El alcoholímetro mexiquense funcionará a partir de hoy y seleccionarán autos de manera aleatoria; si el conductor muestra signos de haber ingerido bebidas embriagantes, será acompañado ante el médico para que le realicen la prueba de alcohol en la sangre.

En caso que la persona se niegue a realizar la prueba del alcoholímetro y muestre signos clínicos de haber ingerido bebidas embriagantes, se aplicará una sanción mayor; en caso de reincidencia, el conductor deberá inscribirse en alguno de los programas de rehabilitación para personas alcohólicas en instituciones del gobierno estatal.

Para el caso de conductores que se presuman menores de edad, se les solicitará una identificación, así como un número telefónico para entablar comunicación inmediata con algún familiar.

Los espacios de resguardo para adultos y de alojamiento de adolescentes tendrán las características necesarias para el trato digno y con respeto a sus derechos humanos.