De acuerdo con una nota publicada en MILENIO, tres elementos del Ejército han sido puestos a disposición de la Procuraduría General de Justicia Militar (PGJM) por el delito de violencia, dos contra las personas y uno contra un vigilante, en la actual administración, en la que incluso hasta un general de brigada ha enfrentado cargos por desobediencia, según datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
La versión de que militares masacraron el 30 de junio en Tlatlaya, Estado de México, a 22 presuntos delincuentes, ocurre luego de que se diera a conocer una significativa reducción de quejas interpuestas contra personal del instituto armado en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Según el informe “Delitos del orden militar cometidos por personal”, entre el 1 de enero de 2013 y el 27 de mayo de 2014 se reportaron los casos de un teniente y un sargento segundo acusados por violencia contra las personas, así como el de un cabo por violencia contra un vigilante.
























