El asalto a la razón
El pacto honra a la izquierda
Carlos Marín
Vale mucho la pena, en el tiempo (30 minutos a lo sumo) que ocupa leer seis páginas de MILENIO, conocer el texto íntegro del Pacto por México suscrito el domingo por las principales fuerzas políticas del país.
Aunque el nuevo Presidente de la República expuso desde el sábado 13 puntos medulares de lo que se propone lograr, los 95 del acuerdo firmado en el Alcázar de Chapultepec detallan acciones que permiten vislumbrar cambios tan radicales como los principales que viene demandando históricamente la izquierda, incluidos los de su expresión electoral más extrema.
Es de lamentarse, por lo mismo, que en el PRD haya quienes patalean contra el que se antojaba irrealizable pacto que, sin embargo y por fortuna, apoyan todos los gobernadores y presidentes municipales de un partido que gracias a su dirigente nacional, Jesús Zambrano, comienza a recuperar su imagen como el de “la esperanza”.
Para Enrique Peña Nieto fue mejor, por mera suerte, que se firmara no antes, sino al día siguiente de asumir su cargo, y para decenas de millones de jodidos resultó mejor tarde que nunca.
La historia en breve
“Está de la chingada que se rompan vidrios“
Ciro Gómez Leyva
Hay algo parecido a lo que había en los años setenta de parte de un sector, es verdad que pequeño, que sintió a partir de 1971 que no existía espacio político, democrático, para que la izquierda desarrollara su programa, me dice Héctor Aguilar Camín sobre los hechos violentos del sábado. “Y es verdad que no lo había, o no había mucho. Esos jóvenes tienen una cosa genuina: rabia. Y eso hay que medirlo y atenderlo”.
Rabia. Revisé el documento del colectivo Tejedor de Sueños, con la lista actualizada de los 67 detenidos, más cinco “cuyo paradero se desconoce”. De los detenidos (58 hombres, nueve mujeres), 16 son menores de 20 años, 42 están entre los 20 y 39, y cinco son mayores de 40. Solo se registra la procedencia de 15: seis son de la UNAM, uno de la Universidad del Valle de México, uno de Chapingo, uno de la Escuela Nacional de Música, uno de la ENAH, uno de la UAM, uno de la FES Iztacala, un trabajador de cine y un fotógrafo free lance.
Hay fotografías facebook de algunos. Claudia Trejo, la ciclista profesora adjunta de economía; Abraham Antonio Alonso, profesor de religión en el Simón Bolívar del Pedregal; Rodrigo Andrés Nieto, 18 años. Y dos de Uriel: impartiendo un taller a los niños del Cerro del Judío y herido el sábado.
Del muro de Bárbara Enríquez, incluido ahí, tomo este fragmento: “Está de la chingada que se rompan vidrios y se dañen edificios históricos, sí. Pero lo que sí está de la recontrachingada es que, al final del día, los mexicanos seamos tan miopes como para no ver lo que realmente está de la chingada y lo que nos indigne sea que se rompan vidrios y se dañen edificios históricos. He dicho!!”
Trascendió
:Que el presidente Peña Nieto no acudirá hoy a la toma de posesión de Miguel Ángel Mancera como jefe de Gobierno del Distrito Federal.
La explicación que se da es simple: “Si va a una toma de protesta, tendría que ir a todas, y ese no es el papel del Presidente”. Pero eso sí, para que quede claro el buen nivel de la relación, asistirá en su representación el supersecretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.
:Que solo con muy mala leche se puede “filtrar” que Marcelo Ebrard operó para que su esposa, Rosalinda Bueso, fuera secretaria de Turismo en el gobierno de Mancera.
“Absolutamente falso”, dijeron desde sus oficinas en el último día de gestión de Ebrard. Registrado.
:Que dicen en el PRI que aún no hay nada escrito en el relevo de su dirigente nacional, a pesar de que los nombres que siguen sonando fuerte son los de César Camacho, presidente de la Fundación Colosio, e Ivonne Ortega, ex gobernadora de Yucatán, como presidente y secretaria general, respectivamente.
Los mexiquenses afirman que los jaloneos están duros y que ya se metió en la pelea el secretario general interino, Ricardo Aguilar, ex líder priista en el Estado de México, a quien atribuyen la recuperación de los corredores azul y amarillo en esa entidad. Argumentan, además, que su elección mandaría un mensaje de modernidad y, sobre todo, le garantizaría la mayoría legislativa en 2015 a Peña Nieto.
:Que en el PRI está más que definido que el guanajuatense Francisco Arroyo Vieyra será el nuevo presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Los legisladores, liderados por Manlio Fabio Beltrones, descartan la posibilidad de que el neoleonés Héctor Gutiérrez de la Garza, quien se promueve para el cargo, ocupe la silla de Jesús Murillo Karam.
:Que Felipe Calderón sigue muy activo en Twitter, a diferencia de quienes formaban parte de su gabinete. Ningún ex secretario usa más esta red social, inclusive el general Guillermo Galván Galván borró su cuenta en el primer minuto del 1 de diciembre.
Pero @felipecalderon ha dado desde el sábado agradecimientos a caricaturistas y al senador Javier Lozano, y ayer dio el pésame a la familia del portero Miguel Calero y a la afición tuza.
En Privado
Les urgía un muerto
Joaquín López-Dóriga
Cuando conceden el beneficio
de la duda, puede más la duda
que el beneficio. Florestán
Cuando el sábado por la mañana Ricardo Monreal fijaba posición en la tribuna de la Cámara de Diputados con motivo de la protesta de Enrique Peña Nieto, se encendió.
Y, fuera de sus controles, se refirió a los choques que, con saldo de varios heridos, se habían registrado en las cercanías del recinto de San Lázaro entre quienes luego se identificarían como anarquistas y elementos de la Policía Federal, que tras las vallas de acero custodiaban el perímetro.
Y con el índice apuntando a todos, gritó ya sin control alguno: ¡Carlos Valdivia es el primer asesinato político recientemente muerto hace unos minutos por soldados con una bala de goma y por gases lacrimógenos! ¿Se sienten contentos? —retó y volvió a apuntar a todos —¡Sigan gritando… sigan riéndose…!
Y retomó el texto de su discurso.
