La Procuraduría de Justicia de Michoacán determinó que el caso de la doctora del IMSS de Zamora, quien supuestamente fue torturada por participar en la cirugía de un bebé que perdió la vida, se trata en realidad de un autosecuestro, con el fin de llamara la atención de su pareja.

En conferencia de prensa, José Martín Godoy, titular de la dependencia, dijo que la doctora cayó en contradicciones cuando se le interrogó sobre el supuesto secuestro del que había sido víctima; Godoy agregó que su pareja sentimental, había recibido varias llamadas de la misma doctora del IMSS, diciéndole que estaba secuestrada y que la habían torturado.

El teléfono celular del cual salieron estas llamadas, en realidad pertenecía al hijo de la doctora de Zamora, mismas que salieron desde un hotel de la Ciudad de México.

En cuanto a las heridas que presentaba la doctora del IMSS en sus senos y glúteos, se determinó que ella misma se las realizó, así como el mensaje que escribió para amenazar a sus compañeros del IMSS de Zamora; tras un examen pericial, la mujer presentó problemas en sus facultades mentales.