El presidente estadunidense Barack Obama defendió el viernes la idea de poner más impuestos para los estadunidenses más ricos como forma de reducir el déficit fiscal, a pesar de la hostilidad de los republicanos del Congreso a un alza de impuestos, cuando se negocian las bases de un acuerdo para evitar una crisis fiscal a inicios de 2013.
“Para mí, lo que no es aceptable, y no creo que sea aceptable para ustedes, es que un puñado de republicanos del Congreso tome de rehén las rebajas de impuestos de la clase media, porque no quieren que las tasas de imposición a los más ricos aumenten”, dijo el presidente en Hatfield (Pensilvania, noreste).
Obama realizaba una breve visita a una fábrica de juguetes de la ciudad y bromeó que hizo una lista de quienes “se portaron bien y mal en Washington”, y dijo que “algunos en el Congreso tendrán (regalos) y otros no”.
Obama y los líderes oficialistas y opositores del Congreso discuten la forma de reducir el déficit fiscal para evitar que se cumpla la actual legislación, que determina aumentos de impuestos y un recorte del gasto a comienzos de 2013 si se mantiene el déficit.
El presidente promueve la expiración de las excenciones fiscales establecidas durante el mandato de su antecesor George W. Bush, en el caso de quienes ganan más de 250 mil dólares al año.

