El impacto quedó en el recinto y en quienes seguían la transmisión por televisión: ¡Un muerto! ¡El primer asesinato del nuevo gobierno de Peña Nieto!, había denunciado Monreal.
En su turno, el diputado del Verde, Arturo Escobar, y luego el del PRI, Heriberto Galindo, lo desmintieron: no había tal muerto.
Y es que a Monreal lo engañaron. Se dejó ir con la falsa información que se atribuyó a Epigmenio Ibarra, simpatizante del movimiento, y el diputado, como el realizador de tv, incumplieron un principio básico del periodismo: confirmar la nota.
Horas después, el mismo sábado, Epigmenio ofrecería una disculpa y negaría la muerte anunciada, y ayer, desde la tribuna, lo hizo el mismo Monreal: no hubo tal muerto.
Una y otra disculpa la debían haber ofrecido a la familia del supuesto fallecido y nadie lo hizo. Se disculparon solo a sí mismos.
La concatenación de esta versión dejó ver que hay a quien le urge un muerto, una víctima que tirar a la puerta de Palacio Nacional y luego velar en el Zócalo.
De lo contrario no podría entender la prisa del primer muerto.
RETALES
1. PROTESTA. El secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, llevará la representación presidencial a la protesta de Miguel Ángel Mancera como jefe de Gobierno del Distrito Federal, hoy en la Asamblea Legislativa;
2. GABINETE. Habrá cambio de procurador. Jesús Rodríguez Almeida será el nuevo secretario de Seguridad Pública y se menciona a Rodolfo Ríos para relevarlo. Fernando Aboitiz tendrá un cargo, pero no la Secretaría de Obras. Martha Delgado ya está fuera; y
3. PARTIDO. Se está dando una fuerte pelea por la presidencia del PRD en la Ciudad de México. El senador Mario Delgado empuja a Vidal Llerenas y dice contar con el apoyo de Marcelo Ebrard. Pero falta la opinión, que debe ser decisiva, del nuevo jefe de Gobierno.
Nos vemos mañana, pero en privado.
Juego de espejos
Ebrard se va, llega Mancera
Federico Berrueto
Mala suerte la de Ebrard, los incidentes del sábado le echaron a perder su despedida. El descuido y la omisión en la que incurrió han sido castigados por un sector de opinión. El día fatídico salió tarde y mal. Su inteligencia le dictaba que el daño no solo era a la propiedad ajena, también a su despedida. La inauguración de obras importantes se eclipsaba por el tema de la violencia en el centro del DF. Hereda a su sucesor el proceso judicial a los vándalos.
Mejor suerte la de Miguel Ángel Mancera. Es el primer jefe de Gobierno del DF que no viene de partido ni tiene otro compromiso que cumplir. Ebrard ha militado y ha sido candidato lo mismo en el PRI, PVEM, Centro Democrático, PRD y gestionó su candidatura entre muchos panistas buscando ser su favorito en la elección presidencial. Por su parte, Mancera, sin carnet perredista, pero con reconocimiento profesional ganó la candidatura a reconocidos competidores y en la elección obtuvo más votos que AMLO. Fue buen procurador y mejor candidato.
En perspectiva, el mejor candidato presidencial que puede tener la izquierda para 2018 es quien llega a gobernar la Ciudad de México. No es tarea fácil. López Obrador y Ebrard lo hicieron bien y la vara no es baja. Mancera los puede superar, pero para ello requiere mantener a raya al lopezobradorismo y al sofisticado malabarismo de Ebrard.
Para gobernar, Mancera tiene que ser él y actuar con habilidad e inteligencia política. Hacer las concesiones estrictamente indispensables. No confrontarse con unos ni otros, pero tampoco ceder. Su mejor argumento será que si la izquierda quiere ganar el poder nacional, él y no otro es el indicado.
Mancera requerirá apoyo del presidente Peña Nieto. Los buenos oficios y modos de los mexiquenses apuntan hacia una buena y constructiva relación. En todo caso los problemas están en casa. Su desafío no es menor, no solo por las dificultades propias de la Ciudad de México, sino por la olla de grillos que de siempre ha sido la capital.
Por lo pronto sus designados deben entender que él es el jefe, para que no le suceda lo que a Ebrard con Martí Batres. El poder no se comparte. La tolerancia auténtica es atributo de los fuertes no de los débiles.
Juegos de Poder
Primeras señales de Peña: III. Incremento de los impuestos
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR
Lo único que queda es aplicarle mucha tijera al gasto público de 2013 para poder financiar todo lo que prometió el nuevo Presidente.
El sábado, el nuevo Presidente anunció 13 decisiones que incluyen la implementación del Programa Nacional de Prevención del Delito, la Cruzada Nacional Contra el Hambre y el Programa de Seguro de Vida para Jefas de Familia; la promulgación de la Ley Nacional de Víctimas; la ampliación de la partida presupuestal para el Programa 70 y Más de tal suerte que ahora los mayores de 65 años reciban una pensión; la realización de un censo de escuelas, maestros y alumnos; la inmediata implementación de un Programa Nacional de Infraestructura y Transporte, y el arranque de la construcción de los trenes México-Querétaro, México-Toluca, Transpeninsular Yucatán-Quintana Roo, la Línea 3 del Metro de Monterrey, el transporte masivo de Chalco a La Paz y el tren eléctrico de Guadalajara. Todo eso deberá hacerse a partir del año que entra.
Asimismo, Peña prometió un déficit cero en el presupuesto gubernamental de 2013. Al día siguiente, su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, agregó que no contemplaban nuevos impuestos para el año que entra. Lo único que queda, entonces, es aplicarle mucha tijera al gasto público de 2013 para poder financiar todo lo que prometió el nuevo Presidente el sábado pasado.
Si bien Peña también prometió ciertas “medidas de austeridad y disciplina presupuestal en el ejercicio del gasto público”, la pregunta es si alcanzarán estos ahorros para compensar los multimillonarios recursos que requerirán en los programas anunciados por el nuevo Presidente.
Eso para 2013. Ya veremos qué magia financiera utilizan Videgaray y compañía para conseguir los recursos de las 13 decisiones de Peña (siempre queda la posibilidad de definir un precio de petróleo alto o la disminución acelerada del subsidio a las gasolinas).
