Este 22 y 23 de noviembre en las regiones de Zitácuaro y Zamora llevaron a cabo las primeras audiencias orales de ejecución de sanciones penales, en primera instancia, celebradas por un juez especializado en la materia, es decir, capacitado y seleccionado ex profeso para realizar esta función en Michoacán. Lo anterior, en el marco de la implementación del Nuevo sistema de seguridad pública y justicia penal.

Las audiencias fueron presididas por Yuritzi Sánchez Ramírez y Marco Edú Morales Rojas, jueces de ejecución de sanciones de Zitácuaro y Zamora respectivamente.


 

Sánchez Ramírez expresó que tienen el compromiso de no defraudar la confianza de la sociedad y la que el Poder Judicial ha depositado en ellos, como jueces de ejecución de sanciones penales.

Por su parte, Morales Rojas señaló que es un momento histórico para Michoacán y que, al ser ellos los primeros jueces de ejecuciones de sanciones del estado, se sientan las bases de operación de la reforma penal.

Durante las audiencias se observaron claramente las cinco etapas que la conforman: individualización de las partes (identificación del defensor público, el agente del Ministerio Público y el sentenciado), alegatos de inicio (posicionamiento de las partes, al respecto del objeto de la audiencia), probatoria (presentación de pruebas y, en su caso, autorización de las mismas por parte del juez para ser consideradas en la audiencia), alegatos de clausura (posicionamiento de las partes, al respecto de las pruebas presentadas) y resolución del juez.

Vale la pena destacar que las audiencias respetaron claramente los principios del nuevo sistema. La publicidad estuvo patente en tanto las audiencias fueron abiertas al público, contando con la presencia de medios de comunicación, de tal manera que las resoluciones se emitieron de cara a la sociedad y las actuaciones de los servidores públicos fueron observadas por los asistentes y las partes. También estuvo de manifiesto el principio de inmediación, ya que el juez estuvo presente en la audiencia y en todo momento escuchó a las partes.

En cuanto al principio de contradicción, se pudo observar que tanto el defensor como el agente del Ministerio Público estuvieron en igualdad de circunstancias para presentar sus alegatos, tomar la palabra y contradecir argumentos o pruebas de la otra parte. Asimismo, todas las etapas se realizaron en una sola audiencia, que no fue interrumpida, con lo que se respetaron los principios de concentración y continuidad.

Estos principios también se ven reflejados en la infraestructura de la sala de oralidad en la que se llevó a cabo; las audiencias fueron grabadas en video y, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública del estado, se llevó a cabo la logística y salvaguarda de seguridad.