El asalto a la razón
¿Y en flagrancia, Luis?
Carlos Marín
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Luis González Placencia, se desgarra las vestiduras porque, afirma, también policías vestidos de civil realizaron detenciones el sábado reciente, cuando se produjo el mayor y más ponzoñoso agravio a la Ciudad de México y a policías de que se tenga memoria.
Ha de suponer que todos los policías andan uniformados y que los que no vistan así están impedidos, ojalá diga en qué ley, para detener a cualquier probable responsable de la comisión de algún delito.
Como si la CDHDF no formara parte del Estado, y aceptando la posibilidad de que haya inocentes entre los consignados, González Placencia destila que quiere quedar bien con quienes pretenden que se vea como víctimas a los agresores.
Lo más escandaloso, esto sí, es que, con licenciatura de psicólogo pero con doctorado en política criminal, el ombudsman capitalino ignore que no solo policías uniformados y de civil, sino cualquier autoridad y aun ciudadanos comunes y corrientes, pueden detener a quien sea si se le atrapa en flagrancia.
La historia en breve
“Está de la chingada que se rompan vidrios“
Ciro Gómez Leyva
Hay algo parecido a lo que había en los años setenta de parte de un sector, es verdad que pequeño, que sintió a partir de 1971 que no existía espacio político, democrático, para que la izquierda desarrollara su programa, me dice Héctor Aguilar Camín sobre los hechos violentos del sábado. “Y es verdad que no lo había, o no había mucho. Esos jóvenes tienen una cosa genuina: rabia. Y eso hay que medirlo y atenderlo”.
Rabia. Revisé el documento del colectivo Tejedor de Sueños, con la lista actualizada de los 67 detenidos, más cinco “cuyo paradero se desconoce”. De los detenidos (58 hombres, nueve mujeres), 16 son menores de 20 años, 42 están entre los 20 y 39, y cinco son mayores de 40. Solo se registra la procedencia de 15: seis son de la UNAM, uno de la Universidad del Valle de México, uno de Chapingo, uno de la Escuela Nacional de Música, uno de la ENAH, uno de la UAM, uno de la FES Iztacala, un trabajador de cine y un fotógrafo free lance. Hay fotografías facebook de algunos. Claudia Trejo, la ciclista profesora adjunta de economía; Abraham Antonio Alonso, profesor de religión en el Simón Bolívar del Pedregal; Rodrigo Andrés Nieto, 18 años. Y dos de Uriel: impartiendo un taller a los niños del Cerro del Judío y herido el sábado.
Del muro de Bárbara Enríquez, incluido ahí, tomo este fragmento: “Está de la chingada que se rompan vidrios y se dañen edificios históricos, sí. Pero lo que sí está de la recontrachingada es que, al final del día, los mexicanos seamos tan miopes como para no ver lo que realmente está de la chingada y lo que nos indigne sea que se rompan vidrios y se dañen edificios históricos. He dicho!!”. Rabia.
Trascendió
:Que la urgencia del gobierno de Enrique Peña Nieto para que el Congreso apruebe la Ley de Administración Pública es un asunto prioritario para la confección del Presupuesto de Egresos 2013.
Y es que, sin asignación de recursos específicos para las nuevas estructuras federales, se haría imposible cumplir con promesas del Presidente en el primer año de gobierno. Así que sus cabilderos trabajan a marchas forzadas para convencer a los partidos de aprobar la iniciativa tal como está.
:Que a pesar de que uno de los identificadores colocados en el piso del Salón Juárez de la Secretaría de Gobernación tenía el nombre de María de los Ángeles Fromow, éste fue retirado antes que se anunciaran los nombramientos en la dependencia.
Cuando el secretario, Miguel Osorio Chong, presentó a los nuevos funcionarios, la ex titular de la Fepade no estuvo entre los nuevos colaboradores del número dos del gobierno federal.
:Que el desfile de gobernadores y alcaldes en busca de recursos adicionales para 2013 comenzó ya, pero, este año, su peregrinar no tuvo como destino el Palacio de San Lázaro, sino la oficina del subsecretario de Egresos, Fernando Galindo, en la avenida Constituyentes del DF. Y dicen en el equipo de secretario de Hacienda, Luis Videgaray, que las negociaciones avanzan por muy buen camino.
:Que el rechazo de las cúpulas en las corrientes bejaranistas, Izquierda Democrática Nacional y Alternativa Democrática Nacional, al Pacto por México se diluye por la presión que aplican Miguel Ángel Mancera, Graco Ramírez, Arturo Núñez y Ángel Aguirre Rivero, así como decenas de alcaldes perredistas.
Y es que están en juego las participaciones federales para estados y municipios que les garantizarían mayores recursos en el presupuesto del próximo año… y no se pueden dar el lujo de dejar ir los tan escasos dineros para obras, programas y servicios.
:Que la trayectoria política de Patricia Olamendi tuvo reciente
reanudación internacional y quizá pronto esté de regreso en México. Además de ser elegida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU como integrante de un grupo de cinco mujeres para temas de género, hoy es la asesora de José Sarney, presidente del Senado brasileño, en derechos de la mujer.
En Privado
Lo que Ebrard le dejó
Joaquín López-Dóriga
Hay que tomar con precaución
las vueltas que da la vida. Florestán
Marcelo Ebrard es el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal que termina el mandato para el que fue elegido. No lo hicieron Cuauhtémoc Cárdenas ni Andrés Manuel López Obrador, que lo dejaron en busca de la Presidencia de la República, que ninguno alcanzó.
Solo ese hecho hace diferente su gestión que termina con un alto reconocimiento y con la mirada, ha dicho, en la candidatura presidencial de 2018, en la que encontrará dos contendientes: en el PRD a Miguel Ángel Mancera y desde Morena, otra vez, a Andrés Manuel López Obrador.
Parte de la plataforma del Gobierno de la Ciudad de México, cuyo impulso no sé si le dé gas para los próximos cinco años, pero él está en eso.
El gobierno de Ebrard, sin duda, tiene más luces que sombras, pero deja varios pendientes a su sucesor, algunos ardiendo.
1. El paro en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, que dura casi cien días.
2. La terminación de los segundos pisos, donde hay pendientes de obra, sobre todo en el túnel Reforma-Periférico, sin terminar.