Pero luego están los 95 compromisos del Pacto por México que firmó Peña con el PRI, el PAN y el PRD y que incluyen cosas tan importantes como el acceso universal a los servicios de salud, seguro de desempleo, escuelas de tiempo completo, computadoras portátiles con conectividad, un Programa Nacional de Becas, Institutos de México en el mundo, red troncal de telecomunicaciones, la inversión de 1% del PIB en ciencia y tecnología, atender de manera oportuna las sequías, utilizar el agua de mar como fuente de abastecimiento con plantas desalinizadoras, ampliar el crédito de la banca de desarrollo, otorgar créditos a medianos y pequeños productores a tasas preferenciales, y el establecimiento de una Gendarmería Nacional. Suena muy bien. Se trata de un Estado benefactor y muy activo. La gran pregunta es cómo se va a financiar todo esto.
¿Sabe usted cuántas veces se menciona la palabra “impuestos” en el larguísimo documento del Pacto por México suscrito por el gobierno federal, el PRI, el PAN y el PRD? Tres. A saber:
1. “Se mejorará y simplificará el cobro de los impuestos. Asimismo, se incrementará la base de contribuyentes y se combatirá la elusión y la evasión fiscal (Compromiso 69).”
2. “Se fortalecerá el cobro del impuesto predial por parte de las autoridades competentes (Compromiso 70).”
3. “Se eliminarán los privilegios fiscales, en particular, el régimen de consolidación fiscal. Se buscará reducir el sector informal de la economía. Se revisará el diseño y la ejecución de los impuestos directos e indirectos (Compromiso 72)”.
Así de simple y así de vago.
Hay que reconocer, sin embargo, que el Pacto por México claramente dice que “las acciones, programas y proyectos requieren la asignación de mayores recursos fiscales, los cuales dependerán de la propuesta e implementación de una reforma hacendaria”. De hecho, al final del documento hay una tabla donde 46 de los 95 compromisos están sujetos a una reforma hacendaria, lo cual me parece una postura muy responsable por parte del nuevo gobierno.
Ahora bien, en el fondo creo que Peña está preparando el terreno para incrementar los impuestos en México de tal suerte que pueda financiar un programa de gobierno tan ambicioso y audaz como el que ha anunciado. No hay duda de que el nuevo Presidente tiene una visión de un Estado de bienestar y muy interventor.
Eso cuesta, y mucho, lo cual va a significar un aumento en los impuestos. En todos: directos e indirectos, como se menciona en el compromiso 72 del Pacto por México. Esa es la señal que está enviando el Presidente y que va a tratar de sacar adelante el año que entra. Y de esa reforma hacendaria dependerá en buena medida el futuro del sexenio de Peña.
Razones
Zambrano y su pacto de La Moncloa
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
Decía Tomás Salas, quien fue el fundador de Cambio 16, una revista muy influyente en la transición española, cuando le preguntaban por lo que los diferentes actores centrales de aquel proceso habían hecho para saltar del franquismo a una democracia plenamente funcional, que en realidad ellos se habían convertido en aquellos años, en “unos buscadores de formas”, habían trabajado más sobre las formas que permitieran llegar a soluciones aceptables y de fondo para los distintos sectores y partidos, que en acuerdos demasiado elaborados.
La reflexión que hacía Salas siempre me pareció fantástica porque se aleja de los intentos que buscan intelectualizar un proceso que se basó en la política y, por ende, en el diálogo, los acuerdos, la aceptación del otro y las concesiones mutuas. Hubo actores clave en ese proceso. Uno de ellos fue el recientemente fallecido Santiago Carrillo, el líder del Partido Comunista Español, entonces poderoso (estábamos en plena Guerra Fría), y la fuerza política que había encabezado al bando republicano en la guerra civil y en muy buena medida la oposición al franquismo. Carrillo no era un joven opositor como el socialista Felipe González, que había nacido después de la guerra: Carrillo había tomado parte activa en ella, con mando de tropas y había encabezado la lucha clandestina de su partido en España después de la derrota. Seguramente en su vida Carrillo cometió muchos errores, pero también sin duda tuvo una contribución notable: aceptó los pactos de La Moncloa y, antes de eso, aceptó el régimen constitucional de su país, aceptó que España se convirtiera en una monarquía constitucional y sacó a su partido de la clandestinidad al rechazar de una vez y para siempre la violencia. Se convirtió el PC español en una de las dos grandes fuerzas del llamado eurocomunismo (el otro era el PC italiano), que apostaba por la democracia, el pluralismo y por Europa.
Eso valía mucho: en primer lugar, una silla privilegiada en la mesa de la transición y con ello la legalización de su partido. Sin la actitud de Carrillo, la transición española hubiera sido mucho más compleja y difícil de lo que fue. Si como dice Salas, esos actores fueron unos buscadores de formas, en ese proceso las encontraron de forma tal de que nadie ganara todo, pero también para que nadie lo perdiera.
Todo esto viene a cuento por la actitud de Jesús Zambrano de firmar el domingo pasado el llamado Pacto por México. Hay muchos puntos en ese documento que están directamente relacionados con la agenda histórica del PRD, incluidos algunos de los que planteó en su campaña Andrés Manuel López Obrador. El ejercicio de integrar capítulos demandados por las distintas fuerzas políticas en este documento fue un ejercicio arduo, pero también inteligente, que permitió construir una propuesta que tuviera una base sobre la cual todos se pudieran sentir cómodos: en la que nadie ganara ni perdiera todo. Era, también, una cuestión de forma, al recordar que, en política, dijo don Jesús Reyes Heroles, la forma es fondo.
Zambrano puede pagar un costo político por haber estampado su firma en el documento: ya hay grupos que están pidiendo su renuncia o desconociendo su autoridad. Pero lo cierto es que la mayoría del PRD ha impulsado esa postura e incluso un día antes de la firma la mayoría de los legisladores, gobernadores y dirigentes perredistas hicieron público un desplegado de apoyo que fue decisivo para que el presidente del partido se decidiera a firmar el Pacto.
Nadie sabe finalmente qué sucederá con el Pacto: puede sentar las bases para el desarrollo futuro del país o puede terminar en un fracaso. Son muchos acuerdos, 95, que tienen fechas y responsables para su cumplimiento, existen observadores y hasta un comité técnico de seguimiento, pero lo más importante es que quedó plasmada la voluntad política de avanzar en esa agenda de acuerdos. En una agenda donde no siempre habrá unanimidad entre los firmantes, pero donde sí se colocan límites, incluso para ese disenso.
