Sí, es el desarrollo natural de cualquier institución que se precie de tener vida, ser dinámica y sobre todo, caminar con el tiempo o los tiempos. Cuanta frustración causa encontrarse con generaciones antropófagas, es decir, generaciones que se “comen” a las generaciones de jóvenes, usándolas, no capacitándolas, no permitiéndoles arribar a los puestos de dirección, mucho menos darles acceso a la capacitación para la gobernanza. Después de aquella generación de JORGE CANEDO VARGAS, JESUS REYNA GARCÍA, MARÍA VILLASEÑOR DIAZ, JOSÉ LUIS ESCOBAR, ETC., no se ha vuelto a desarrollar una generación que jóvenes que destaque, sobre todo en el ámbito político. SAMUEL MONTEJANO, RAYMUNDO ARREOLA ORTEGA, ARTURO ANTONIO RODRÍGUEZ SALCEDO y otros, han pasado desapercibidos, luchando denodadamente por conseguir puestos de segunda y de tercera. Cuando los tuvieron de primera, cuando la oportunidad les llegó, la desperdiciaron, se subieron a un tabique y se marearon, olvidaron dos grandes sentencias dichas por políticos de historia: “Para tener éxito en la política, antes de enseñarte a sumar, enséñate a dividir” y la otra que también es lapidaria: El Poder se debe usar para hacer amigos, pues es pasajero”. Pareciera que a las nuevas generaciones de políticos, no conocen o les dicen esas mínimas máximas que hay que practicar en la política. Hoy, se presenta una oportunidad de arribar a la Dirigencia Estatal del Partido Revolucionario Institucional a un puñado de jóvenes, que por desgracia, llegan podridos, sin capacitación, mareados de migajas de poder que les han dado, otros cargados de costales de corrupción y latrocinios, bueno justo es decir que no todos, por ahí hay alguno o algunos que se salvan de la podredumbre, pero que son productos de la circunstancia política o la perversa decisión de sus progenitores de aferrarse al poder, aunque sea a través de sus vástagos. Yo preguntaría, de ser Presidente alguno de esos que la muchedumbre menciona, ¿tendrían la capacidad de convocatoria para reorganizar un muerto como el que deja ANTONIO GUZMAN? Me pregunto ¿sí algún político de nivel como ALFREDO DEL MAZO le contestaría el teléfono? ¡Claro que no!. El PRI en Michoacán, requiere en estos momentos, un político con mucha experiencia en el manejo de las personas, de los cuadros seccionales para iniciar una restructuración total de los Comités Seccionales, de los Comités Municipales, para poder llegar a una gran Asamblea Estatal y elegir una dirigencia fuerte, nacida de la base militantes, con capacidad, militancia y trabajo de partido que respalde esa militancia, que pueda organizar el priismo michoacano para enfrentar a un electorado afrentado, desdeñado y porque no, defraudado por un gobierno que hizo de la mentira y la promesa, su constante.

