3. La Supervía, que estará en su totalidad hasta mediados del año que viene, por lo que la inauguró como reversible.
4. Darle eficiencia a la Línea 12 del Metro, a la que le faltan al menos diez convoyes, lo que hace que el servicio sea desesperadamente lento y a intervalos muy largos.
5. La presidencia del PRD-DF, donde todos quieren poner rey, desplazando a Mancera, lo que éste no va a permitir.
6. Los procesos a los detenidos en los disturbios del sábado en la avenida Juárez.
Y de remate, la decisión sobre la estatua del dictador Aliyev, en el Paseo de la Reforma, y la investigación de quién pagó a quién y cuánto.
En este legado, apunte el desastre en el que su secretaria del Medio Ambiente, Martha Delgado, dejó al Bosque de Chapultepec y el tema de las ciclovías.
Esto para solo empezar. Ya aparecerán otros pendientes.
RETALES
1. NOMBRES. Por la mañana, las sorpresas del gabinete Mancera eran Salomón Chertorivski, su secretario de Desarrollo Económico, y Carlos Navarrete, en Trabajo. Al mediodía mató todo la de Cuauhtémoc Cárdenas como su coordinador de Asuntos Internacionales;
2. CONFIRMAR. De acuerdo con la ley, el presidente Enrique Peña Nieto tiene que ratificar al procurador del Distrito Federal, en este caso, Rodolfo Ríos. A Mancera, en 2007, en pleno conflicto Ebrard-Calderón, se la dio el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, no el Presidente; y
3. CASO. Cuando Francisco Rojas tomó posesión de la dirección general de la CFE se dio un caso único: que alguien, él, asumiera un puesto, director de CFE, que había ocupado su (ex) yerno, Antonio Vivanco.
Nos vemos mañana, pero en privado
Interludio
¿Tiene futuro la capital de México?
Román Revueltas Retes
Cada vez que visito Ciudad de México —aparte de quedar grandemente impresionado por las obras que se construyen por doquier y de constatar que hay una colosal concentración de riqueza en la capital de todos los mexicanos— me pregunto si una urbe tan monstruosamente hipertrofiada y, al mismo tiempo, tan pocamente dotada de infraestructura, tiene de verdad un futuro posible y si, más bien, habrá de llegar un día en que los coches quedarán totalmente bloqueados en sus calles, la basura se desbordará porque no habrá lugar donde depositarla, el agua dejará de correr por las tuberías al agotarse los mantos acuíferos y, finalmente, el hundimiento del suelo será tan severo que ocurrirán pavorosas inundaciones o, peor todavía, desbordamientos de pestilentes aguas negras.
Y esta visión terrorífica, con perdón, no solo resulta de las recurrentes fantasías apocalípticas que se desencadenan espontáneamente en mi cabecita, sino que bien puede considerarse un mero pronóstico de un tipo que, a diferencia de los que esconden la testa en el suelo como dicen que hacen los avestruces (jamás he visto a un pajarraco de esos en tal circunstancia, ni siquiera en las imágenes del programa Animal Planet del DiscoveryChannel), ha decidido, mal que bien, mirar de frente una realidad que no por ominosa deja de ser muy probable.
Ah, y no hemos hablado de otros temas como la inseguridad, la contaminación o el posible acaecimiento de un terremoto devastador. Este último suceso tendría consecuencias abominables y, por lo que parece, es meramente asunto de que las grandes placas tectónicas (la de Cocos, apretujada entre la del Pacífico y la Norteamericana, es la que nos mortifica a nosotros) tengan uno de sus reacomodos dinámicos para que ocurra la catástrofe. En fin, sin ir tan lejos, yo diría que basta con padecer el tráfico de la ciudad para que tu espíritu se impregne de un sentimiento de fin del mundo.
El nuevo alcalde de la megalópolis tiene una tarea muy complicada, más allá de sus indudables capacidades. Pues, le deseamos mucha suerte.
Juegos de Poder
Primeras señales de Peña: IV. El innombrable “poder fáctico” de la TV
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR
En 2007, los tres partidos más grandes cerraron filas para aprobar una reforma electoral que supuestamente limitaría el poder de las televisoras. PAN, PRI y PRD creían que la única forma de enfrentarse a Televisa y TV Azteca era con un frente único. Ya se dieron cuenta, al parecer, de que su reforma no funcionó y proponen ahora nuevos cambios que podrían afectar los intereses económicos y políticos de la TV. En el Pacto por México firmaron, con la participación del nuevo gobierno de Peña, compromisos en esta materia.
El primero está dirigido a inyectarle una mayor competencia al sector: “Se licitarán más cadenas nacionales de televisión abierta, implantando reglas de operación consistentes con las mejores prácticas internacionales, tales como la obligación de los sistemas de cable de incluir de manera gratuita señales radiodifundidas (must carry), así como la obligación de la televisión abierta de ofrecer de manera no discriminatoria y a precios competitivos sus señales a operadores de televisiones de paga (must offer), imponiendo límites a la concentración de mercados y a las concentraciones de varios medios masivos de comunicación que sirvan a un mismo mercado, para asegurar un incremento sustancial de la competencia en los mercados de radio y televisión”.
Siempre he sostenido que la solución a la intrincada relación de la política con los medios es una mayor competencia, tanto de partidos como de medios. En este sentido, me parece una buena señal la que están enviando Peña y los partidos. Quizá el único problema que le veo es que el Pacto prevé comenzar este proceso el 2013 y terminarlo en 2018. Mientras tanto, el Presidente ya prometió licitar “dos nuevas cadenas de televisión abierta en los siguientes meses”.
Muy bien. Pero más allá de una sana competencia en la televisión, y desde luego que en todos los sectores de la telecomunicación, los políticos insisten en complicar el asunto entrometiéndose con los tiempos y contenidos de los medios electrónicos. En 2007, los partidos impusieron un régimen de acceso gratuito a tiempos radiofónicos y televisivos que utilizaron para lanzar la mayor spotiza de la historia. No conformes con ello, ahora quieren revisar “los tiempos oficiales de radio y televisión para impulsar una cultura de debate político y una racionalización del uso de los anuncios publicitarios”. Al parecer, aparte de sus spots de 30 segundos, quieren programas políticos enteros, supongo que organizados por ellos, como si éstos no existieran.
