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SAMUEL MALDONADO B

Me precio de conocer al candidato de Morena a la Presidencia de la República desde que se hiciera el “Llamamiento al Pueblo de México en el año de 1988, prácticamente en los primeros meses del Movimiento de Renovación Democrática, impulsado por el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas y que por indicaciones de él, me traslade a Tabasco para entrevistarme con Andrés Manuel, ahora candidato por tercera vez a la Presidencia de la República, de quien espero que no se vaya a La Chingada  y si tome protesta como el presidente de la República No. 57, confiando en que efectivamente cumplirá honrosamente con servir a la Nación, atendiendo y respetando totalmente lo que en el  artículo No. 87 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se especifica para aquellos que logran democráticamente esta importante posición política,  artículo mismo que a la letra indica:  Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos  Mexicanos y las leyes que de ésta emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y la prosperidad de la Unión”; y si así no lo hiciere  que la Nación me lo demande.

Al presidente de Morena lo conozco muy bien y reconozco su necedad y su empeño no menor que el del ex gobernador de Michoacán y ex Jefe de Gobierno de lo que fue el Distrito Federal y ahora lo es Cd. de México. Ambos perdieron por hurto de las boletas electorales y o la quema de las mismas en sexenios pasados pero no olvidados. Desde luego que no le será fácil a López Obrador sortear y eliminar las anti campañas y majaderías de los posesionarios que arbitrariamente han llegado a la titularidad del Poder Ejecutivo a través del fraude electoral, robándose las urnas y así mantenerse ilegalmente en el poder político hasta la fecha.

Las pillerías de la actual administración como de las anteriores, han empoderado a oscuras figuras mismas que han degradado totalmente a nuestra República. Pertenecientes a  diferentes prosapias o linajes políticos, miembros del poder económico,  han abusado del poder, realizado transacciones politiqueras y perdido  prácticamente la soberanía nacional, degradado la económica de la población mayoritaria y desafortunadamente también, perdiendo la posición de líder que México tenía en el Sur de nuestro continente. Su sumisión  a las autoridades imperiales  del Norte le ha hecho perder ética,  moral y desde luego el respeto y la dignidad.

México pasó de ser líder a sujetarse a los bad hombres del imperio y ahora, los contendientes y aspirantes de los partidos partidos, se aprestan, como en los cuentos de los Tres Mosqueteros, “Todos a una” (de  Alejandro Dumas)como bandas delictuosas quienes consideran a Andrés Manuel como el gallo a vencer.

Trabajadores y colaboradores en los gobiernos de Cárdenas y del actual candidato presidencial, en el llamado anteriormente Distrito Federal y ahora Cd. de México, así como diversos analistas y políticos, en lo general escriben y comentan positivamente sobre ambos personajes; tampoco se sabe que la oposición a éstas figuras políticas, hayan denunciado públicamente deshonestidades tanto políticas como económicas; de Andrés Manuel se podrá argumentar que no es buen orador y podrá ser lo anterior una parte que no le favorezca en los encuentros con otros aspirantes, pero lo fundamental e importante para la población, es la forma en como se han administran los recursos públicos de los gobernantes enunciados ,en favor de la mayoría nacional. Para AMLO, su empeño en alcanzar la Presidencia de México es para reorientar el camino y acabar con las atrocidades que gobiernos espurios  han provocado a causa de su ambición y descomposición. Permitir que el país siga siendo conducido por  alguien que no sepa “ler” es ir contra natura.

La ciencia política obliga ¡ya! a que  la Administración y el manejo de los recursos tanto humanos como económicos se apliquen para una  mejor distribución de éstos y colocarlos en las esfera que verdaderamente le sirvan a la Nación y no a los más poderosos económicamente como sucede en en este México al revés.

Anteriores gobiernos como el actual, superando éste a los demás, se han inclinado, agachado, degradado y endeudado  a la Nación y entregado a extranjeros la exploración y explotación de Petróleo y minas e industrias, etc.; ante las desgracias naturales actúan desacertada y tardíamente; las arcas del Banco de México vacías, tal vez solo llena de pagares vencidos.

AMLO conoce lo que es la Administración Pública y sobre todo de las necesidades de la población mas débil y  de lo que como gobernante no se debe hacer.

De los últimos presidentes de la República, unos por ratas y otros por lo mismo, sin consideración alguna y siguiendo las instrucciones de su vecino norteño, se han inclinado de tal manera que dan vergüenza. Del actual no vale la pena hacerle algún comentario negativo porque seguramente lo “lería” como una loa y con suerte manda una felicitación equivocadamente.

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