Para Zambrano y el PRD es una oportunidad única de reconstruir a su partido sobre unas nuevas bases, después de la ruptura del lopezobradorismo, pero de hacerlo sobre una plataforma distinta, mucho más orientada hacia la socialdemocracia que en el pasado reciente, y también de mostrar formas nuevas que la sociedad le reclama.
El partido del no, de los bloqueos, de la deslegitimación de sus adversarios, de la marcha en el filo de la violencia, existe y tiene un espacio, pero a la larga no tiene futuro. En las nuevas formas, el PRD tiene posibilidades inéditas, sólo experimentadas por ese partido en la campaña electoral para el DF en 1997. Si supera los golpes internos, será el principal rédito que le dará Zambrano al perredismo.
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I. La ciudad que se transforma. Cuando Miguel Ángel Mancera Espinosa rinda protesta hoy como jefe de Gobierno del Distrito Federal tendrá un enorme reto. El de vencer todos los desaciertos que deja el saliente Marcelo Ebrard. Al nuevo jefe de Gobierno del DF le heredan una ciudad con una deuda superior a los 60 mil millones de pesos, y enojada. No obstante, Mancera está empeñado en impulsar el desarrollo económico, social, político, jurídico y de seguridad. Lo hará, dijo, no sólo con los grupos de la izquierda, sino con la oposición. Con diálogo, con el propósito firme de encontrar acuerdos y soluciones responsables. Una buena señal la dio ayer con la designación de Julio César Serna, uno de sus leales, y su operador más importante, en el equipo de asesores. A Fernando Macías Cué le encargó Comunicación Social. Tiene experiencia. Dos hombres de confiar.
II. Lealtad a las instituciones. En el desayuno que le ofrecieron las Fuerzas Armadas, el presidente Enrique Peña Nieto reiteró que el Ejército y la Marina seguirán al frente de la estrategia de seguridad de la nueva administración. Reconoció la valentía y adelantó que, en tanto se aplica la nueva política de Estado por la seguridad y la justicia que permita su gradual regreso a los cuarteles, las Fuerzas Armadas continuarán en labores de seguridad para los mexicanos. La buena: como comandante supremo de ellas, ejercerá un mandato unificado, que no separe a la Marina y el Ejército, sino los hermane aún más.
III. Mañana será la primera gira de Enrique Peña Nieto por el país. Llegará a Monterrey. Al margen de que junto con el gobernador Rodrigo Medina va a cumplir con una agenda que es revisada por las autoridades federales y de la entidad, en el fondo es un reconocimiento al gobernador priista. Medina logró lo que, hasta hace poco, parecía imposible: revertir la situación de inseguridad y descomposición en que recibió de Natividad González Parás el estado. Lo primero, y quizá más significativo, es que logró depurar a sus policías y el crimen organizado ya sabe que no hay impunidad. Que, el que la hace, la paga. Se lo merece, no como otros…
IV. Un fiscal implacable. En medio de elogios provenientes de casi todas las latitudes políticas, se recibió la aprobación de licencia del presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Murillo Karam, para ser procurador general de la República. Los reconocimientos y parabienes llegaron lo mismo de priistas, panistas o perredistas y hasta del petista Ricardo Monreal. En el pleno de ambas cámaras, las tres principales fuerzas políticas cerraron filas para destacar sus capacidades. La PGR, dijo el hidalguense, debe ser atendida, renovada y modificada a fondo. El objetivo es claro: recuperar la confianza de la ciudadanía.
V. Los hombres de la Salud. En esta ola de nombramientos, desencadenada en las horas recientes, tocó al presidente Enrique Peña Nieto dar a conocer las designaciones, en ceremonia privada, de José Antonio González Anaya, al frente del IMSS, y del abogado Sebastián Lerdo de Tejada, quien será director del ISSSTE. De inmediato tomaron posesión. El primero, que fue subsecretario de Hacienda en el gobierno de Felipe Calderón, se sentirá en casa, pues trabajó ya en el IMSS al lado de Santiago Levy. El segundo, fue candidato a senador en 2006 y secretario de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, en la LXI Legislatura. Dos nombres que no hay que perder de vista.
VI. En puestos clave, hombres de confianza. Desde el sábado, Francisco Rojas Gutiérrez asumió el control de la Comisión Federal de Electricidad, en sustitución de Jaime González Aguadé. A Rojas Gutiérrez se le reconoce su destacada trayectoria en responsabilidades administrativas, por ejemplo, en el sector energético, donde fue titular de Pemex y consejero de la CFE. Pero uno de sus sellos es sin duda su estilo sobrio y ordenado para conducir los asuntos públicos, de lo que dejó constancia como coordinador de los diputados priistas en la pasada Legislatura.
Ventana
Poderes pácticos
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Desde el primer minuto de su gobierno, Peña Nieto ha decidido honrar los símbolos… y de paso mandar mensajes claros. Adentro y afuera.
No en balde ordenó modificaciones a los salones de Palacio Nacional para despachar ahí los asuntos del gobierno —tanto como sea posible—.
El mensaje desde la sede del poder nacional —y su primera reunión de gabinete— revelan la intención de devolver a la Presidencia de la República el brillo perdido durante la Docena Pánica —como llama Jacobo Zabludovsky al par de sexenios anteriores—.
Lo mismo revela la organización de su equipo.
¿Se acabaron los gabinetes mal llamados “Montessori”, en los cuales cada quien hacía lo que se le pegaba la gana?
Las primeras señales del peñanietismo mandan decir quién y cómo moverá los hilos.
El Pacto por México es otro mensaje rotundo.
Peña Nieto acomodó en el documento las trece acciones anunciadas en su primer mensaje. Delineó objetivos… y convocó a acuerdos con base en reclamos sociales como revivir la Ley de Víctimas y delinear una impostergable reforma educativa sin plazas vitalicias ni heredadas.
Ahora habrá de mirarse el tránsito de las palabras a los hechos… del sufragio efectivo al gobierno eficaz. Se ha dicho el qué… falta el cómo.
Observadores reclaman. En lugar de retórica valdría más un pacto escrito en iniciativas de ley. Arriesgarse a privilegiar la negociación en democracia sin los fantasmas de la autocracia.