Y luego está el absurdo compromiso de anular una elección por “la compra de cobertura informativa en cualquiera de sus modalidades periodísticas, con la correspondiente sanción al medio de que se trate”. ¿Quién va a determinar que cierta cobertura se compró? ¿El IFE, el Tribunal Electoral o una comisión de ciudadanos “impolutos”? ¿Con qué criterios? Es una locura que me parece increíble que haya firmado Peña. ¿Por qué lo hizo? ¿Qué culpas carga? En fin, el tema es que, en este rubro, los políticos se equivocan una vez más. Insisto: la solución a la compleja relación de la política con los medios es una mayor competencia de ambas partes; todo lo demás son revanchismos contraproducentes.
Un último punto sobre este tema. Los tres partidos más grandes hablan con mucha soltura de los “poderes fácticos”. Durante la firma del Pacto, Madero, del PAN, dijo: “La falta de estas reformas afecta a los más débiles, a los más necesitados, y favorece a los intereses de los poderes fácticos, que no pueden ser sometidos, más que por un Estado democrático, fuerte y soberano”. Zambrano, del PRD: “Nos indigna que los poderes fácticos de todo tipo hayan doblegado una y otra vez a los gobiernos de uno y otro partido”. Osorio, del PRI y representante de Peña: “La creciente influencia de poderes fácticos, frecuentemente, reta la vida institucional del país y se constituye en un obstáculo para el cumplimiento de las funciones del Estado mexicano”. Muy bien. El problema es que no dicen quiénes son esos “poderes fácticos”. El nuevo secretario de Gobernación simplemente dijo que no hay que “individualizar, señalar en lo particular”.
En México, como en cualquier país, hay muchos grupos de interés (ahora les llaman “poderes fácticos” supongo porque suena más contundente). Uno de ellos es, sin duda, las televisoras que efectivamente defienden los intereses de sus accionistas. Ojalá los políticos mexicanos, incluidos los del nuevo gobierno, se atrevan a nombrarlos algún día. No lo creo porque, como buenos políticos que son, dan discursos oblicuos para no meterse en problemas. ¿O será por el miedo que les tienen a algunos de estos grupos de interés con todo y el Pacto que firmaron?
Razones
El equipo de EPN, el regreso de la política
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
Una de las cosas que deberían despertar optimismo respecto al futuro inmediato es que el equipo que ha anunciado el presidente Peña Nieto parece estar diseñado en forma muy coherente con las tareas que les han sido encomendadas y, quizás más importante que eso, es que se ha decidido, independientemente de la calidad técnica de los integrantes, privilegiar a la política.
Poco antes de que falleciera ese gran empresario y político (mejor persona aún) que fue don Gilberto Borja, me decía que él añoraba los tiempos en los que los secretarios de Estado eran personajes que desayunaban, comían y cenaban haciendo política, recibiendo gente, haciendo contactos, solucionando cosas, mientras sus subsecretarios se encargaban de todo el trabajo técnico, arduo, de oficina.
Nadie quiere, me decía y tenía toda la razón, un secretario encerrado, agobiado por temas y problemas, que no trabaje hacia afuera. Los puestos en el gabinete son políticos y así deben ser entendidos, la responsabilidad de sus integrantes es hacer política. Para eso están ahí. Ahora, decía don Gilberto, estábamos en el gobierno de Ernesto Zedillo, todos son técnicamente muy buenos, pero nadie hace política y, por eso, los gobiernos no funcionan.
El mayor problema que tuvieron las administraciones del PAN fue la ausencia de política, de políticos. Es verdad que el partido venía de una larga historia de oposición y no se le podía pedir que tuviera la misma disponibilidad de cuadros que poseee el PRI, pero incluso así, podían haber privilegiado mucho más la política.
En el gobierno de Fox, la política importaba poco; en el de Felipe Calderón era obvio que el más experimentado del equipo era él mismo y al presidente nunca le gustó delegar. Entonces, las cosas giraban en torno suyo: era el Presidente el que hacía o dejaba de hacer política. Con todos los costos que eso conlleva.
En el gabinete de Peña se privilegiará la política contando, además, con gente que puede ser muy capaz en lo suyo. Ejemplos: se regresa a una Secretaría de Gobernación convertida en un ministerio del interior, que reintegra la seguridad a su estructura.
Es una buena noticia por muchas razones, pero la principal es porque, como hemos dicho en innumerables oportunidades, lo que ha fallado no es la estrategia de seguridad, sino la política de seguridad, la coordinación interna y externa, la elaboración de un discurso, una lógica de medios adecuada a los objetivos perseguidos en ese terreno. Todo eso es política.
Miguel Osorio está perfectamente bien capacitado para cumplir con esa labor y, en el ámbito de la seguridad, Manuel Mondragón es un hombre que hace de la confianza y el entendimiento político algo más que una virtud. Ahí está su gran mérito. ¿Es mejor policía, por ejemplo, don Manuel que Genaro García Luna? No lo creo, nadie tiene en México la formación policial de Genaro; lo que sí creo es que por edad y por formación puede dar un mensaje muy diferente al que daba mi amigo García Luna, que no es, ni nunca pretendió ser, un político. Mondragón, buen policía, es también un muy buen político.
El martes, el presidente Peña volvió a reiterar que las Fuerzas Armadas seguirán en su labor actual, que en eso no habrá cambios, por la sencilla razón de que no puede haberlos. Pero sí hubo cambios en el discurso: las Fuerzas Armadas, además de preservar la seguridad interior y la nacional, deben buscar, dijo, “la paz”. El almirante Vidal Soberón y el general Salvador Cienfuegos son dos militares hechos para eso. Y se asegura que aún falta por llegar al Gabinete de Seguridad otro militar muy político, el también general Rafael Macedo de la Concha. Y para completarla, a la Procuraduría General de la República, llega Jesús Murillo Karam, un político completísimo.
A la Sedesol llegó Rosario Robles, que ha pasado desde el sindicalismo universitario a la Jefatura de Gobierno del DF y el liderazgo del PRD, que conoce la política social desde la izquierda, como no puede conocerla el priismo, que sabe de triunfos y derrotas, y aportará muchísimo. Pero que nadie se engañe: Rosario puede ser muchas cosas, menos una tecnócrata de la pobreza.
No es, con todo respeto, Santiago Levy. Mercedes Juan me parece una maravilla en Salud. En el sexenio pasado se hicieron muy bien las cosas en el sector, pero me parece que en la consolidación del mismo, recurrir a una mujer con la experiencia de Mercedes, sobre todo en el ámbito estrictamente sanitario, es una garantía. Pero que nadie diga que Mercedes no es política: ha sido hasta vicepresidenta de la Cámara de Diputados.
