Compartir

El incendio residencial más grave en varias décadas en Nueva York comenzó cuando un niño jugaba con una estufa y se extendió en pocos minutos a todos los pisos de un edificio del barrio del Bronx, donde dejó 12 muertos y a otras cuatro personas en estado crítico, dijeron autoridades ayer.

El niño de 3 años y medio, su madre y otro menor lograron escapar el jueves de su departamento que estaba en el primer piso, pero dejaron la puerta abierta detrás de ellos, lo que ocasionó que se formara una especie de chimenea que hizo que el humo y las llamas subieran por el cubo de la escalera.

Desde ahí, el incendio se propagó por los cinco pisos del edificio que tiene casi un siglo de existencia, ubicado cerca del Zoológico del Bronx.

Al menos 20 personas lograron escapar por salidas de emergencia en plena noche gélida, pero otros no lo lograron.

“Las personas tuvieron muy poco tiempo para reaccionar”, dijo el comisionado del Departamento de Bomberos, Daniel Nigro. Los bomberos llegaron en unos tres minutos y salvaron a mucha gente, pero “esta pérdida no tiene precedentes”.

Fernando Bátiz dijo que su hermana de 56 años, María Bátiz, y su nieta de 8 meses, fallecieron, mientras que la madre de la bebé sobrevivió.

“Pienso que el humo la asfixió. Todo pasó muy rápido”, relato Bátiz. Describió que su hermana, quien trabajaba en un asilo, era una persona generosa que le ayudó cuando él no tenía donde vivir.

Pérdidas humanas

Una familia perdió a cuatro miembros: Karen Stewart-Francis, sus hijas Kiley Francis y Kelly Francis, de 2 y 7 años, y su prima Shawntay Young, de 19 años, dijeron familiares. Holt Francis, esposo de Karen, está hospitalizado. “No sé qué hacer, no sé cómo sentirme. Cuatro al mismo tiempo”, dijo Ambrozia Stewart, madre de Stewart-Francis.

El comisionado Nigro dijo que el incendio es “de magnitudes históricas”, debido al número de víctimas fatales. Excluyendo los ataques del 11 de septiembre de 2001, fue el incendio más grave desde 1990, cuando 87 personas, incluyendo 11 niños, murieron en un siniestro en el Bronx.

El incendio comenzó poco antes de las 7 de la tarde del jueves y se extendió rápidamente.

Thierno Diallo, un guardia de seguridad de 59 años oriundo de Conakry, Guinea, que vive en la planta baja, dijo que estaba durmiendo cuando golpearon a su puerta. Le tomó unos instantes comprender lo que sucedía.

“Escuché a la gente gritar, ‘¡hay fuego en el edificio!”, dijo. “Escuché a alguien, ‘fuego, fuego, fuego’”.

Algunos inquilinos, una mezcla de neoyorquinos e inmigrantes latinos y africanos, vieron humo demasiado denso como para caminar a través de él y bajaron por las escaleras de emergencias, cargando a niños. Pero la propagación de las llamas fue tan veloz que otros ni siquiera pudieron salir de sus apartamentos. Los que pudieron salvarse iban descalzos o con ropa de dormir.

El edificio tenía más de 20 unidades y carecía de dispositivos modernos contra incendios tales como sistemas de aspersores y estructura de acero.

Unos 170 bomberos acudieron a rescatar a decenas de personas mientras había una temperatura de menos 9 grados Centígrados (15 Fahrenheit).

El edificio no tiene una historia importante de violaciones a las normas, de acuerdo con Matthew Creegan, portavoz de Desarrollo y Preservación de Vivienda de la ciudad.

La compañía propietaria del inmueble, D&E Equities, dijo el viernes a través de un portavoz que estaba “pasmada y entristecida” por la tragedia.

 

Compartir