Suspicacias aparte, el Pacto por México es amplio. Demuestra cómo las fuerzas políticas son capaces de alcanzar acuerdos. Según el secretario de Gobernación no tiene dedicatoria… no va dirigido a alguien en particular… “Quienes no han querido suscribirlo, responden más a razones ideológicas que a motivos prácticos”.
–¿Vencerán los poderes pácticos a los poderes fácticos?
El ala dura del perredismo y Andrés Manuel López Obrador desairan el acuerdo. Vislumbran mañosas intenciones de entregar Pemex a la inversión privada, así como una reforma fiscal sospechosa. Ven detrás a la mafia del poder.
Hasta ahora van ganando quienes firmaron el documento en el Castillo de Chapultepec —sede por demás simbólica de otros concilios sociales, propios e internacionales—.
El Pacto por México también es un catecismo. Muestra el tamaño de la voluntad presidencial y el compromiso del nuevo gobierno a favor de acciones inmediatas… Ojalá.
MONJE LOCO: Desde hoy el DF será una Ciudad con (Miguel) Ángel.
La estafeta que recibe Mancera es una corona de espinas: el apestoso conflicto de la Universidad chilanga; la falta de normas para sancionar manifestaciones, plantones, mítines, bloqueos y actos vandálicos como el del sábado; casi listos los segundos pisos, pero hechos un asco los primeros; el problemón de la basura; los microbuseros; Tepito, búnker de la mafia… y todo lo que quiera sumar y sumar… Marcelo quedó a deber lo que tendrá que pagar quien llega… un hombre derecho… y de derecho, el cual habrá de homologar nuestra categoría ciudadana con el resto del país. Hay confianza y experiencia.
Campos Elíseos
El giro de Murillo Karam
Katia D’Artigues
EL UNIVERSAL
Jesús Murillo Karam no tardó en dar nota. Ya ratificado por el Senado como procurador General de la República, inicia su encargo con fuertes críticas y declaraciones.
Abogado por la Universidad Autónoma de Hidalgo, gobernador de ese estado de 1993 a 1998, el que le puso la banda presidencial a Enrique Peña Nieto aún como presidente de la Cámara de Diputados, ahora no se anduvo con tientos con los pasados gobiernos y su antecesora, Marisela Morales.
Que recibe la Procuraduría General de la República “desmantelada”. Y con una frase definió uno de sus principales retos:
— Vamos a restablecer el Estado de derecho.
Sopas. Si necesita restablecerse, pues, es que estaba ausente. Además, que lo hará con “firmeza implacable” (esperamos también que impecable).
No sólo eso, sino que habrá respeto y defensa a los derechos humanos, que la idea es que no haya inocentes en ninguna cárcel… y más allá: que no está de acuerdo en el uso que se le ha dado, en los últimos años, a figuras como el arraigo y cateo. Que deben ser usadas de manera excepcional (y no como modus operandi).
La Procuraduría —dijo— debe ser ciega ante los colores de la política.
O sea que nada de andar estableciendo controversias constitucionales si algo no le gusta al presidente o a su partido, por ejemplo.
Vaya chamba la que asignaron a Murillo Karam. Le tocará nada menos que implementar la reforma penal, restablecer —de eso también habló— la confianza de la ciudadanía con la procuración de justicia… Y eso es, también un reto mayor.
Murillo, también ex secretario general del PRI, es un hombre claro que además gusta de no irse por las ramas. Él, quien trabajó en la fallida campaña de Francisco Labastida, lanzó una dura crítica sobre lo que había pasado en el 2000 con el PRI, ¿la recuerda?
— Se repartieron la leche, los huevos, la harina y después no hubo con qué hacer el pastel.
Antes de dejar la Presidencia de la República, en su última cena en Palacio Nacional el pasado 30 de noviembre, el entonces todavía presidente Felipe Calderón develó un cuadro de él, pintado por Santiago Carbonell. Cuelga sobre uno de los muros de este recinto y tuvo un costo de 754 mil pesos.
Es una pintura de cuerpo entero, y el ex presidente descansa su brazo izquierdo sobre un busto de José María Morelos y Pavón.
Al conocerse la autoría del cuadro, Carbonell recibió fuertes críticas y su “defensa” se dio en su portal de Facebook —donde describe que sus obras se han exhibido lo mismo que Nueva York que en Buenos Aires— y esta fue su postura:
— Muchas veces, como artista tienes que hacer cosas que a lo mejor no son muy de tu agrado (ejem, ejem) y te cuestan mucho. Otras amorosas que fluyen sin fatigas. Son los gajes del oficio. Realizar tu trabajo con tu mejor esfuerzo y la mayor honestidad. ¡En fin! Lo que parece ser que no le costó trabajo y fluyó fue cobrar por el retrato 754 mil pesos.
Al terminar el sexenio de Calderón Hinojosa sabemos que tan sólo la Presidencia de la República gastó 32 millones 867 mil pesos en campañas publicitarias este año. Poco si se considera que fueron 6 mil 860 millones de pesos lo que reportó el Informe sobre los Programas y Campañas de Comunicación Social del gobierno federal del ejercicio 2012.
Caray. Apenas el domingo pasado, en el primer evento de este sexenio, del regreso del PRI, el presidente Enrique Peña Nieto encabezó la entrega del Premio Nacional del Deporte 2012, una ceremonia que por lo regular se realizaba durante la celebración del 20 de noviembre, pero que este año cambió de fecha.
Ahí estaba Bernardo de la Garza, como titular de la Comisión Nacional del Deporte —y por cierto, no perdamos de vista que fue ex candidato presidencial en el 2006— y varios pensaban que podría repetir en el cargo. Pero ayer por la tarde la situación cambió. Se hizo el anuncio que Jesús Mena será el nuevo titular de la Conade.
Peña Nieto se está tomando con calma, por cierto, nombrar al resto de su gabinete ampliado. Ayer se anunció que David Korenfeld Federman será el director general de la Comisión Nacional del Agua; Sebastián Lerdo de Tejada el director del ISSSTE y José Antonio González Anaya el director del IMSS.
