A un mes de la conmemoración del Día de Muertos, el panteón municipal se ha convertido en zona de rapiña, malvivientes han robado decenas de cristos, crucifijos de todo tipo de metales y hasta ramos de flores. Testigos señalan que los ladrones entran y salen saltando la barda por la calle Manuel Treviño, a la altura de las instalaciones de alumbrado público.

El administrador del camposanto, Juan José Rodríguez Quezada dijo en entrevista que el problema de robo y saqueo, es alarmante; pero lo grave no es que lo hagan por la noche, sino a plena luz del día. El vigilante policiaco es insuficiente para realizar un recorrido permanente en una extensión de siete hectáreas.


 

De todos es sabido que los maleantes saltan la barda por la calle prolongación de Manuel Treviño, a la altura de donde se ubica una base de ambulancias y las instalaciones de alumbrado público municipal.

Cristos de níquel u otro material, así como cruces de fierro y hasta ramos de flores, son sustraídas del panteón, seguramente para venderlos por kilos; la solución es elevar al menos un metro las bardas en esa zona, en tanto, se reforzará la vigilancia para tratar de atrapar a los saqueadores.