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Hace unos días atrás revisando la prensa europea, sus editoriales y columnistas, me encontré con el Financial Times y sus perspectivas para el mundo en 2018 con una buena carga de prognosis que bien vale la pena repasar.

El diario británico reconoce que no siempre se acierta en el horizonte de la geopolítica y de la geoeconomía (menos a doce meses) pero se aventura a jugar sus propias cartas.

Tan es así que decide dejar a un lado, prácticamente en suspense y no mojarse por ello, el destino de Corea del Norte, su relato este año es absolutamente incierto: desde una guerra, la caída de Kim Jong-un hasta que Rusia acierte como mediador entre las partes en conflicto léase Estados Unidos-Trump versus Norcorea y sus misiles nucleares junto con la bomba de hidrógeno que ya poseen.

La verdad es que en este mundo y en la política literalmente existe mucha hipocresía, puñaladas traperas, abrazos envenenados, sonrisas de media mueca y apretones de mano como si no hubiera un mañana.

En Washington creen que la tecnología nuclear ostentada por el régimen norcoreano fue vendida por Rusia cuando surgió el desmantelamiento de la Unión Soviética misiles, bombas, arsenal bélico y científicos se pusieron al servicio de otros países contrarios a la Unión Americana… y pagaron por supuesto por el know how.

Hoy la Rusia de Vladimir Putin se ofrece de mediadora a fin de evitar una conflagración entre dos locos prepotentes que adoran su figura, se autoidolatran por encima de todas las cosas, leyes, cauces democráticos e instituciones. Muy tenebroso y peligroso.

Pues bien el Financial Times deja a un lado el sino norcoreano y al mismo tiempo reconoce que en sus proyecciones para 2017 se equivocó con el tema de Venezuela.

El sostenimiento en el poder de Nicolás Maduro en una Venezuela desangrada, socialmente destrozada, saqueada, desabastecida y con represión en cada esquina sólo es entendible por la colusión militar con el narcotráfico y el crimen organizado.

La nación bolivariana sigue siendo una gran incógnita con el pueblo protestando por la falta de suministros en medicinas, víveres y otros artículos imprescindibles, el gobierno de Maduro quebrado, endeudado, atado al hilo de los petroprecios anuncia un Bitcoin avalado en su petróleo para pagar sus importaciones le llamará Petro.

A COLACIÓN

Dice el Financial Times que México en sus elecciones para la Presidencia de este año con toda seguridad ganará José Antonio Meade por su programa pragmático y confiable terminará imponiéndose al de Andrés Manuel López Obrador estigma del populismo y la incertidumbre.

Este año el país azteca tiene que elegir quién le gobernará para los próximos seis años y lo hará en un momento delicadísimo en el concierto internacional que demanda hoy más que nunca liderazgos fuertes, personas que sepan negociar pero al mismo tiempo imponerse frente a figuras como las de Trump, Putin, Merkel, Macron o Jinping.

No hay espacio para caracteres taciturnos, ni endebles, negociar con Trump en los próximos años no será nada sencillo máxime que él quiere que México pague el muro y seguirá presionando para lograrlo por medio de devolver a los dreamers, perseguir a los inmigrantes ilegales, castigar las remesas, presionar con el NAFTA-TLCAN y hasta imponer condiciones diplomáticas buscando el alineamiento total: hostigar para romper relaciones con Corea del Norte o incluso imponer un cambio de embajada desde Tel Aviv hasta Jerusalén para salirse con la suya.

De ganar Meade necesitará no únicamente fortaleza en su política interna sino una política externa vivaz, conciliadora, positiva y propositiva a fin de desatascar al país en temas como el NAFTA-TLCAN. Aunque ya el Financial Times duda mucho de que el Tratado salga a flote aduciendo el cansancio del canadiense Justin Trudeau (harto de Trump) que empieza a creer más en el futuro del CETA (con Europa) que en el propio NAFTA-TLCAN.

¿Impeachment a Trump? El Financial Times lo ve improbable este año, el Rusiagate no dejará de estar flotando en el ambiente de la Casa Blanca pero habrá que tener paciencia porque en noviembre próximo –recta final de 2018- acontecerán las elecciones en la Cámara de Representantes de Estados Unidos (United States House of Representatives) y todas las esperanzas están puestas en que los demócratas conseguirán una mayoría contemplada para el impeachment y frenar el desvarío.

Total que este 2018 seguirá marcado por el enfrentamiento entre el proteccionismo y el libre mercado; entre la democracia aupada por los ciudadanos para defender sus ideales y su libertad de expresión y la nueva ola autoritaria-populista que recorre el mundo dándole más poder a sus líderes en menoscabo de las libertades civiles y la libertad de expresión.

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