Sin la participación de los aguacateros, inició la expo feria de Uruapan, en medio de un gran ambiente de fiesta y una gran expectativa de recibir en los 18 días de fiesta, algo así como 160 mil visitantes. Fue una noche especial, sin frío, un cielo despejado, estrellado y una gran luna que asomaba desde el oriente como para estar presente en este inicio.

Aunque para llegar al recinto ferial ubicado en la salida a la llamada autopista Siglo 21, se registró un gran caos en la tarde de este jueves, embotellamientos y un gran congestionamiento; los agentes de tránsito municipal y estatal sudaban la gota gorda. La comitiva tuvo que circular un buen tramo del Boulevard Industrial, en sentido contrario. Los civiles normales como yo, a vuelta de rueda; llegamos tarde.


Ya todo estaba dispuesto en el acceso principal, el corte de listón; varios funcionarios mostrando su mejor sonrisa y mirando a las cámaras de mis compañeros comunicadores, para salir en la foto, aunque luego ya ni saluden. Muchos se retiraron de inmediato.

El recorrido al interior encabezado por Aldo Macías y su esposa; el director de la comisión de ferias y exposiciones del estado, Juan Manuel Romero; el secretario y síndico del Ayuntamiento, Ramón Hernández y Gabino González, respectivamente; un gran periodista, de la vieja guardia, Armando Palomino Domínguez; el gerente de Radiorama, Daniel González Gutiérrez y los regidores Luis Ernesto Equihua y José Alberto Paz Marín, entre muchos, muchos más.

La zona comercial, los puestos de fayuca, pero sin lugar a dudas el que mejores comentarios tuvo, fue la zona gastronómica de comida tradicional purhépecha, donde mujeres de la Meseta, elaboraban las tortillas cocidas en comal, en el fogón, comidas diversas y donde la comitiva que sobrepasaba los cien miembros, degustaron y probaron el sabor de nuestros pueblos. Muchos no pagaron.

Los paramédicos atentos; ya habían “taqueado” poco antes. Funcionarios y ayudantes se dieron gusto; ya hacia hambre, eran casi las ocho de la noche. Atapakuas, buñuelos, gorditas, atoles, a todo le entraron. Gabino González, Raúl Coss y León, Luis Ernesto Equihua y el propio alcalde, mostraron que tienen estilo en la forma de agarrar el taco.

Desde ese punto, en lo alto, se apreciaban las luces multicolores de los juegos mecánicos, se escuchaba música de todo tipo y la banda Ecor de Tingambato en el pórtico del teatro del pueblo animaba a la multitud que ya se había dado cita para la inauguración oficial y escuchar a sus ídolos, el grupo Bronco de Lupe Esparza.

Poco a poco se fueron retirando, discretamente, limpiándose los bigotes e ingiriendo un vaso de agua fresca; los de seguridad y protocolo trataban de guiarlos, pero cada quien agarró por su rumbo hacia el espacio destinado a los invitados frente al teatro del pueblo.

El profe Mejía hizo la presentación de autoridades municipales y estatales, de las reinas de la belleza, las ireris de los barrios de Uruapan; luego siguieron unos anunciadores que al micrófono gritaban escandalosamente como si fueron los “gritones” que venden cobijas, una más, otra más, échele esta otra…

Viene la inauguración oficial. El presidente municipal Aldo Macías y el director de ferias y exposiciones del estado José Manuel Romero, desearon éxito a este evento comercial, artístico, gastronómico, con exposición ganadera, gastronómica, cultural y artesanal. Pero sin aguacates.

BRONCO; pura sangre. Un grupo renovado. Lupe y Ramiro, los sobrevivientes de aquella agrupación musical que en los ochentas, eran los ídolos; ahora con dos jovencitos hijos de Lupe y un baterista de Apodaca que es el centro de atención por haber sido el sito de Choche, quien hace unos meses se nos adelantó en el camino.

Oro; Amigo Bronco; Dos mujeres, un camino; el sheriff de chocolate; Sergio el bailador; si te vuelves a enamorar y claro, te imaginas un fin de semana?, y tantos y tantos temas musicales interpretados bajo un juego de luces en la cocha acústica del teatro del pueblo ante un lleno total que gritaron y bailaron al ritmo de las notas musicales, durante más de dos horas.

El inicio, bien. Habrá que estar a la expectativa durante el desarrollo de la misma. El palenque o centro de espectáculos, con artistas de buen nivel, algunos, otros, para llorar. Chelas y micheladas de empresas locales, muchas conocidas como el famoso “Gordo”.