Hoy finaliza la etapa de Marcelo Ebrard como Jefe de gobierno capitalino, y comenzará con un largo y seguro sinuoso camino rumbo a Los Pinos, para el 2018. Pero a la par, inicia el camino de ¿quién? Se lo digo en la edición online de esta columna. Además de la desaparición de autos blindados en Aguascalientes y algunas correcciones legislativas.
Itinerario Político
Mancera, la madre de todas las batallas
Ricardo Alemán
EL UNIVERSAL
Dice Marcelo Ebrard que el suyo, al frente de la capital del país, fue el mejor gobierno que ha tenido el Distrito Federal. Sin dudas la afirmación es propia de un político y gobernante que desconoce la autocrítica. ¿Por qué? Porque luego de la presuntuosa declaración, obliga la pregunta básica. Sí, el de Marcelo pudiera ser el mejor gobierno –según Marcelo–, pero falta saber comparado con quién y con cuál gobernante capitalino. Y es que si lo compara con las regencias de Ernesto P. Uruchurtu y Carlos Hank –por citar solo dos–, la declaración del saliente jefe de gobierno podría caer a pedazos.
Pero lo más curioso es que con su presunción, Marcelo deja muy alta la vara al jefe de gobierno entrante, a Miguel Ángel Mancera, quien a partir de hoy ya es el sucesor de Marcelo. Y entrados en gastos, abundan las voces que aseguran que Marcelo Ebrard tratará “de mangonear” a Miguel Mancera, a quien no solo hereda graves conflictos y severos problemas sino que, en el extremo, pretende imponer programas, metas y colaboradores.
¿Hasta qué punto, y hasta cuando, Mancera resistirá la influencia de su ex jefe y mentor? Pronto lo sabremos, una vez que se confirme el gabinete que acompañará a Miguel Ángel Mancera. Pero esa es apenas una de las fieras que podrían engullir al nuevo jefe de gobierno. Resulta que las tribus perredistas que disputan la pradera del Distrito Federal ya están en plena faena para pelear territorios, negocios, franquicias y toda suerte de fuentes de dinero. Pelearon por la Asamblea Legislativa, pelearon las delegaciones, pelearán por el gabinete, pelean por espacios para ampliar sus ejércitos de ambulantes, de taxis piratas, de franeleros, de asentamientos irregulares y todos los negocios que regala el poder en el DF.
Y si los pillos de la familia política Bejarano-Padierna ya van por la cabeza del jefe nacional del PRD, Jesús Zambrano –al que pretenden linchar en leña verde por cometer la herejía de pactar lo que pactaría cualquier político sensato no descansarán hasta doblar a un jefe de gobierno como Miguel Ángel Mancera, que no tiene pertenencia partidista, que carece de grupo político y que parece que hoy será lanzado a las fieras, en medio del circo romano. ¿Por qué?
Porque igual que todas las tribus del PRD que busca poder y riqueza a través del servicio público, la dupla Bejarano-Padierna no pierde el tiempo y trabaja para engordar lo más posible al becerro de su causa política. Es decir, que engordan su proyecto para venderlo al mejor postor –sea Morena, sea el PRD–, una vez que alcanzó su punto ideal. En otras palabras, que la dupla “de las ligas” ampliará su poder lo más posible y en todas direcciones para que, el momento preciso y la hora adecuada, puedan saltar a Morena o asaltar al PRD. ¿Y la ideología, y los principios, y las causas? Eso no importa.
Lo cierto es que, a partir de hoy, el nuevo jefe de gobierno dejará ver el tamaño de sus habilidades políticas, su capacidad para lidiar con las fieras del moderno circo romano y, claro, su talante para crear puentes, buscar aliados, tender cables de apoyo y cimentar su gobierno. Y es que la virtud que llevó a Miguel Ángel Mancera a ser aceptado por más del 60% de los votantes del Distrito Federal –y que le valió el triunfo en la capital del país, con un capital político inédito en la historia electoral del DF–, se puede convertir en un barril de pólvora. ¿De qué estamos hablando?
Casi nada, que si bien en tiempos electorales resultó un plus la virtud de no tener militancia partidista y menos contar con pertenencia grupal en un partido, se pudiera convertir en calabaza al momento de hacer gobierno y legitimar el capital político. ¿Y por qué? Porque una cosa es la campaña y la elección, y otra muy distinta el reparto del poder.
¿Tendrá las agallas Miguel Ángel Mancera para derrotar a las fieras que acechan su jefatura de gobierno desde el PRD, PT, Morena y Movimiento Ciudadano? Sin dudas que esa será la madre de todas las batallas. Al tiempo.
EN EL CAMINO
Un acierto la designación de Francisco Rojas al frente de la CFE. Se trata no solo de un experto en la materia, sino una garantía de resultados. Lo mismo que el nombramiento de José Antonio González Anaya al frente del IMSS, quien va por la hombrada de sacar del bache de las pensiones al instituto. Y la llegada de Sebastián Lerdo de Tejada al ISSSTE es “carambola de tres bandas”. Es decir, “jaque a la reina”. De ahí podría salir mucha basura, suficiente para una sepultura. ¿Y qué tal la “firmeza implacable” de Jesús Murillo Karam, el hombre duro de la PGR?
Jaque Mate
Jefe Mancera
Sergio Sarmiento
ZOCALO SALTILLO
Miguel Ángel Mancera asume hoy el cargo de jefe de gobierno del Distrito Federal. Lo hace tras haber obtenido el 63 por ciento de los sufragios de los capitalinos, el segundo mayor porcentaje de un candidato ganador en las elecciones del 2 de julio. Lo hace también, inusitadamente, como cabeza de un gobierno de izquierda, pero sin haberse incorporado a ningún partido político.
Mancera hereda una ciudad que el PRD ha gobernado de manera ininterrumpida desde 1997. Si hay una demarcación en la que persiste un partido hegemónico es el Distrito Federal. Esto tiene aspectos positivos, pero ha permitido también que algunos grupos de poder exijan y obtengan privilegios por su cercanía al poder. El grupo de René Bejarano es un ejemplo, pero también los Panchos Villas y otras organizaciones.
