Por segundo mes consecutivo, la inflación en México registró un descenso, solo que en esta ocasión fue de forma pronunciada, pues en noviembre pasado se situó en 4.18 por ciento, desde el 4.6 por ciento del mes anterior, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Si bien el dato al penúltimo mes del año se encuentra fuera del intercalo objetivo del Banco de México (3 a 4 por ciento), su nivel está lejos del momento más crítico del indicador en este año, que fue de 4.77 en septiembre pasado.


El informe que presentó el INEGI sorprendió favorablemente al consenso de analistas, pues para el periodo en cuestión anticipaban una inflación general de 4.35 por ciento.

Tan solo en noviembre, el índice nacional de precios al consumidor registró un crecimiento de 0.68 por ciento, cifra que se compara contra el 1.08 por ciento que reportó en igual periodo del año anterior.

Los productos que incidieron a la baja en la inflación porque disminuyeron sus precios fueron el servicio de telefonía móvil, jitomate, papa y otros tubérculos, huevo, frijol, aguacate, pollo, naranja, papaya y ejotes.

En contraste, los bienes y servicios con las mayores alzas fueron electricidad, gasolina de bajo octanaje, leche pasteurizada y fresca, vivienda propia, carne de res, chile serrano, otros chiles frescos, cebolla, transporte aéreo y loncherías, fondas, torterías y taquerías.

Por su parte, el índice de precios de la canasta básica (donde se agrupan 80 productos de consumo básico) presentó un aumento de 1.70 por ciento en noviembre, lo que situó su tasa de crecimiento anual en 4.79 por ciento.