Doce cuerpos calcinados, con huellas de tortura y heridas de bala, fueron encontrados en un poblado del municipio de San Ignacio, al sur del Sinaloa.

El procurador del estado, Marco Antonio Higuera Gómez, informó que seis de los cadáveres portaban chalecos tácticos por lo que no se descarta que hayan pertenecido a una banda de gavilleros que operan en la sierra entre los municipios de San Ignacio, Concordia y Cosalá, colindantes con Mazatlán.

Mientras las corporaciones policiacas se trasladaban a la comunidad El Chaco, en donde fueron localizados estos cuerpos, les reportaron otros tres ejecutados en el municipio de Concordia.