Alrededor de las 14:30 hora local, los policías que se encontraban resguardando el lugar, fueron sometidos por los manifestantes, forzaron las cerraduras y entraron al recinto de la dependencia pública.

En el interior los maestros incendiaron la sala de plenos, rompieron cristales, sacaron computadoras y derribaron los estantes de la biblioteca.
Minutos después los manifestantes se retiraron y el personal de protección civil y bomberos ingresó para sofocar las llamas.

Tras las declaraciones de la PGR, en Guerrero se vivió una nueva jornada de protestas que por momentos se tornó violenta.

Asimismo, poco antes de las 14:00 horas, unos 800 profesores de la CETEG también prendieron fuego a las instalaciones de la junta de Conciliación y Arbitraje y luego se dirigieron, armados con palos y tubos, al edificio que alberga la Contraloría Interna de la Secretaría de Educación para incendiar el inmueble y lanzar piedras así como bombas molotov.

Luego de alrededor de 15 minutos de ataques, los disidentes magisteriales abordaron de nueva cuenta sus camionetas y se retiraron. Algunos se dirigieron a las oficinas estatales del DIF, donde realizaron pintas y destrozos. Otro grupo se dirigió a las instalaciones del Partido Acción Nacional.

Con estas protestas, los profesores guerrerenses exigen al gobierno la presentación con vida de los 43 estudiantes que desaparecieron en Iguala el pasado 26 de septiembre.