Ante la falta de atención del gobierno municipal que preside Aldo Macías Alejandres, pobladores de San Francisco Uruapan y del fraccionamiento Valle Real están a punto de enfrentarse violentamente con la maestra Adriana Amézcua Garibay, quien desde hace unos tres años se ha venido posesionando de una enorme franja de terreno que quedó a la deriva entre ambas colonias, ya que por ese lugar pasaba un canal de aguas de riego, el cual a la postre fue embovedado.
Dirigentes de la colonia San Francisco Uruapan han luchado desde que comenzó lo que puede considerarse un serio conflicto, sin que las autoridades encabezadas por Aldo Macías tengan la voluntad de meter las manos a lo que sin duda alguna sería una invasión más en esta ciudad, la cual se está fraguando ya con la complacencia del gobierno local.
Bonifacio Huerta García, en su calidad de presidente de San Francisco Uruapan dirigió innumerables escritos al síndico Gabino González Quintana, sin que ninguno de ellos tuviera el eco deseado, pues en una acción tipo hormiga, la maestra Amézcua Garibay ya ocupó el predio en cuestión, el cual para los vecinos de ambas colonias ya había sido considerado para la construcción de un parque infantil que pudiera ser utilizado por habitantes de colonias aledañas.
Sin embargo, a través de los años la invasión ha seguido su curso sin que nadie ponga la más mínima atención a las demandas de miles de colonos. Incluso esta acción de la maestra Adriana Amézcua le fue señalada a la diputada federal, Socorro Quintana León, quien acudió a la zona del conflicto pero sólo miró la vasta extensión de tierra –mucha de ella cercada con malla ciclónica- y dijo que trabajaría para que no se consolidara ese despojo a los colonos y nunca más dijo nada.
Empero, con el paso de tiempo los ánimos se han caldeado de tal manera que apenas el miércoles anterior dos mujeres se enfrascaron a golpes. Una por el lado que defiende que los terrenos que pide dejen de ser invadidos y una allegada a la maestra Adriana Amézcua Garibay, lo que pone en un serio predicamento la paz y seguridad de los vecinos del lugar.
A este reportero, al acercarse a la maestra Amézcua Garibay para tomar sus impresiones, de manera altanera y violenta lo quiso golpear al tiempo que decía “yo ya no tengo miedo”, y de manera retadora permaneció a unos cuantos centímetros de mi persona mientras dos de sus allegados que la acompañaban hacían las mediciones de un terreno que aún le falta por invadir.
Incluso, el mismo miércoles anterior inspectores del ayuntamiento de Aldo Macías se apersonaron ante lo radical que se han tornado las posiciones y le pidieron a la maestra Amézcua Garibay los documentos de posesión del terreno, a lo cual lo único que hizo la invasora fue a presentar unos papeles donde pedía a dependencias de gobierno que se le vendiera o donara esta enorme franja de tierra que bien podría llegar a los 20 mil metros cuadrados.
Lo más grave de todo, es que el gobierno de Aldo Macías Alejandre no mete las manos a un problema que ya pasa a su punto más álgido, el cual sino se arregla de manera pronta y acorde a los documentos oficiales que posea la maestra Amézcua Garibay, es muy posible que ocurran enfrentamientos que conlleven al derramamiento de sangre.
























