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Tratando de encontrar un camino efectivo para enfrentar, ganar y resolver el grave asunto de la seguridad nacional, el titular del Ejecutivo Federal, Enrique Peña Nieto, reenvío iniciativa de Ley de Seguridad interior, que en las discusiones iniciales en al H. Cámara Baja del H. Congreso de la Unión – de Diputados – se ahogó en discusiones muy serias que al señalaron como antecedente de la ocupación=militarización del territorio nacional, mas fue votada por mayoría – los representantes populares del partido revolucionario institucional y sus aliados los representantes de Nueva Alianza y del Verde Ecologista – y turnada a la H. Cámara Alta – de Senadores – para su revisión, consideración y votación.

Esta cámara la votó, por mayoría y la regresó a la H. Cámara Baja para su votación definitiva, la que se logró por la mayoría construida por el partido revolucionario institucional y sus aliados de PANAL y del PVEM.

Los puntos de mayor controversia fueron: 1° La supuesta disposición del presidente de la República para ordenar – a petición de la autoridad municipal, el gobernador o la H. Legislatura local – para ordenar la intervención del Ejército y loa Marina a un municipio, estado o zona regional en donde La Seguridad haya sido desbordada por la inseguridad; lo anterior cuando se identifiquen amenazas a la seguridad interior que comprometan o superen las capacidades efectivas de las autoridades efectivas para atenderlas o se identifique la falta o insuficiente colaboración de las entidades federativas y municipios en la preservación de la seguridad nacional. 2°Al existir las condiciones de amenaza, el presidente de la República, previa consideración del Consejo de Seguridad Nacional determinará la procedencia de la intervención de las fuerzas armadas de la Federación y expedirá, en un lapso de72 horas siguientes, la declaratoria de protección a la seguridad nacional, que, con las autorizaciones de los colegiados de seguridad nacional, se publicará en el Diario oficial de la Federación. 3° En aquellos casos en que las amenazas representen un grave peligro a la integridad de las personas o funcionamiento de las instituciones fundamentales del gobierno, el presidente de la República, bajo su estricta responsabilidad podrá ordenar acciones inmediatas de las Fuerzas Armadas, sin perjuicio de la emisión de la Declaratoria de Protección a la Seguridad Nacional. 4° la permanencia de las Fuerzas Armadas de la Federación será por duración máxima de un año. Sin embargo, las condiciones y vigencia de la Declaratoria de Protección a la seguridad interior podrán modificarse o prorrogarse, por acuerdo del presidente de la República, mientras subsista la amenaza la seguridad interior que la motivó y se justifique la continuidad de las acciones. 5° En los casos de perturbación grave de la paz pública o de cualquier otro que ponga a la sociedad en grave peligro o conflicto, y cuya atención requiera suspensión la suspensión de derechos, se estará a lo dispuesto en el artículo 29° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y leyes respectivas. 6° Los actos realizados por las autoridades con motivo de la aplicación de esta ley deberán someterse en todo momento y sin excepción, a la preservación irrestricta de los derechos humanos y sus garantías, de conformidad con los protocolos emitidos por las autoridades correspondientes. 7° Las movilizaciones de protesta social o las que tengan un motivo político-electoral que se realicen pacíficamente de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, bajo ninguna circunstancia serán consideradas como amenazas a la seguridad interior, ni podrán ser materia de declaratoria de protección a la seguridad interior.

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