El presidente Felipe Calderón Hinojosa se irá y dejará el problema de la pobreza, lo mismo hará dentro de tres años en Colima Mario Anguiano Moreno y el fenómeno seguirá, mantiene el doctor en Ciencias Sociales Manuel Salvador González Villa, al lamentar que los políticos no tienen principios.
Cuestionado en torno a si han fallado las políticas públicas contra la pobreza, el investigador de la Universidad de Colima reconoce que hay buenos planes, pero el problema de México siempre ha sido el mismo: “la voluntad política deja mucho qué desear”. Pondera que el mismo Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), señala que hay demasiadas dependencias, tanto estatales como federales, que tienen como tema principal atender la pobreza, “pero hay descoordinación, despilfarro, la burocracia misma institucional de los gobiernos absorbe mucho los recursos, sin tomar en cuenta que en el plano de la operatividad de los recursos también tenemos una fuga de dinero que se vuelve extraordinariamente excesivo”.
“Hay demasiados vicios y demasiados responsables de las políticas sociales que no tienen el interés y compromiso con la gente pobre, el escenario que tenemos es que esto no va a cambiar nunca. El interés —porque disminuya el problema— existe, pero habría qué ver en qué medida. Entre los planes para disminuirla y lo que realmente sucede existe un abismo total.
POBREZA = INSEGURIDAD
Salvador González subraya que el problema es muy complejo, y no atenderlo desata otro tipo de consecuencias, entre ellos la inseguridad. Esto debido a que ante la pobreza se da una salida fácil a ingresar al crimen organizado, refiere, y por otro lado la gente se va al comercio informal a vender lo que se pueda y donde sea, “de repente ves casos que se están generalizando de personas que tienen dos o tres empleos, y que involucran cada vez a integrantes de familia para aportar recursos y poder solventar un poco”.
Anota que ha faltado que la participación de la sociedad sea garantizada, y que la opinión de candidatos emanados de la propia sociedad sea tomada en cuenta. “Lo que ha pasado hasta ahorita es que siempre los grupos de poder terminan por imponer a sus candidatos y dejan a un lado lo que la sociedad piense y opine”, abunda. “Los políticos no tienen principios, se ocupa otro tipo de gente y una participación más activa y consciente de la sociedad para que se implementen estrategias para combatir la pobreza, pero esto no es posible. Tardarán años en que suceda esto.
PROBLEMA MINIMIZADO
El analista social considera que esta situación de precariedad económica es parte de un modelo y de una situación que no ofrece cambios sustanciales en materia económica, “de alguna manera, el que los gobiernos federales y estatales le den tanta prioridad a exaltar al empresariado”, la situación económica de la clase laboral queda en segundo término.
Alguien puede decir que se establecieron tantas empresas y que se está caminando, añade Salvador González, “pero si analizamos el efecto en cuanto a los trabajadores y a un mejoramiento de bienestar social, más empresas no significa mejoramiento social, y ese punto siempre es relegado en la estadística”. El mejor criterio para medir cómo se está distribuyendo la riqueza en un país o estado, advierte, no está en la generación de empleo, sino en la percepción salarial del trabajador y su capacidad de compra, “y en Colima eso está siendo minimizado”.
Al concluir la presidencia de Felipe Calderón Hinojosa, en México existen más de 60 millones de personas que viven en pobreza extrema, de los cuales 57 millones no ganan lo suficiente para cubrir necesidades primarias, como la alimentación y el vestido. En el año 2006, al inicio de su administración, existían 40 millones de pobres y ahora al finalizar la misma el crecimiento promedio solo alcanzó el 2.2 por ciento, siendo el segundo porcentaje más bajo desde que existe el modelo sexenal, ya que solo el periodo del presidente Miguel de la Madrid fue menor.
En Colima, del total de la población correspondiente a 652 mil 942 habitantes, el 34.7 por ciento se encuentra en situación de pobreza; es decir, 226 mil 700 personas tienen al menos una carencia social o no tuvieron un ingreso suficiente para satisfacer sus necesidad básicas.
