También me dio gusto ver en turismo a Claudia Ruiz Massieu. Es talentosa, tenaz y tiene una herencia de la que abrevar y a la que tratar de emular: su padre José Francisco fue uno de los grandes de la política mexicana. Ya hablaremos de la otra gran vertiente del gabinete: el equipo económico que encabeza Luis Videgaray.
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I. Gobierno plural. Para algunos analistas faltaba la cereza del pastel. Ayer, el presidente Enrique Peña Nieto se la puso con la designación de tres nuevos subprocuradores: Mariana Benítez Tiburcio en la subprocuraduría Jurídica; Alfredo Castillo Cervantes, quien fue procurador en el Estado de México, se hará cargo de la subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo y, sobre todo, por el nombramiento de Ricardo García Cervantes, un activo del PAN, olvidado por los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, quien será el subprocurador de Derechos Humanos. Es claro que el coahuilense aceptó la encomienda por su relación con quien será su jefe, el procurador Jesús Murillo Karam. Ambos se respetan profesionalmente y se estiman.
II. En la Secretaría de Gobernación también hubo sorpresas. La más grande fue quizá la llegada de Eugenio Ímaz Gispert, sí, hermano del perredista Carlos Ímaz Gispert, pues asumirá la titularidad del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, el Cisen. Eugenio trabajó en Hidalgo en el gobierno de Miguel Ángel Osorio Chong, primero como contralor y, más tarde, como titular de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional de esa entidad. Antes fue secretario particular de Jesús Murillo Karam, cuando el hidalguense fue subsecretario de Gobierno. Su nombramiento, como el de los responsables del área de seguridad en la dependencia, deberá aprobarlo el Senado, si prosperan los cambios a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
III. Ciudades escudo. Luego de tomar protesta como jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera Espinosa convocó a los gobernadores del centro del país a establecer el programa de seguridad Escudo Centro y contar de manera homogénea con instrumentos jurídicos y técnicos para el combate al delito. La idea, manifestada dentro de una cascada de cambios que vendrán para el Distrito Federal, fue de inmediato bien recibida. El ejemplo debería multiplicarse en otras entidades. Mancera Espinosa destacó que los valores de su gobierno serán los de la gratitud, la lealtad y la honestidad. “Seguiré con esa vocación de servicio para la gente, con todo el empeño”, prometió.
IV. Primera señal. Miguel Ángel Osorio Chong, titular de Gobernación, asistió a la toma de protesta de Miguel Ángel Mancera como jefe de Gobierno del DF, en representación del presidente Enrique Peña Nieto. Es la más clara señal de que gobierno federal y GDF tendrán buena coordinación. Sobre seguridad, dijo: “Próximamente haremos el planteamiento oficial en materia de seguridad y se darán cuenta de que poco a poco podrá salir el Ejército de las calles”. También estuvieron Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón, coordinadores del PRI en San Lázaro y en el Senado.
V. La sorpresa en el anuncio del gabinete que acompañará a Miguel Ángel Mancera fue a todas luces Salomón Chertorivski, secretario de Salud con Felipe Calderón, y antes colaborador estrecho en la administración de Lázaro Cárdenas Batel en el gobierno de Michoacán, pues fue designado en una cartera de vital importancia para la capital: Desarrollo Económico. Lo que muchos no terminan de digerir es que, de paso, le arrebató esa posición a René Bejarano. No menos sorpresiva fue la reaparición de Cuauhtémoc Cárdenas, quien será el coordinador de Asuntos Internacionales de la Ciudad de México. Joel Ortega será el director del Sistema de Transporte Colectivo Metro. Acierto mayor.
VI. Los caprichitos del gobernador. Acostumbrado a poseerlo todo, Malovita, mandatario de Sinaloa, pese a no tener licencia de vuelo, piloteó el helicóptero oficial en su visita a Eldorado, en donde inauguró el Hospital General. La hazaña hubiera pasado inadvertida, pero el alcalde Aarón Rivas Loaiza cometió la indiscreción. “Saludo con mucho respeto y aprecio al capitán del helicóptero, a mi amigo el gobernador Mario López Valdez. Y lo digo porque él venía piloteando la aeronave”, expresó. Les pareció un juego. ¿Pensarán lo mismo las autoridades aeronáuticas? Conste, en Sinaloa no ha cambiado nada. El río de sangre sigue corriendo. La impunidad… también.
Ventana
Miércoles de plaza
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Se inaugura el nuevo Gobierno del DF. Inicia otro pedazo de historia… y llueven ofertas para los ciudadanos. Miguel Ángel Mancera llega para convocarnos a “decidir juntos” una capital con alma, vida… y corazón. A escala humana. Incluyente. Igualitaria. Progresista. Más segura. Bien conectada. Con mejor salud, educación y deporte… donde la cultura tenga mayor espacio…
Luego de protestar el cargo ante la VI Legislatura de la Asamblea Legislativa, el nuevo jefe de Gobierno se comprometió, de entrada, a una cruzada contra la corrupción y el tráfico de influencias. Notable resultó la idea de sumar los esfuerzos del DF y los gobiernos vecinos, para crear un programa de seguridad —bautizado como Escudo Centro—, dotado de instrumentos jurídicos y técnicos para combatir el delito y blindar el centro del país. Esfuerzo que se sumará a la estrategia nacional de combate a la delincuencia. Más aún caló la promesa de una reforma política para equiparar la estatura jurídica de los capitalinos con el resto del país.
Gestos de aprobación se notaron en el rostro de Miguel Ángel Osorio Chong, quien acudió a la ceremonia como representante del Presidente de la República (Peña Nieto se limitó a felicitar a Mancera por Twitter).
Ante diputados locales y federales, senadores, gobernadores de medio país, jefes delegacionales, líderes de partido, diplomáticos y medios de comunicación, el nuevo jefe de Gobierno mencionó sus valores irremplazables: gratitud, lealtad y honestidad. A su lado, Marcelo Ebrard sonreía al recibir el agradecimiento de quien colaboró con él una década.
La mano del saliente se ve y se siente en el primer gabinete de Mancera. Para empezar, el secretario de Gobierno, Héctor Serrano Cortés, repite. De igual modo José Armando Ahued, en Salud. Los demás tampoco llegaron de Marte.
