Al concluir la última jornada del tercer trimestre del año (3T14), la moneda mexicana registró ganancias por primera vez, luego de seis sesiones consecutivas de pérdidas; aprovechando que el dato de confianza al consumidor estadounidense salió por debajo de lo esperado.

La moneda mexicana se recuperó este martes luego de tres jornadas de declive aunque completó su peor desempeño mensual desde agosto de 2013, en medio de la incertidumbre sobre el momento en que la Reserva Federal de Estados Unidos abandonará su postura monetaria históricamente expansiva.

La moneda mexicana  cerró en 13.429 por dólar, con un avance de 0.53% ó 7.20 centavos, frente a los 13.501 pesos del precio referencial del lunes.

El peso, que anotó su mayor alza diaria en dos semanas, tomó un respiro de su tendencia negativa reciente, tras rebasar el nivel psicológico de 13.50 unidades por dólar, un punto de entrada atractivo para eventuales inversionistas.

Casas como Banorte-IXE consideran, sin embargo, que la expectativa de importantes cifras en Estados Unidos esta semana, como el reporte de empleo de septiembre, apuntan a mantener la cautela y no tomar aún posiciones largas en pesos.

El dólar libre se ofreció hasta en 13.72 pesos en sucursales bancarias de la Ciudad de México, una disminución de ocho centavos respecto al cierre previo, y se compró en un mínimo de 13.12 pesos.

El euro permaneció sin variación en comparación con el término de la sesión cambiaria de la víspera, al alcanzar una cotización a la venta de 17.18 pesos, mientras el yen se ofreció en 0.125 pesos por unidad.

El tipo de cambio para solventar obligaciones en moneda extranjera pagaderas en el país es de 13.4330 pesos, informó el Banco de México (Banxico).

Dado que esta semana está llena de datos económicos relevantes por parte de Estados Unidos (EU) y Europa, los operadores vieron una oportunidad para volver a posicionarse en la divisa, luego de que el índice de confianza al consumidor del país estadounidense mostró una desaceleración en septiembre.

La idea de que entre más datos malos, la Reserva Federal (Fed) no alzará sus tasas antes de tiempo, sigue siendo uno de los supuestos que han apoyado a las monedas globales frente al dólar. Sin embargo, el dato de la Nómina No Agrícola del próximo viernes será el principal catalizador de los mercados.

Por otro lado, no habría que descartar que la divisa nacional, al igual que el euro, se haya estado presionando cada vez que en Europa se publican indicadores por debajo de lo esperado. Ya que en lugar de aprovechar la expectativa de que el Banco Central Europeo (BCE) será más flexible, la paridad dólar-peso ha sido ocupada para instrumentos de cobertura de las empresas europeas que radican en México.