REMACHE RABIOSO: A partir de que el procurador Murillo salió a decir su verdad, (que los activistas de Ayotzinapa fueron ultimados e incinerados por la delincuencia organizada) las protestas se han ido radicalizando de fea manera también se han extendido por todo el territorio nacional, el odio y el rencor se ve reflejado en los actos vandálicos que no cesan principalmente en Guerrero; los maestros de la CETEG se han sumado a los desmanes, lo mismo destrozan sedes oficiales de gobierno como instalaciones de los principales partidos políticos, la ira de los protestantes ya alcanzó la puerta Mariana del Palacio Nacional, la cual fue incendiada por los llamados “Anarquistas de México” lo curioso de este incidente en este zócalo capitalino fue no ver al senador Morón cerca porque ya saben que al profe Raúl le gusta jugar a los quemados, otra arista de este tema que me gustaría abordar es la demanda que hacen estos grupos de inconformes, donde solicitan la renuncia inmediata del presidente Peña, argumentan que la presidencia de México tiene responsabilidad directa en la desaparición de los cuarenta y tres activistas de la Normal Isidro Burgos, también aducen que fue un crimen de Estado, pero se les olvida consignar que fue un crimen del estado de Guerrero, el cual es gobernado por el PRD tanto estatalmente como en los municipios de Iguala y Cocula (donde se originó todo este sangriento desgarriate). Las posibilidades de que se encuentren con vida a los cuarenta y tres desaparecidos son mínimas por no decir que nulas, la PGR no ha dado carpetazo a este asunto pero se observa el camino por el que se van a ir jurídicamente aunque en la rueda de prensa, pareciera que las investigaciones continuarán y que todo sigue abierto, en este sentido el fiscal federal acotó que lo que salió a decir son solamente indicios porque el resultado científico de los peritajes tardará un poco más porque sólo quedaron las cenizas esparcidas en el río del desagüe según los testimonios de tres presuntos asesinos de los de Ayotzinapa, estas confesiones aparecieron en un video durante la citada rueda de prensa de la PGR, a pesar de todo el terror vivido los verdaderos deudos de los desaparecidos han mostrado pleno respeto por las Instituciones del país, este horroroso pasaje deja al descubierto lo que ya se sabía de antemano, lo que no queremos reconocer, que este sistema político ha colapsado a causa de la brutal corrupción y la impunidad rampante.
Al parecer el gobierno federal hizo cálculo político y después de los testimonios de los presuntos sicarios, el presidente pudo asistir a las cumbres del G-20 y del B-20 en China y Australia respectivamente pero repentinamente y con una simultaneidad asombrosa inició el otro escándalo que ahora está involucrando a la presidencia, el de la casa de la Gaviota, finca que según tiene un valor superior a los 7 millones de dólares, que por donde se le vea es un súper autogol a la administración Peña puesto que existe evidencia que esta casona de ultra lujo que se encuentra ubicada en la exclusiva zona de las lomas estaba registrada a nombre del grupo Higa, empresa que en sociedad con una china ganó el contrato para la construcción del tren rápido México- Querétaro, de igual manera este consorcio fue un fuerte contratista con el gobierno del EDOMEX en tiempos de Peña gobernador, una casualidad un poco inconveniente en estos tiempo violentos porque la duda ya quedó entre nosotros de que el PRI gobierno lleno de transas regresó recargado, que estos políticos nuestros nunca cambiarán, porque el business es el business, en fin cuando habíamos creído una vez más que ya despega el país apoyado de las Reformas y del mexican moment que vivíamos, nuestro origen violento y la realidad volvió a golpearnos donde más nos duele, creo que muchos mexicanos no queremos más violencia pero a la par esperamos que se haga justicia en los casos de Ayotzinapa y Tlatlaya; en estos momentos no sé si nuestras Instituciones garanticen una gobernabilidad que permita vivir en un estado de derecho pleno, ni modo tenía que consignarlo. Gracias por su lectura a esta columna, ojalá nos leamos en este espacio nuevamente.
























