Con la premisa de que la vigencia del estado de derecho es indispensable para que los mexicanos gocen plenamente sus libertades y el país sea más competitivo, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto comprometió todo su respaldo para que Michoacàn y Apatzingán consoliden sus instituciones y el respeto a las leyes, en aras de la recuperación de la seguridad y el bienestar de su gente.
Minutos después de las 17:00 horas, el mandatario federal arribó al Fortín que se ubica en la cabecera municipal, donde develó un timbre postal y una placa conmemorativa por el Bicentenario de la Expedición del Primer Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana.
En un recinto blindado por elementos federales de seguridad, y con la presencia de los titulares de los tres poderes tanto a nivel federal como local, Enrique Peña reconoció que la Constitución de Apatzingán es la base de los cimientos jurídicos y políticos del país, y estableció la independencia de la nación y la soberanía de los mexicanos, legado que se ha mantenido vigente y sirve como pilar de la vida colectiva del país “El compromiso del gobierno de la República con la ley también se refleja en los cambios estructurales que hemos impulsado.
Las propias reformas fortalecen el estado de derecho en México. Resultados como éstos demuestran claramente que el impulso a las reformas ha tenido siempre como objetivo primordial respetar los derechos de todas las personas y garantizar la aplicación de la ley para hacerlos efectivos”, destacó.
El mexiquense de extracción priísta exaltó que Michoacán es un estado que ha dado gloria y motivos de orgullo a la nación, pues en sus tierras fértiles se sembró la semilla de la libertad, incluso del Grito de Independencia. Como bastión de la libertad nacional, comprometió que Apatzingán y Michoacán tienen todo el respaldo de su gobierno para que sus instituciones se consoliden y con el respeto a las leyes se recupere la seguridad y el bienestar de la población.
En su oportunidad, el gobernador, Salvador Jara Guerrero, habló de Apatzingán como el sitio en el que se fundó el estado mexicano en el año de 1814, pero paradójicamente con el paso del tiempo se fue transformando en un municipio en el que la violencia impedía que las nuevas generaciones encontraran una ruta de desarrollo.
Observó que con la intervención federal se frenó el quebranto al estado de derecho, y añadió que continuará el trabajo coordinado con el gobierno de la República y los municipios para recuperar la seguridad y desarrollo integral a través del Plan Michoacán, aunque asumió necesario acelerar el paso en el fortalecimiento de las instituciones y recuperar la confianza de los ciudadanos. Con la representación de la sociedad civil, Rebeca Buenrostro Delgado, reconoció avances tendientes a la resolución de la problemática de inseguridad, pero recalcó que no todo está resuelto y se requiere más apoyo de los tres órdenes de gobierno.
“A nombre de las mujeres madres de familia y nuestros hijos esperamos que la violencia sea erradicada, que la economía sea reactivada, que los programas de apoyo social, de protección a nuestros derechos, la ayuda al campo, a la ganadería, a la industria, a la cultura aumenten, que no sean descuidados”, puntualizó.
























