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La Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV) cuenta con un programa de cómputo adaptado para la atención de personas con discapacidad visual que son víctimas de delito o de violaciones a derechos humanos.
Verónica Román Vistraín, directora del Registro de Víctimas explicó que los datos de identificación así como la información sobre el hecho victimizante que proporcionan las personas con esa discapacidad y que es capturada en una computadora, es traducida simultáneamente a un lector de voz.


De esa forma, los declarantes se cercioran de la veracidad de los datos asentados en el Formato Único de Declaración (FUD), documento con el que posteriormente se realiza su incorporación al Registro Estatal de Víctimas (REVIM).
La funcionaria informó que el software ya se ha utilizado; recordó el caso de una persona con discapacidad visual del municipio de La Piedad, quien solicitó apoyo a la CEEAV por un caso de discriminación.
Lo anterior, debido a que autoridades municipales suspendieron su asistencia a talleres educativos que esta instancia ofrece y que eran parte del programa “Manos que ven”, lo que le causó afectación tanto en su formación laboral como en su economía, ya que dejó de percibir una compensación que se le daba por su asistencia.
En coordinación con la Unidad Regional de la CEEAV en La Piedad y personal de la Dirección de Registro, la víctima fue atendida en su lugar de origen en donde se le entrevistó, se integró el FUD y se recibieron los documentos necesarios para su inscripción al REVIM.
En torno a este caso, la CEEAV le da seguimiento a la queja interpuesta por la víctima ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), de la que ya se han presentado las pruebas correspondientes.
La Ley General de Víctimas, en el Capítulo II, Artículo 5, reconoce la atención que debe darse con un enfoque diferencial y especializado a “grupos de población con características particulares o con mayor situación de vulnerabilidad en razón de su edad, género, preferencia u orientación sexual, etnia, condición de discapacidad y otros, en consecuencia, se reconoce que ciertos daños requieren de una atención especializada que responda a las particularidades y grado de vulnerabilidad de las víctimas”.

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