Agentes de la Policía Ministerial esclarecieron el homicidio de un alcohólico que fue muerto de una pedrada en la cabeza, a través de la captura de otro ebrio consuetudinario que reconoció ser autor del crimen.

El requerido responde al nombre de Julio Hernández Pérez, de 52 años de edad, apodado indistintamente como “El Veracruz” y/o “El Mechón”, quien se encuentra relacionado en la averiguación previa penal número 128/2012 por el delito de homicidio, en agravio de Alfredo Lara Ríos, conocido como “El Feyo”.


Los hechos delictuosos se registraron el pasado 25 de noviembre, en la cabecera municipal de Buenavista Tomatlán, donde diariamente se reunían Julio y Alfredo con el único propósito de tomar bebidas alcohólicas, según se desprende de la declaración ministerial del presunto responsable.

Agregó que tras ingerir dos cervezas tipo “caguama” cada uno, así como el contenido de una botella de tequila, iniciaron una discusión a causa de que hace tres años su compañero de parranda arrojó a la calle sus pertenencias, luego que vivió una temporada en la casa de “El Feyo”, quien al parecer sin  motivo alguno lo corrió del inmueble.   

El alcohólico explicó que la disputa ocurrió en el interior de la bodega ejidal de la comunidad, misma que permanentemente tiene las puertas abiertas, lo que aprovecharon para ingresar y embriagarse. Asimismo, dijo que se dieron de golpes y después Alfredo cayó al piso, donde le arrojó una piedra en la cabeza, dejándolo inconsciente.  

Posteriormente “El Veracruz” abandonó la bodega y se dirigió a su domicilio para dormir, sin percatarse que había ocasionado la muerte de su acompañante, quien más tarde fue descubierto sin vida por vecinos del lugar.

Al efectuar las investigaciones del caso, elementos de la Policía Ministerial esclarecieron el homicidio y lograron la captura de Julio Hernández Pérez, el cual se encontraba en estado de ebriedad al momento de ser requerido. Al rendir su declaración ministerial, el presunto homicida dijo que todo se debió a que le “tenía mucho coraje” a su víctima por haber tirado a la calle sus objetos personales.