El primer compromiso del próximo gobierno federal será crear una estrategia nacional para reducir la violencia y recuperar la paz y la libertad en el país, así como disminuir 50 por ciento la tasa de homicidios y secuestros, además de reducir las extorsiones y la trata de personas.

Durante la administración de Felipe Calderón, el número de ejecuciones rebasó los 58 mil casos, lo que dejó un promedio mensual de 819 asesinatos. Sobre este tema, Enrique Peña Nieto declaró que en el gobierno mexicano no caben modelos ni de negociación ni de acuerdo con el narcotráfico.


Al próximo gobierno le toca la implementación total del sistema de justicia penal acusatorio oral; además ha ofrecido construir una gendarmería nacional con elementos más cercanos a la sociedad, para fortalecer la vertiente de la prevención del delito.

En la actualidad existen 430 mil elementos de seguridad en el país; de ellos, 202 mil pertenecen a las corporaciones estatales, 166 mil a los municipales, 33 mil federales y 29 mil ministeriales.

Por otra parte, la Secretaría de la Defensa tiene una matrícula de 206 mil militares en condiciones de combatir al crimen organizado.

En materia de combate a la pobreza, el presidente electo ha ofrecido erradicar la pobreza extrema, es decir, que por lo menos todo mexicano cuente con lo suficiente para comer. Asimismo, propuso que 15 millones dejen el indicador de pobreza para que puedan cubrir sus necesidades de educación, vestido o salud.

Prevé un Sistema de Seguridad Social Universal con atención médica en cualquier hospital público, seguro de desempleo y una pensión para la vejez.

Para el renglón educativo, el gobierno de Peña Nieto ofreció tener una cobertura universal desde el nivel preescolar a la preparatoria, incrementar 45 por ciento la educación superior y ubicarse en el primer lugar de América Latina en la prueba PISA.

La oferta del presidente electo incluye crear 40 mil escuelas de tiempo completo en todo el país y entregar laptops con internet para alumnos de quinto y sexto de primaria de escuelas públicas.

“Implementaré Escuelas de tiempo completo en todo el país, en donde se dará de comer a los alumnos y se ampliarán sus oportunidades de aprendizaje y desarrollo. Para dar el salto a la ‘Sociedad del Conocimiento’ invertiremos al menos 1% del PIB en ciencia y tecnología y crearemos un fondo para fortalecer las capacidades estatales y locales en la materia”.

POTENCIAL PARA CRECER 7%

Uno de los principales retos de la próxima administración federal será apuntalar el crecimiento económico del país, que desde la gestión del ex presidente Carlos Salinas de Gortari se ha desacelerado cada sexenio, siendo el de Felipe Calderón el más bajo al registrar una expansión promedio de 1.9 por ciento.

Los analistas económicos y funcionarios han coincidido en que uno de los logros más importantes en la última década fue alcanzar la estabilidad macroeconómica y de las finanzas públicas, aunque estos elementos fueron insuficientes para detonar un mayor crecimiento del producto interno bruto (PIB) del país.

Para la mayoría de los especialistas, México tiene el potencial para crecer sostenidamente a tasas de entre 6 y 7 por ciento.

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, durante la administración del ex presidente Carlos Salinas de Gortari el PIB avanzó 3.91 por ciento, con Zedillo 3.53 por ciento, con Vicente Fox 2.15 por ciento y con Calderón apenas 1.9 por ciento.

El grupo de economistas que forman parte del Observatorio México ¿Cómo Vamos? aseguran que una mejora continua en la gestión privada y pública puede fortalecer el crecimiento y desarrollo del país.

Entre los puntos clave para apoyar el PIB nacional y su sostenibilidad se encuentran mayores flujos de inversión y financiamiento, avances en competencia, competitividad y productividad e incrementar el contenido de las exportaciones, principalmente.

Otro de los desafíos que enfrentará el presidente electo será la generación de empleos formales y la calidad de estos, hecho que durante las administraciones pasadas no alcanzó sus objetivos.

Para los expertos, el país necesita generar entre 1 y 1.2 millones de trabajos formales para así atender la demanda de jóvenes que se incorporan a la vida laboral, así como para dar entrada a aquellos desocupados.

Durante la administración del presidente Calderón se generaron 2.5 millones de empleos formales; sin embargo, fueron 7 millones de personas las que se agregaron a la población económicamente activa.

Otro reto del próximo mandatario será reducir los altos niveles de informalidad que hay en la economía, mejorar los niveles de recaudación fiscal que tiene el país y las fuentes de financiamiento, principalmente para unidades económicas como las micro, pequeñas y medianas empresas.