Sorpresas a bote pronto, seis. La primera, Cuauhtémoc Cárdenas, quien, sin querer queriendo, se roba la nota al sumarse a Mancera para coordinar los Asuntos Internacionales… homenaje de lujo. Y las otras “sórpres”: Salomón Chertorivski, secretario de Salud con Felipe Calderón, llega a Desarrollo Económico… su verdadero tema; Carlos Navarrete, quien le disputó a Mancera la candidatura, se hace cargo de la Secretaría del Trabajo; René Drucker, plenamente identificado con AMLO, irá a Ciencia, Tecnología e Innovación; Miguel Torruco, quien también andaba “pegadito” con El Peje, se encargará de aquello que sí conoce: el turismo y sus veleidades; en Educación, Salvador Martínez El Pino della Roca le hereda el puesto a su pareja, Mara Robles Villaseñor… y también la bronca de la universidad chilanga.
Garantía en Seguridad Pública capitalina será el procurador Jesús Rodríguez Almeida, quien habrá de ser ratificado por el Presidente de la República… Lo malo es que le tocará cantar ranchero después de Lola Beltrán (la huella de Manuel Mondragón fue profunda). Pero lo más importante: detrás del nuevo equipo del jefe de Gobierno del DF hay un hombre derecho. Padre de tres. Intenso. De retos. Quien gusta de tríos… canciones y emociones. De buen tino con las armas largas. A quien le gusta volar (avionetas)… pero sobre todo correr.
Mancera merece confianza… para bien de la ciudad capital.
MONJE LOCO: Ovación emocionante —provocada por Mancera— rindieron propios y extraños al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, primer jefe de Gobierno electo democráticamente a partir de la reforma de 1996. El primero en aplaudir de pie fue el priista Emilio Gamboa… luego lo imitaron todos… hasta René Bejarano, sentado en el palco de honor, Jesús Zambrano y Alejandro Sánchez Camacho —alias Sombritas— de por medio… y Silvano Aureoles, atrás, de testigo… y de don Porfirio, vecino pegado, nadie se acordó.
Jaque Mate
Fuerza pública
Sergio Sarmiento
ZOCALO SALTILLO
La violencia del 1º de diciembre en la ciudad de México demuestra una vez más el daño que hace la falta de protocolos claros de actuación de las fuerzas de seguridad frente a protestas o agresiones.
Las autoridades sabían que se avecinaba un reto muy fuerte y por eso tomaron la inusitada medida de establecer el tan protestado cerco del Palacio Legislativo una semana antes de la inauguración. Las agresiones el 1º de diciembre se registraron desde un principio. Grupos de manifestantes arrojaron piedras, palos, bombas molotov y petardos a la Policía Federal. Incluso secuestraron un camión de basura, le prendieron fuego al contenido de la caja de carga, y lo usaron como ariete contra las vallas tras las cuales se encontraba la Policía.
Por otra parte, algunos videos muestran que después de esta agresión un grupo de policías federales salió de detrás de las vallas y cuando menos un par de ellos dispararon en contra de los manifestantes. Al parecer usaron balas de goma. Hay indicios, por otra parte, de que algunos o muchos de quienes fueron detenidos en el Centro Histórico no eran los que estaban causando destrozos.
En países democráticos como Estados Unidos y España los tribunales suelen proteger a los policías. Esto da certeza jurídica a la fuerza pública que puede obedecer con confianza las órdenes de sus comandantes. Las manifestaciones de protesta son permitidas, aunque los organizadores tienen que solicitar primero un permiso del municipio que autoriza la ruta y la marcha misma. Lo que no se acepta son los plantones o bloqueos. Si los policías son agredidos, o si los manifestantes se resisten a un arresto, se considera justificable el uso de la fuerza. No se considera aceptable, por contra, disparar contra una multitud. Estas reglas claras ayudan a la seguridad de todos. Tanto los manifestantes como la policía saben hasta dónde pueden llegar.
En México, las reglas son inexistentes o discrecionales. Las consecuencias jurídicas por un mismo hecho son radicalmente distintas. En el bloqueo de la carretera Chamapa-Lechería de 2006 hubo violencia contra la policía local, por lo que las autoridades municipales y estatales pidieron el respaldo de la Policía Federal, que junto con la mexiquense abrió la carretera y detuvo a presuntos responsables. Al parecer miembros de las dos policías cometieron abusos a los derechos humanos. Pero mientras que los policías federales no han sufrido consecuencias, los del estado de México fueron condenados hasta a 60 años de cárcel.
Hemos visto otros casos en que las agresiones a policías, como en el bloqueo de la Autopista del Sol en Chilpancingo por alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa, llevan al uso de la fuerza pública y a castigos en contra de ésta pero no de los agresores iniciales. Poco importó en Chilpancingo, por ejemplo, que un empleado de una gasolinera fuera asesinado, al parecer por estudiantes.
En México se castiga a los policías pero no a los manifestantes que violan la ley.
Es muy importante establecer protocolos para la fuerza pública. Si lo que se quiere es que cualquiera pueda bloquear calles y carreteras, impedir ceremonias oficiales o lanzar bombas molotov, hay que dejarlo claro… por lo menos para que los policías no sigan arriesgando su vida y su libertad en actuaciones que se les ha hecho pensar son su deber. En cambio, si lo que se quiere es poner límites a las protestas, hay que establecer cuáles son y cuáles las facultades de las fuerzas del orden. Tener reglas, cualesquiera que sean, es mejor que el vacío en el que vivimos en la actualidad.
MENSAJES
Con la ratificación de Héctor Serrano en Gobierno y Armando Ahued en Salud Miguel Ángel Mancera manda un mensaje de continuidad en el Distrito Federal. Con Salomón Chertorivsky, ex secretario de Salud de Calderón, en Desarrollo Económico envía un mensaje completamente distinto.
Los partidos y el Presidente
Isidro H. Cisneros
CRÓNICA
Es pronto para una definición política e ideológica del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, aunque a partir de los compromisos asumidos en el “Pacto por México” es evidente el enorme peso político que en su agenda de gobierno tendrá el componente social. Tradicionalmente, los problemas asociados a la injusticia y la desigualdad han sido una de las banderas del pensamiento progresista, por lo que es posible imaginar al nuevo gobierno disputando el espacio político de la izquierda moderada, después de doce años de gobiernos conservadores. La lista de asuntos pendientes en nuestro país no se puede reducir a un sólo tema por relevante que sea, sin embargo, la cuestión social destaca por su importancia estratégica.
