La subsecretaria de Sistema Penitenciario del Gobierno del Distrito Federal, Celina Oseguera Parra, aseguró que los cinco internos del Reclusorio Oriente que subieron un video a YouTube denunciando diversos actos de corrupción, son fanáticos religiosos utilizados por “personas u organizaciones delictivas”.
De igual forma, cuestionó que en dicho penal, el cual, dijo, tiene el mayor número de reos federales en las cárceles de la capital sentenciados por delitos contra la salud, delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, es donde se haya presentado esta denuncia.
“El riesgo es que personas u organizaciones delictivas estén tratando de utilizar el fanatismo religioso de estos cinco internos inconformes para desestabilizar al Sistema Penitenciario del Distrito Federal”, sostuvo.
La funcionaria del Gobierno del Distrito Federal también afirmó que luego de las primeras investigaciones se determinó que el video titulado “Presos de México claman al mundo justicia” no fue subido a dicha página de internet desde el interior del Reclusorio Oriente.
Oseguera Parra abundó que la Unidad de Investigación Cibernética de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal continúa con la revisión del contenido del video y buscan el equipo de dónde pudo haberse subido a YouTube.
“Estamos ante el uso de la tecnología para evidenciar prácticas irregulares que combatimos todos los días y ante las cuales hemos reaccionado con decisión porque son inaceptables; pero este video no presenta fechas, está editado de forma profesional y hasta se ve en las sobras a alguien que dirige a los denunciantes”, aseveró.
Inician huelga de hambre
Luego de subir un video donde custodios realizan cobros a presos para pasar lista y poder ver a sus visitas, cinco internos de esta cárcel se encuentran en huelga de hambre en protesta por estas condiciones.
Entre estos internos se encuentra Josmar Flores Pereira, el evangelista boliviano, que el 9 de septiembre de 2009 secuestró un avión Boeing 737 de Aeromexico, el cual aterrizaba en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México procedente de Cancún, amenazando con dos latas de Jumex rellenas de tierra, focos pequeños y un reloj digital de pantalla roja para simular un artefacto explosivo.
Ya detenido Flores Pereira dijo actuar por inspiración divina, a fin advertir al presidente Felipe Calderón sobre un terremoto que pondría en peligro a México. Por lo que fue recluido acusado del delito de ataques a las vías de Comunicación y secuestro atenuado.

























