opción nueva y no tan pervertida en sus orígenes, formas y toma de decisiones como las que sabemos que existen. Lo que sí creo es que, si bien la mayor parte de la esperanza se centra en AMLO por su trayectoria y comportamiento más o menos congruente en todos estos años en que ha hecho política, hacia el largo plazo no se puede pensar que el legado de su fundador garantice el rumbo que tomará ese nuevo posible partido. Creo que si quieren que Morena sea menos corrupto, menos espacio de oportunistas y más la alternativa que mucha gente de izquierda y progresista busca, deben centrarse y esforzarse mucho en que las bases o moldes básicos sean los más apropiados (objetivos, visión, misión, estatutos y reglamentos), para que eso pueda dar cohesión y rumbo a la nueva institución partidista; si no, más tardará AMLO en dejar de participar en Morena que Morena en tomar un rumbo parecido a los demás partidos políticos.

Y, mientras sigue el enredo respecto a la muerte de un niño en un Cinépolis (ya hasta Ebrard ordenó que se dé con la pistola homicida), ¡hasta mañana, viendo que en Chiapas se ha desmontado la pretensión de castigar el libre uso de redes sociales!