Tal problemática está representada por la pobreza y sus secuelas que excluyen del desarrollo humano a enormes sectores de la población. De acuerdo con la tradicional visión geométrica de la política, que se construye a partir de la disputa entre cambio o conservación, progreso o inmovilismo, el elemento distintivo de la izquierda moderada es justamente, el contenido social de la política pública. En esta lógica, asignar a una experimentada líder de la izquierda democrática como Rosario Robles, la conducción de la política social del nuevo gobierno representa un acierto. El problema que se observa es que una iniciativa política de esta envergadura requiere del apoyo de los partidos, por lo que se impone la necesidad de construir una nueva relación entre el Presidente de la República y las organizaciones políticas socialmente representativas.
Un liderazgo fuerte en el marco de un gobierno dividido plantea tres aspectos importantes de la actual coyuntura que deben ser tomados en consideración: la capacidad de centralización de las decisiones por parte del grupo dirigente, la renovación de las estructuras del partido gobernante y la personalización de la política presidencial. Estos ámbitos representan, respectivamente, la cohesión del grupo en el poder, el partido como organización y el liderazgo del Presidente de la República.
En la ciencia política se lleva a cabo un intenso debate a propósito del rol del líder de gobierno en los sistemas presidencialistas. Esta discusión tiene diversas implicaciones que se relacionan con la democratización de los partidos y con el objetivo de favorecer el desarrollo de políticas públicas más eficaces. Para tal fin, se han desarrollado distintas reflexiones que analizan la formación, el funcionamiento y la renovación de los liderazgos, así como el tipo de interlocución que establecen con el electorado moderado en una democracia.
Todos estos ejercicios plantean el reforzamiento de los partidos y la convergencia de los procesos de transformación que hacen posible la afirmación de liderazgos legítimos con autoridad indiscutible. Se analiza el tránsito desde el tradicional partido de masas al moderno partido personal, para ofrecer explicaciones satisfactorias sobre las paradojas que afectan a nuestros sistemas representativos.
En este contexto, México requiere de un gobierno que incentive la colaboración entre los partidos y que promueva una concepción colectiva sobre las responsabilidades de gobierno. Para decirlo politológicamente, se trata de la formación de un equipo dirigente fuertemente cohesionado en torno al líder. Una dirección política homogénea entre el Ejecutivo y los representantes de los partidos, constituye la condición básica para hacer funcionar eficientemente al sistema frente a los conflictos institucionales que podrían derivar de la aplicación de las reformas que requiere México.
El Presidente de la República debe actuar como el líder de la clase política y como tal, crear las condiciones estructurales para que se sienta comprometido en relación con los integrantes del grupo dirigente. Un liderazgo personalizado de gobierno requiere necesariamente de cohesión y coherencia organizativa. Sin un líder lo suficientemente fuerte y responsable, la capacidad del nuevo gobierno para atraer a la mayoría de los ciudadanos se encontraría limitada de origen. Dicho de otra manera, el partido en el gobierno debe transformarse en un eficaz partido presidencial.
Solamente el Presidente de la República puede tener la capacidad de convocatoria para guiar a la mayoría en el Congreso, o para promover la formación de nuevos consensos de tipo “transversal” que incorporen a otras fuerzas políticas originalmente excluidas. De aquí la necesidad de estructurar, en primer lugar, verdaderas políticas renovadoras en torno a una organización fuerte y con propuestas programáticas creíbles, y en segundo lugar, la capacidad de integrar a líderes que gozan de amplia aceptación social.
El nuevo gobierno debe ser capaz de convertir sus ideas en acción renovadora. Es saludable que, al menos en su discurso, el presidente Peña Nieto haya formulado propuestas específicas para el desarrollo de una presidencia democrática. Pero desplegar las iniciativas en la compleja realidad no es tarea fácil. Hace falta una mayor coordinación entre las distintas fuerzas políticas para involucrar a la sociedad civil, crecientemente demandante y activa, en torno a las estrategias de inclusión democrática que deben existir para construir un país más equitativo con un liderazgo indiscutible y cohesionado.
Se va Ebrard
David Gutiérrez Fuentes
CRÓNICA
Mientras Calderón tuvo que buscar refugio en Harvard porque su guerra contra el narco puso en riesgo su permanencia en el país en calidad de ciudadano, Ebrard anunció que estará en campaña permanente por la presidencia de la República hasta el 2018. A ver quién lo aguanta. El anuncio lo hizo poco tiempo después de que unas misteriosas encuestas le permitieron destaparse a AMLO por segunda ocasión como candidato de “unidad”, aunque esta palabra carezca de sentido en ese abanico de partidos que se reúnen y se pelean como perros y gatos dentro de un giro negro que a la entrada luce un letrero espectacular que reza “las izquierdas”.
En realidad Ebrard venía luchando por la candidatura del giro desde que gracias a su padrino fue elegido jefe de gobierno. Sin embargo, su berrinchuda manera de gobernar y trabajar con sus colaboradores, lo hicieron objeto de un nutrido grupo de enemigos y de una merecida antipatía cuyos orígenes podríamos rastrear en viejos tratados medievales sobre plomo y sangre pesada.
El estado de parálisis en el que deja a la ciudad, difícilmente le ayudará a consolidar una candidatura que para empezar ya no será de unidad, porque su padrino dará la lucha para que Morena le dispute parte del pastel democrático a las peleoneras izquierdas. El carácter obstinado de Ebrard y los segundos pisos que Mancera no tendrá más remedio que concluir, la mano dura que trasladó del escritorio a la calle, su escaso carisma, no lo hacen un buen candidato y menos para estar en campaña permanente durante seis largos años. Tampoco le será tolerada su intromisión en los asuntos de la metrópoli que mal gobernó.
Carlos Ramírez, que en su Indicador Político lo compara atinadamente con Uruchurtu, comenta que “el error estratégico de Ebrard fue el mismo que terminó con la carrera política del [alcalde de Hierro]: el autoritarismo. Sus decisiones fueron impuestas por la fuerza y sin mediar estudios sociológicos sobre las que tenían que ver con la vialidad, porque al final la reorganización de la vialidad derivó en lo que se quería resolver: más dificultades para el traslado”.
