Por decisión dividida, el Consejo General del IFE resolvió que los militantes de un partido político que se afilien para participar en la creación de otro automáticamente perderán su militancia en el primero, independientemente de que el nuevo instituto político obtenga o no su registro.
En la sesión donde el Consejo General del IFE aprobó el instructivo que deberán observar las organizaciones interesadas en constituir un nuevo partido político, se impuso por mayoría de 5 a 4 esta disposición contraria a lo que se establecía originalmente.
La propuesta de la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos preveía que la renuncia de un militante de un partido que participara en las asambleas distritales o estatales para la formación de otro operaría hasta el momento en que la nueva organización obtuviera su registro como partido político.
Esta es la postura que defendieron los consejeros que consideraron el derecho de afiliación como una garantía fundamental que debería ser alentada y respetada por la autoridad. Ello en razón de que la afiliación a alguna organización en formación no se podía considerar como una filiación a un instituto político, pues la ley efectivamente prohíbe militar en más de un partido al mismo tiempo.
Al final se impuso en el seno del Consejo General del IFE la postura de que la renuncia al partido original de un militante que participe en la formación de otro debe operar desde el momento mismo en que se afilia para participar en los actos fundacionales de la nueva organización. Ante la división de las posturas, que se reflejó en la votación, se espera que los inconformes recurran al Tribunal Electoral federal donde se tomará la decisión definitiva al respecto sobre este punto.

























