Los cambios climáticos han dejado varias afectaciones en el Estado de Nuevo León, resulta ser en el trayecto de la temporada invernal van reportados 118 casos de influenza.

La Secretaría de Salud estatal informó que la mayoría de los casos son del tipo B, por lo que se descarta la presencia del virus H1N1, clasificado como el más peligroso y agresivo que puede contraer una persona.

El subsecretario de Control y Prevención de Enfermedades, Francisco González Alanís recomendó a la población que vive en lugares vulnerables acudir a aplicarse la vacuna con la finalidad de evitar el contagio de la inmunidad.

Agregó que a las diversas unidades médicas ya acudió un 55 por ciento de la meta, en relación a la aplicación de la vacuna. Sin embargo, los menores de 0 a seis años, mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas degenerativas, así como personal de salud son los grupos que deben atenderse a raíz de que son propensos a contraer la enfermedad.