A diferencia de Peña Nieto, Mancera venció con un amplio margen de votos, pero en contraste con Ebrard, el nuevo jefe de gobierno tiene un carácter más templado y un encomiable espectro para trabajar a favor de la ciudad. Aparentemente, no está encadenado a compromisos políticos absurdos como lo estuvo Ebrard hasta la reciente derrota de su padrino.
Las redes de colaboración con el gobierno federal están abiertas para Mancera y todo parece indicar que la retroalimentación será mutua. Esa es en sí misma una gran ventaja que no tuvo su cejijunto predecesor. Además, la conciencia política del ciudadano capitalino, más allá de los programas clientelares, es cada vez más robusta y obligará a Mancera a gobernar de una manera más horizontal. Así se lo ha hecho saber a un activo electorado que reclama su espacio público, que está fastidiado de la inmoderada tala de su vegetación y que ve con recelo que el frágil privilegio de vivir en una ciudad en apariencia más segura que otras, puede romperse si no se trabaja duro en es rubro.
Lo cierto es que otros seis años de improvisación absurda y caprichitos autoritarios como los que caracterizaron a la gestión saliente ya no los aguanta la ciudad. Como sufrido habitante de esta ciudad, le deseo una buena gestión a Miguel Ángel Mancera y a su equipo de trabajo.
Cristalazo
La era Mancera
Rafael Cardona
CRÓNICA
Obviamente su composición obedece a un equilibrio y un juego de fuerza hacia adentro. Sus características obligan a un análisis más detallado, pero algo queda claro: no durará así mucho tiempo. Los ajustes serán graduales y de distinta intensidad, pero muchas cuotas no durarán.
Fuera de los fastos de la oratoria, sin cortar de la epopeya el gajo ni alzar la voz a la mitad del foro, Miguel Ángel Mancera inició su gobierno como una obra de teatro en tres actos. El primero de corte jurídico estatutario con una toma de protesta sobria y sin estridencias (cuando mucho el aplauso prolongado al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas), pero con un claro propósito de fomentar la unidad tanto interna como externa en “la ciudad de las libertades”.
En este asunto valga una digresión. La entrada a la Asamblea Legislativa se hace por aquello conocido en otros tiempos como el pasillo imperial convertido en este caso en una aduana impuesta por el profesor René Bejarano, quien en su calidad de “líder inmoral”, se ubica a dos lugares del “líder moral”, en un asiento junto al corredor por el cual debe pasar, inevitablemente el nuevo jefe de gobierno quien queda obligado a saludarlo. Lo dicho, una aduana política. Poco tiempo después se dio a conocer la incorporación del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas al equipo de trabajo en el área de asuntos internacionales.
—¿Quién decidió sentarlo ahí?
¿Quién empujó a Mancera a un saludo casi obligatorio?
—Es obvio, el propio Bejarano.
El segundo acto en la mañana de ayer fue la presentación del gabinete. Obviamente su composición obedece a un equilibrio y un juego de fuerza hacia adentro. Sus características obligan a un análisis más detallado, pero algo queda claro: no durará así mucho tiempo. Los ajustes serán graduales y de distinta intensidad, pero muchas cuotas no durarán. Por cierto, ¿recuerdan a Carlos Navarrete en plena campaña de Alejandra Barrales? Pues ahora es secretario del Trabajo, ahí donde AM había puesto a Benito Mirón.
La Secretaría de Cultura (valga otra digresión) había sido siempre considerada coto de los intelectuales orgánicos del pejismo. Si en los tiempos iniciales del Instituto no le fue posible al ingeniero Cárdenas nombrar ahí a Taibo II fue por la lengua larga del escritor, quien se refirió en fallidas declaraciones de manera ofensiva e indirecta a la comunidad “gay”, cuando dijo que los perredistas no son putos. O algo similar.
En esa cartera ha sido designada Lucía García Noriega, quien al margen de lo anotado en las currículas repartidas al fin del anuncio en el edificio del ayuntamiento, trabajó en París para la Casa de México y –para dicha de muchos de nosotros quienes ahí la conocimos—fue secretaria del inolvidable director fundador de Unomásuno, Manuel Becerra Acosta. Lucía (consta entre sus méritos) tuvo un importante papel en una de las más importantes exposiciones pictóricas en la historia plástica nacional: Edward Munch, pintor noruego, en el Museo de Arte Contemporáneo, dirigido por Encarnación Presa.
Para muchos es una sorpresa la inclusión de un ex secretario del gabinete de Felipe Calderón, Salomón Chertorivski, quien lejos del área de la salud podrá aplicarse a cosas más afines a su talento: la promoción desde la Secretaría de Desarrollo Económico. Otro recuperado desde otro gabinete, este tan inexistente como quien lo iba a encabezar (inexistente en la administración pública, no en la política), es Miguel Torruco Márquez, quien es tan famoso por sus padres como por su consuegro.
Posteriormente, Mancera cerró la mañana con una ceremonia de carácter social. Un mensaje desde el Auditorio Nacional, de cuyo contenido me ocuparé en entregas posteriores. Por ahora se cierra el ciclo. Los nombramientos van a generar espuma en algunas mandíbulas y aplausos desde algunos rincones.
Mancera ha indicado su largo viaje. Sólo de él depende cuál será el destino final.