El nuevo jefe de gobierno hereda el mando de un predecesor que ha terminado su mandato con buena popularidad. Un 54 por ciento de los ciudadanos consideran, según una encuesta de Reforma, que Ebrard fue un buen jefe de gobierno. El mayor éxito de Ebrard, la contención de la criminalidad en un país en llamas, se debió en buena medida a un trabajo eficaz tanto del jefe de la Policía, Manuel Mondragón, hoy responsable de la Seguridad Pública en el Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto, como del propio Mancera, quien fue un excelente procurador en el último tramo del gobierno que ayer concluyó.
Mancera podrá, quizá, beneficiarse del fin de las interminables obras públicas de su predecesor, las cuales, al realizarse de manera simultánea y sin rutas alternativas, generaron enormes inconformidades entre los ciudadanos. El verdadero reto de la ciudad en infraestructura, sin embargo, no está en los segundos pisos, pasos a desnivel, deprimidos y supervías, sino en el subsuelo.
La ciudad tiene un muy serio problema de agua. La inversión que hay que hacer para garantizar el suministro y disposición del líquido es enorme, pero este esfuerzo no será tan vistoso y políticamente rentable como los segundos pisos.
Un reto muy importante tiene que ver con las manifestaciones y bloqueos que constantemente trastocan la vida de los ciudadanos. Ebrard permitió que casi cualquier organización pudiera bloquear vialidades, aunque hubo algunos casos, como el de los pilotos que se plantaron en una avenida a las afueras de SCT en noviembre de 2011, en que la Policía sí intervino. El gobierno capitalino ha actuado de manera discrecional ante plantones y manifestaciones, lo cual ha dañado profundamente la convivencia ciudadana.
Un tema que no interesa mucho a los ciudadanos es el de una constitución para el Distrito Federal. Mancera, sin embargo, entiende su importancia, y está buscando a través de una carta magna que los capitalinos obtengan derechos ciudadanos plenos que hasta el momento se les han negado. Esto es importante para que la ciudad más progresista y politizada del país pueda vivir en una democracia cabal.
No es fácil gobernar a una ciudad tan grande y conflictiva como la capital federal. Quien lo hace tiene el beneficio político de actuar ante la mayor cobertura de los medios de comunicación, los cuales se preocupan más por el Distrito Federal que por cualquier otra entidad. Pero esto significa también que cualquier error se magnifica a lo largo y lo ancho del país. Mancera tendrá que acostumbrarse a vivir bajo los reflectores de los medios nacionales.
EL INCENDIARIO
El periódico La Razón publica ayer dos fotografías en primera plana. En la primera, Ignacio del Valle, dirigente del Frente en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, roba gasolina de una gasolinera el 1º de diciembre en Eje 1 Norte y Miguel Domínguez. El lunes 3, del Valle se manifiesta en Reforma y Bucareli con sus seguidores, todos armados con machetes, para exigir la liberación de los detenidos por desmanes el 1º de diciembre. ¿Más incongruencia?
Cristalazo
La sana distancia
Rafael Cardona
CRÓNICA
Hoy, no sabemos cómo se presentarán las cosas, pero todo habría dependido también si Enrique Peña Nieto hubiera querido irse a meter al territorio apache de Donceles y Allende
Se cancela la asistencia del presidente Enrique Peña Nieto a la toma de protesta de Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la ciudad de México. No se debe en esta ocasión a divergencias políticas, pues Mancera nunca quiso jugar el juego peligroso de la ilegitimidad. Tampoco se debe, como se dice en el lenguaje diplomático a cuestiones de agenda. No. Se debe a la prudencia ante las provocaciones.
La distancia presidencial del acto político más notable en seis años en esta capital nacional, deja a los anarquistas de la nueva guerrilla urbana sin materia para maquillar sus actividades subversivas. Hoy no podrán protestar por algo relacionado con el Presidente de la República.
También se quedan sin materia de escándalo los abogados Sansores, Monreal y en los medios los epigmenios y similares. En el mundo de la realidad sólo quedará la ratificación del Procurador y el nombramiento del secretario de Seguridad Pública.
—¿Cuáles fueron las consideraciones para cancelar esa asistencia al acto protocolario y dejarlo todo en manos del trabajo compartido y la concordia política? Muchos, algunos de ellos escritos en estas líneas:
Hoy llega al gobierno de la ciudad de México un hombre distinto. Ni es el militante furibundo de la izquierda mexicana, ni es tampoco el político formado en el escalafón de los partidos. No es un líder tribal ni un cacique de facción. Tampoco un empleado del cacique mayor. Es un hombre dedicado al ejercicio del derecho.
Profesional, sensato y por diversas circunstancias propuesto para la elección de notabilísimo triunfo, por el partido de la ambición multiforme (y en algunos casos deforme), llega rodeado por las facciones de una izquierda lépera y rapaz cuya proliferación y lazos familiares han secuestrado la ciudad de México desde el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas en el ya lejano año 1997.
Es decir, el dominio del Partido de la Revolución Democrática, hoy más segmentado, rasgado y enconado de cuanto sus fundadores hubieran querido ver, ocurrió en los últimos años del siglo pasado y nos ha llevado, en algunos aspectos al siglo antepasado, o antes.
Hoy, no sabemos cómo se presentarán las cosas, pero todo habría dependido también si Enrique Peña Nieto hubiera querido irse a meter al territorio apache de Donceles y Allende. Miguel Ángel Mancera habría enfrentado su primer careo con la peor realidad.
—¿Le hubieran recetado desde ahora una bienvenida los anarquistas del sábado pasado? ¿Su acercamiento institucional con el Presidente de la República, quien le debe ratificar a su procurador y su secretario de Seguridad Pública, entre otras cosas lo convertirá en blanco de la ira tribal? Entonces las cosas le vendrían mal desde un principio y dura sería la cuesta del ejercicio de su autoridad.
El impresentable profesor René Bejarano y su no menos temible esposa, doña Dolores (nunca mejor puesto un nombre) le han exigido al jefe de gobierno más posiciones de las posibles. Secretarías, direcciones, el control del transporte, de los abastos, de la obra pública. No todo se puede conceder, pero en algo se debe ceder.
La finalidad del PRD, a la larga y como todos sabemos, no es gobernar; es administrar los negocios de la ciudad en medio de una inmoral impunidad no conocida nunca, ni siquiera en los peores momentos de la indecencia priista de hace años. Por eso quieren doblar a Mancera desde ahora, por eso querían utilizar la invitación al presiente Peña Nieto.
