En medio de la Selva Lacandona se localiza la Zona Arqueológica de Bonampak, una de las más enigmáticas de Chiapas, poco explorada hasta el momento y famosa por sus estelas y murales en los que se puede apreciar el modo de vida de la cultura maya durante el Periodo Clásico Tardío.
Las comunidades que habitan los alrededores de Bonampak mantienen vivos sus vínculos con los aspectos rituales y religiosos; los lacandones se han encargado de preservar el conocimiento tradicional sobre la flora y la fauna de la región, además de transmitir, tanto a sus descendientes como a los turistas, la historia del lugar y el arte pictórico de los mayas.
Elías Chambor Yuk, presidente de la Sociedad Cooperativa Jaguar Ojo Anudado II, explicó en entrevista que el centro ceremonial de Bonampak tiene una tradición ancestral, pues era el lugar donde los lancadones realizaban sus ritos ceremoniales y de sanación.
“En este lugar sanaban las enfermedades y malas energías, en la actualidad es una de las zonas más visitadas por los turistas que llegan a apreciar los murales, las estelas grabadas y las pequeñas acrópolis desde donde se puede apreciar los valles y la reserva de la biósfera de Montes Azules”, expresó.
Para Chambor Yuk es importante difundir la belleza y cultura del lugar, “no tenemos un turismo masivo, quienes nos visitan generalmente son turistas europeos, grupos de cinco o 10 personas que les gusta pernoctar en la selva o realizar caminatas nocturnas a las zonas arqueológicas”.

























