Un individuo que participó con dos hermanos en dos secuestros y el asesinato de uno de los rehenes, ha sido sentenciado a purgar una condena de 44 años de prisión en primera instancia; el Código Penal de la entidad establece que la pena máxima es de 40 años, por lo que será la que habrá de purgar, en el Centro de Reinserción Social Mil Cumbres.
El sentenciado responde al nombre de Gregorio Maciel Ochoa, de 38 años de edad, originario de la población de Arteaga, quien tras los hechos, se refugió en Tlaxcala, donde vendía tacos, hasta que fue capturado el 29 de diciembre de 2009.
Se le integra el proceso penal número 30/2010, en el juzgado primero penal de Uruapan, por el delito de secuestro de Elesban Marmolejo Hernández y a quien dio muerte uno de sus hermanos durante el cautiverio, y el secuestro de Enrique Carrillo Pardo.
A Elesban lo secuestraron el 15 de diciembre de 2001, cuando a bordo de una camioneta llevó masa a una tortillería donde laboraba, en la población de Lombardía, municipio de Gabriel Zamora; lo amagaron los hermanos Gregorio, Juan Maciel –quien ya purga una condena-, y José Candelario Maciel, quien aún se encuentra prófugo.
Al entablar comunicación con sus familiares, se enteraron que se habían equivocado de persona; pidieron 300 mil pesos, pero solamente se pagaron 15 mil pesos y 120 dólares. Lo mataron de un balazo tras cobrar el rescate y su cuerpo fue localizado cerca de la cascada de El Huaco.
El otro secuestrado fue Enrique Carrillo Pardo, a quien privaron de la libertad el 8 de enero de 2002, como a las ocho de la mañana cuando llegaba a una parcela cercana a Parácuaro, en compañía de un primo; tres sujetos armados los tiraron al suelo cerca de un falsete.
A su primo lo dejaron maniatado y vendado de los ojos, minutos después logró liberarse y dar parte a sus padres; tras 21 llamadas telefónicas para la negociación donde pedían inicialmente un millón de pesos a cambio de su libertad, aceptaron finalmente 60 mil pesos, sobre el camino a Coróndiro y las vías férreas.
El rehén fue dejado en libertad la noche del 13 de enero; dijo que caminó por una vereda varias horas hasta llegar al poblado de San Antonio, donde pidió a un amigo auxilio.
