En esta ciudad hará falta una real labor de inteligencia (y Mancera lo sabe), para desmontar las redes terroristas del oriente urbano. Tláhuac, la zona colindante con Morelos (Huitzilac es un polo); la parte de Iztapalapa relacionada con Atenco y en general todo el campamento de guerrillas asociadas con narco menudistas (Neza, Nuevo Chalco, etc.), como eslabones de organizaciones mayores ramificadas hasta Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
Pero en esa labor el GDF no puede actuar solo. Necesitará paradójicamente, el auxilio de la subsecretaría respectiva de Gobernación, frente a la cual, cosa extraña, se encuentra Manuel Mondragón cuya labor al frente de la SSP capitalina fue positivamente calificada por tirios y troyanos, hasta el punto de haber sido invitado a un gabinete inexistente por el caudillo Andrés Manuel.
DETENIDOS
Una vez más los cómplices de la anarquía y demás, los 132 o quienes se motejen como quieran hacerlo, despliegan el manto lacrimógeno de sus quejas.
Acusan de represión a las autoridades, Alfredo Lecona se lamenta radiofónicamente del cerco policiaco, como si las evidencias del delito no fueran reales, como si las cámaras formaran parte de una siniestra conjura contra la verdad.
Le dice al sistema: no le tienen miedo a la bomba molotov; le temen a la bomba de la verdad.
¿Cuál verdad, el mito fraudulento de la compra de la presidencia?
Entre las 16 personas liberadas, bajo las reservas de ley por falta de elementos (leo y reproduzco), se encuentran los académicos de la UNAM, Iván Martínez Ojeda, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, y Alejandro Orozco Hidalgo, maestro de la Facultad de Filosofía y Letras y quien fue admitido para cursar un doctorado en la Universidad de la Soborna de París.
Pues vaya con La Sorbona. Quizás allá tampoco se curan la cruda de su 68.
Póker con cartas abiertas
Raymundo Riva Palacio
ZOCALO SALTILLO
La parte más ovacionada del primer discurso de Enrique Peña Nieto como presidente en Palacio Nacional, fue cuando habló de la reforma educativa. A 10 metros de él estaba Elba Esther Gordillo, líder del sindicato de maestros, que asentía con la cabeza y que fue la primera en aplaudir cuando terminó Peña Nieto ese capítulo. Las crónicas periodísticas la describieron como muy molesta durante el acto, y que expresaba su indignación porque no creía merecer el lugar que le asignaron. Cuestión de percepciones, y de lo que cada uno quiere creer.
Para quien la tuvo cerca en Palacio Nacional, la maestra no se quejó ahí del lugar donde la habían ubicado, justo en las sillas dispuestas para líderes sindicales. Nunca se le vio con un lenguaje de cuerpo incómodo, y cuando terminó el evento, salió por la puerta junto a todas las personalidades, repartiendo sonrisas, besos y, para aquellos que hablaron con ella en esos momentos, de muy buen humor. La descripción periodística no concuerda con lo que testigos directos y cercanos de lo que sucedía con ella, narraron.
Lo que es indudable, por lo sonoro y la extensión de los aplausos, es que la reforma educativa se llevó las palmas. Lo que tampoco es cuestionable es que la maestra fue una de las personas menos saludadas en el evento, a veces muy evidente, como cuando la ex candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, muy abrazada y reconocida cuando llegó como invitada especial al evento, saludó a Joaquín Gamboa Pascoe, el líder obrero sentado a su izquierda, pero a ella la ignoró. No hubo las deferencias que le tuvieron Vicente Fox y Felipe Calderón, pero como con ellos, con Peña Nieto también hizo alianza política-electoral durante la campaña presidencial.
El Presidente y la maestra tienen una plática pendiente, que está por concretarse, para revisar las posiciones que, en pago, le dará Peña Nieto a Gordillo. Pero la negociación no partirá de cero. El yerno de la maestra, Fernando González, y el responsable de educación en el equipo de transición, Aurelio Nuño, hoy jefe de la Oficina de la Presidencia, llevaban semanas ajustando los acuerdos. Falta la plática final, pero las bases están consensuadas.
Una de ellas es lo que dijo Peña Nieto en el discurso. No hubo sorpresas para la maestra sino, a contrasentido de la percepción general, todos los puntos del mensaje fueron hablados y en algunos casos, hasta propuestos por ella. Cuestiones de infraestructura, o Internet y conectividad en las escuelas, son parte de propuestas del magisterio y llevan casi cuatro años de presentadas.
Mejorar la capacitación para formalizar un servicio magisterial, son elementos reiterados en el VI Congreso Nacional Extraordinario que se celebró en octubre pasado. El tema de eliminar las plazas heredadas y que sea el mérito el incentivo, muy controvertido, también fue platicado entre los representantes de los dos.
Si no hubo nada sorprendente, ¿en realidad llegó el tiempo de la maestra para partir? Las señales así lo indican, pero la realidad muestra otra cosa. Previo al Congreso, la maestra habló con Peña Nieto y le ofreció su cabeza. El hoy Presidente, de acuerdo con personas que conocieron de la plática, le respondió: “Quiero que usted me acompañe durante los seis años”. Tras esa conversación, la maestra organizó la creación de un Consejo Superior General encabezado por ella, que sustituiría la Presidencia, en su poder.
No le gustó la designación de Emilio Chuayffet como secretario de Gobernación, afirman en su entorno, pero ya no tuvo la fuerza para vetarlo, como hizo con varios candidatos de Fox y Calderón. Tienen un diferendo desde hace una década, que cercanos a Chuayffet dicen que se superó hace un año, cuando conversaron los dos y restauraron su relación política. Gordillo no ha querido comentar sobre el nombramiento, que pese a todo, se le debe hacer un nudo en el estómago.
Cuando se pelearon en 2003, le dijo a Chuayffet: “Ya me dirás qué escriba en tu epitafio”. Nadie ha escrito aún nada del otro, pero en la opinión pública eso es lo que se espera. “Los dos son profesionales”, dijo un colaborador de Peña Nieto, al sugerir que no habrá pleito. Ya se verá. La plática entre Peña Nieto y Gordillo en los próximos días, cuando todas las cartas están abiertas, ayudarán a entender mejor lo que le depara a la maestra.
























