Los ataques armados que policías municipales y presuntos pistoleros emprendieron la noche del viernes contra alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa dejó cinco muertos, 25 heridos –uno con muerte cerebral y otros cuatro de gravedad– y 25 desaparecidos, reportaron los alumnos.

La agresión, que continuó la madrugada de este sábado, fue pareja contra cualquiera que parecía estudiante, tanto que los pistoleros dispararon contra un autobús donde viajaban jugadores del equipo de futbol Los Avispones, de la tercera división profesional, sobre la carretera federal Iguala-Chilpancingo. El vehículo se desbarrancó.

Los estudiantes habían llegado a Iguala la tarde del viernes en cuatro autobuses para colectar fondos económicos y desde las 18 horas botearon por la ciudad, de donde pretendieron llevarse otros tres autobuses, lo que al parecer generó la persecución durante más de dos horas por parte de las policías municipal, estatal y federal.

En conferencia de prensa este mediodía en la Normal de Ayotzinapa, padres de familia y dirigentes estudiantiles denunciaron que “fueron ejecutados extrajudicialmente” los alumnos Daniel Solís Gallardo, oriundo de Zihuatanejo, en el primer ataque ocurrido después de las 20 horas del viernes; luego sería asesinado Yosivani Guerrero, del pueblo de Omeapa, municipio de Tixtla; en tanto que a Aldo Gutiérrez Solano, nacido en Ayutla de los Libres, se le dictaminó muerte cerebral.

De los 25 estudiantes heridos, cinco son por bala, incluido Gutiérrez Solano, otros 25 se encuentran desaparecidos y un número igual detenidos.

La mañana de hoy, cerca de donde fueron ultimados los estudiantes, en el Periférico de Iguala esquina con Juan Álvarez, fue localizado el cadáver de un joven que presentaba huellas de tortura y la cara desollada. Se desconoce si era normalista. La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) contabiliza a esta víctima mortal como la número seis.

Los estudiantes exigieron juicio político y destitución del alcalde José Luis Abarca Velázquez y del gobernador Ángel Aguirre Rivero, así como el cese del secretario de Seguridad Pública de Iguala, Felipe Flores Velázquez.

En otro ataque, los pistoleros y policías se fueron contra un camión del equipo de futbol Los Avispones en la carretera Iguala-Acapulco. El vehículo, de la empresa Castro Tours, se desbarrancó y en él fallecieron el chofer Víctor Manuel Lugo Ortiz y el futbolista David Josué García Evangelista, de 14 años de edad. Un taxista que pasaba por allí resultó herido y su pasajera, Blanca Montiel Sánchez, murió. Cuatro tienen lesiones menores.

Casi al mismo tiempo, una comitiva del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres fue atacada a balazos con saldo de dos personas heridas, entre ellas su dirigente Alfredo Ramírez García, quien luego fue operado para extraerle una bala de un hombro.