Éstos son sus (¿todos?) hombres y mujeres
Ésta es la lista del gabinete:
Secretaría de Gobierno: Héctor Serrano Cortés
Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda: Simón Newman
Secretaría de Desarrollo Económico: Salomón Chertorivski
Secretaría del Medio Ambiente: Tanya Muller García
Secretaría de Obras Públicas: Luis Alberto Rábago Martínez
Secretaría de Desarrollo Social: Rosa Icela Rodríguez Velázquez
Secretaría de Salud: José Armando Ahued Ortega
Secretaría de Seguridad: Jesús Rodríguez Almeida
Procurador General de Justicia del DF: Rodolfo Fernando Ríos Garza
Secretaría de Transporte y Vialidad: Rufino León Tovar
Secretaría de Protección Civil: Fausto Lugo García
Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo: Carlos Navarrete Ruiz
Secretaría de Educación Pública: Mara Robles Villaseñor
Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades: Éder Cortés Miranda
Secretaría de Turismo: Miguel Torruco Márquez
Secretaría de Cultura: Lucía García Noriega y Nieto
Oficial Mayor: Édgar Armando González Rojas
Contralor: Hiram Almeida Estrada
Astillero
- Mancera y el 1DMX
- Silencio significativo
- Continuismo y tutifruti
- Fotógrafo pajarito
Julio Hernández López
Miguel Ángel Mancera instaló ayer su primer borrador de gabinete. Lo hizo aún bajo el signo de la continuidad marcelista que lo llevó al poder y que ahora le obliga a retribuciones de tutifruti que lo exhiben como político de identidad ideológica difusa (es el menos izquierdista de quienes han llegado a ese puesto o, dicho de otra manera, el más cargado a la derecha de esa lista). El suyo es, desde luego, un equipo con más novedades y apertura que el de quien desde días atrás administra los Estados Unidos Mexiquenses (o mexico-hidalguenses, precisarían algunos), pero ese abanico no suministra elementos para pensar en que hay un sabio acomodo de piezas firmes y exactas para desarrollar un trascendente proyecto de trabajo capitalino bajo una conducción hábil y fuerte y por ello capaz de tener bajo su mando institucional a fichas que pertenecen a otros tableros y otras partidas.
Por principio de cuentas y para que no haya duda de que Marcelo Ebrard seguirá cogobernando, la segunda plaza en importancia en el organigrama fue mantenida sin cambios, tal como la dejó el jefe que ahora se lanza tempranamente por la candidatura presidencial de 2018. Héctor Serrano sigue siendo el secretario de Gobierno, al igual que Armando Ahued continúa en la Secretaría de Salud. El procurador marcelista de justicia, Jesús Rodríguez Almeida, encargado de supervisar la integración de las averiguaciones previas contra los detenidos del 1º de diciembre (1DMX), es propuesto para que Peña Nieto apruebe su traslado a la Secretaría de Seguridad Pública (del tolete jurídico al tolete directo). Y el secretario ebrardista de Educación, Salvador Pablo Martínez Della Rocca, conocido como El pino, da paso a Mara Robles, en una transferencia con acento personal y con dedicatoria al conflicto de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
Novedades también las hubo: Salomón Chertorivski apenas había dejado de ser secretario de Salud de Felipe Calderón y ayer fue designado secretario de Desarrollo Económico del gobierno capitalino. Carlos Navarrete, quien fue senador y buscó la candidatura perredista al DF, miembro distinguido de los Chuchos, va a la cartera de trabajo y fomento del empleo. Dos propuestas de Andrés Manuel López Obrador para su propio gabinete fueron asumidas por Mancera: el consuegro de Carlos Slim, Miguel Torruco Marqués, a Turismo, y René Drucker a Ciencia y Tecnología (¿podrá Morena decir que son piezas propias, que ganó presencia en este gabinete, o será que esas propuestas dentro del lopezobradorismo eran a su vez cuotas o arreglos de cúpula con un grupo económico y con otro universitario?). En Comunicación Social, Fernando Macías, quien estuvo cinco años como responsable de esa área en el SNTE y luego pasaría a la ALDF.
Y en un golpe político notable, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a la Coordinación de Asuntos Internacionales. Gana Mancera un aval en la izquierda histórica y se hace de una especie de embajador. Otra designación interesante fue la de Rosa Icela Rodríguez a la Secretaría de Desarrollo Social: fue secretaria técnica del gabinete de seguridad con AMLO y directora de atención a adultos mayores con MEC.
Pero el escénico Mancera no fue capaz de fijar una postura respecto del problema mayor que vive la ciudad de México: el sábado recién pasado se vivió una gran violencia pública en el Centro Histórico, con destrozos en los que se combinaron provocación política y hartazgo juvenil, y con el actuar de policía capitalina que como si hubiese recibido la orden de exacerbar la situación o de cubrir cuotas de detenciones arremetió contra ciudadanos sin vinculación con las protestas o en respetable ejercicio de derechos cívicos, así fueran relacionados con denuncias electorales y políticas o con la defensa de personas agredidas a sus ojos.
Ese día quedó al descubierto el tamaño del peligro que para esta ciudad progresista representa el retorno del dinosaurismo represivo y la ambivalencia convenenciera de gobernantes como Marcelo Ebrard, quien en aras de su futuro electoral ha sostenido controvertidas alianzas de facto con la derecha calderonista y ahora con el atenquismo peñista. La crítica y las protestas públicas recibieron un golpe de dimensiones aún imprecisas ese sábado negro, pues a partir de las redadas ejemplarizantes, de las consignaciones por encargo y de la amenaza de estancias carcelarias prolongadas, se busca inhibir la participación política, la denuncia y la disidencia, de una población que es el mayor punto de resistencia contra el proyecto del pactismo con tolete (pactas o te la pacto). Frente a todo eso, Mancera prefirió guardar silencio.
(Por cierto, un pajarito fotográfico asomó el sábado negro al centro de mando de la Secretaría de Seguridad Pública en el DF. Vio a Marcelo Ebrard, Héctor Serrano, Jesús Rodríguez Almeida y Julio César Sánchez Amaya –éste, coordinador de asesores de Manuel Mondragón y Kalb en SSP-DF–. El pajarito asegura que en ese momento se tomó la decisión de limpiar el Centro Histórico. Y empezaron las detenciones.)
Astillas
En Gobernación se produjeron nombramientos que dan cuenta de nuevas relaciones políticas del peñismo, por ejemplo con Roberto Campa Cifrián como subsecretario, en otro guiño adverso a Elba Esther Gordillo a cuyo grupo pertenecía el ahora funcionario… Nombres femeninos también destacaron: Paloma Guillén Vicente; Lía Limón, quien renunció al PAN al no ser postulada candidata… Al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Eugenio Imaz Gispert y a la subsecretaría de normatividad y medios el que fue beligerante vocero de la campaña peñista, Eduardo Sánchez… Y, mientras cae con pesadez la evidencia de que los pactos felices firmados por opositores al PRI bajo el señuelo de reformas profundas necesitan un financiamiento que sólo podrá provenir de aumentos a los impuestos o recortes que hagan hoyos en algunos lados para tapar otros, ¡hasta mañana, con la Casa de Gobierno de Tamaulipas como muestra de que sigue adelante y se agrava la violencia entre cárteles, y algunos de estos contra ciertos funcionarios!
























